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El Don de lenguas, ¿es sólo idiomas o es algo más?

He visto que cuando se quiere "refutar" la vigencia de los dones milagrosos, por ejemplo, del don de lenguas, se suele decir que las lenguas que se hablan hoy día no son las que hablaba la Iglesia del Nuevo Testamento, porque en hechos 2 se dice que hablaban en lenguas en varios idiomas, y lo que hoy se ve nadie lo puede entender. En este artículo se da respuesta a estos hechos.

| por C. Samuel Storms |



Hechos 2 es el único texto del Nuevo Testamento en el que se dice explícitamente que hablar en lenguas consiste en hablar idiomas extranjeros que la persona desconoce. Pero no tenemos motivos para pensar que Hechos 2, en lugar de, por ejemplo, 1 Corintios 14, es la pauta por la que debemos juzgar todas las apariciones de este fenómeno. Otros factores sugieren que las lenguas también pueden ser angélicas o celestiales.

En primer lugar, si las lenguas son siempre un idioma extranjero, pretendiendo ser una señal para los no creyentes: ¿por qué las lenguas de Hechos 10 y 19 se hablan en presencia de creyentes? Pensemos también que Pablo describe «diversas clases de lenguas» en 1Corintios 12:10. Es poco probable que quisiera decir diversos idiomas humanos porque: ¿quién hubiera dicho que todas las lenguas eran solamente un lenguaje humano, como el griego, el hebreo o el alemán? Sus palabras sugieren que existen diferentes clases de glosolalia, que podría ser al menos un conjunto de idiomas humanos y de lenguas angelicales.

Leemos en 1Corintios 14:2 que el que habla en lenguas «no habla a los hombres, sino a Dios». Pero, si las lenguas siempre son idiomas humanos, Pablo comete una equivocación, iya que el idioma humano sirve para «hablar a los hombres»! Es más, dice que cuando uno habla en lenguas, «nadie lo entiende». Pero si las lenguas fueran idiomas humanos, muchos las habrían entendido, como hicieron el día de Pentecostés (Hechos 1:8-11). Esto sería especialmente cierto en Corinto, una ciudad portuaria cosmopolita y políglota, frecuentada por gentes de muchos dialectos.

Si las lenguas siempre eran idiomas humanos, entonces el don de interpretación no requeriría la manifestación, obra o presencia del Espíritu Santo. Cualquiera que hablara varios idiomas, como el mismo Pablo, podía interpretar lenguas en virtud de su talento.

En 1Corintios 13:1, Pablo se refierea «las lenguas humanas y angélicas». Aunque puede estar utilizando una hipérbole, es igual de probable que se esté refiriendo a dialectos celestiales o angélicos, por los cuales se manifiesta el Espíritu Santo. Gordon Fee cita unas fuentes judías antiguas donde se ve la creencia de que los ángeles tenían sus propios lenguajes celestiales y que, por medio del Espíritu, uno podía hablar con ellos. Algunos dicen que la referencia en 1Corintios 14:10-11  a idiomas humanos extranjeros demuestra que toda la glosolalia se compone también de idiomas humanos. Pero la analogía consiste en que las lenguas funcionan como idiomas extranjeros, no que las lenguas sean idiomas extranjeros. Su idea es que el oyente no puede entender las lenguas sin interpretación, al Igual que no puede entender un idioma extranjero. Si las lenguas fueran idiomas extranjeros, no haría falta una analogía.

La frase de Pablo en 1Corintios 14:18 «hablo en lenguas más que todos vosotros» es una prueba de que las lenguas no son idiomas extranjeros. Como punta Wayne Grudem, «si fueran idiomas extranjeros conocidos, que pueden entender, es una forma de castigo por no haber creído. Representa su ira. El discurso incomprensible no guiará, instruirá o moverá a la fe y al arrepentimiento, sino que solamente confundirá y destruirá. Por lo tanto, si personas no creyentes entran en la reunión y los creyentes hablan en lenguas que no pueden entender, los creyentes simplemente les están expulsando. Les están dando una "señal"a los no creyentes que es totalmente equivocada, porque su dureza de corazón no ha llegado al punto de merecer una señal de juicio tan severa. De modo que cuando los creyentes se reúnen (1 Ca. 14:26), si alguien habla en lenguas, alguien debe interpretar (vs. 27). De lo contrario, el que habla en lenguas debe permanecer callado en la iglesia (vs. 29). La profecía, por otra parte, es una señal de la presencia de Dios entre los creyentes (vs. 22b) y, por eso, Pablo anima a utilizarla cuando los no creyentes estén presentes, para que vean esa señal y lleguen a optar por la fe cristiana (vs. 24-25).

Por lo tanto, Pablo no está hablando sobre la función del don de lenguas en general, sino solamente sobre el resultado negativo de un particular abuso de ese don (es decir, su uso sin interpretación en la asamblea pública). Por lo tanto, las lenguas sin interpretación no deben permitirse en la Iglesia porque al hacerlo, los creyentes corren el riesgo de comunicar una señal negativa a otros, que solamente los alejará.

También debo mencionar la teoría que afirma que aparte del texto de 1Corintios, no hay otro texto en el Nuevo Testamento que mencione explícitamente el hablar en lenguas. La conclusión entonces es que el don de lenguas era poco frecuente o que estaba "acabándose". Pero la única epístola en la que la Santa Cena se menciona de forma explícita es 1Corintios. Sin duda, nadie sacaría la conclusión de que apenas se observaba o que era obsoleta. Y el silencio de otras cartas del Nuevo Testamento puede explicarse fácilmente pues, al contrario de lo que ocurría en Corinto, las lenguas no eran un problema en las otras iglesias a las que Pablo escribió y ministró.


¿Qué es la Iglesia?

por Bernard Ramm.



La iglesia de Jesucristo es el cuerpo de creyentes que han sido llamados a la separación, los que han sido introducidos en Cristo por el bautismo de agua y del Espíritu. La Biblia describe a la iglesia como el cuerpo de Cristo, la esposa de Cristo, y un templo espiritual en el cual mora el Espíritu de Cristo. La iglesia es a la vez local y universal. Su misión en la tierra es la de (1) adorar y glorificar a Dios, (2) evangelizar al mundo, y (3) desarrollar a los creyentes hasta la madurez.

Cada creyente es su propio sacerdote a Dios (por medio de Jesús) y puede comunicarse directamente con Dios (Hebreos 4:14-16; Apocalipsis 1:6). Cada miembro de la iglesia tiene una posición de servicio, que incluye el sobrellevar las cargas los unos de los otros y orar los unos por los otros (Gálatas 6:1-2; Colosenses 4:3,12).

Dios ha dado a la iglesia ministros especiales para entrenar y equipar a los creyentes para la obra de la iglesia (Efesios 4:11- 16). (1) Apóstol—uno que es enviado con una comisión. Aunque nadie puede tomar el lugar de los doce apóstoles del Cordero, quienes eran testigos oculares de Cristo, hay otros que ejercen un ministerio apostólico por servir como misioneros y líderes pioneros (Hechos 13:2-4; 14:14). (2) Profeta—uno que imparte mensajes o dirección especiales departe de Dios (Hechos 11:27; 15:32; 21:10). (3) Evangelista—predicador a los inconversos (Hechos 21:8; II Timoteo 4:5). (4) Pastor—uno que dirige y cuida del pueblo de Dios, también llamado obispo (superintendente) y anciano (Hechos 14:23; 20:28; I Timoteo 3:1-7; Tito 1:5- 9; I Pedro 5:1-4). (5) Maestro—uno que instruye en la Palabra de Dios (Hechos 13:1).
También existe el oficio de diácono (siervo). Los diáconos  ayudan a los líderes espirituales en los asuntos y las actividades de la iglesia (Hechos 6:3; I Timoteo 3:8-13).

Dios ha ordenado el gobierno de la iglesia, y El da varios ministerios, papeles, tareas, o oficios a los que acabamos de mencionar (Romanos 12:4-8; I Corintios 12:28). Al mismo tiempo, los líderes deben ser siervos y ejemplos, y no dictadores (Mateo 20:25-28; I Pedro 5:3).
La iglesia también tiene dones del Espíritu que permanecerán hasta el regreso de Cristo (I Corintios 1:2,7; 12:8-10). Estos dones nunca deben ejercerse en una manera contraria a la Biblia o el liderato piadoso, sino siempre con amor, en orden, y para la edificación del cuerpo. Los dones espirituales son milagrosos y sobrenaturales. Pueden clasificarse en la siguiente manera:

Dones de revelación. (1) Palabra de sabiduría—guianza, dirección, o entendimiento divino para una situación específica (Hechos 27:9-11). (2) Palabra de ciencia—revelación divina de un hecho que de otra manera sería desconocido al recipiente (Hechos 5:1-11). (3) Discernimiento de espíritus—el percibir si algo es motivado por Dios, un espíritu malo, o el espíritu humano (Hechos 16:16-18).

Dones de poder. (4) Fe—una encomendación especial de confianza en Dios para una crisis en particular o una situación aparentemente sin esperanza (Hechos 27:21-25). (5) Dones de sanidad—sanidades divinas, ya sean instantáneas o progresivas, para varios tipos de enfermedades físicas y mentales (Hechos 5:12-16). Cristo compró la sanidad para el cuerpo (Isaías 53:5; Mateo 8:16-17) y dió a los creyentes autoridad para imponer las manos sobre los enfermos para su sanidad (Marcos 16:17-18). Los ancianos deben ungir a los enfermos con aceite y orar por su sanidad en el nombre de Jesús (Santiago 5:13-16). (6) El hacer milagros—intervención directa departe de Dios en una situación, trascendiendo a las leyes naturales (Hechos 20:7- 12; 28:1-6).

Dones de expresión. (7) Profecía—un mensaje de Dios en el idioma conocido (I Corintios 14:3-4, 29-33). En un sentido mas general, cada testimonio, predicación, o alabanza ungida puede llamarse profecía (Apocalipsis 19:10). (8) Géneros de lenguas—un mensaje de Dios en un idioma desconocido a los oyentes, a ser interpretada para el beneficio de la iglesia (I Corintios 14:5, 27-28). Cada creyente puede también hablar en lenguas sin interpretación para devoción y beneficio personal (I Corintios 14:4, 14-15, 18, 28). (9) Interpretación de lenguas—el dar el significado de un mensaje público en lenguas (I Corintios 14:5, 27-28).

Jesucristo instituyó la Cena del Señor y el lavamiento de los pies en Su iglesia, y mandó la observación de los dos (Lucas 22:14-20; Juan 13:2-17; I Corintios 10:16-17; 11:23-34). La Cena del Señor consiste en comer pan sin levadura y tomar el fruto de la vid, que simbolizan el cuerpo partido y la sangre derramada de Cristo. La iglesia debe participar con reverencia, examinación propia, y arrepentimiento, recordando solemnemente la muerte propiciatoria de Cristo y anticipando con gozo Su regreso.

Los creyentes se gozan así de comunión con El y confraternidad los unos con los otros. El lavamiento de pies enseña humilidad, servicio, y confraternidad. La iglesia local debe reunirse regularmente y con frecuencia. No es obligada a observar las leyes sabáticas, pues la iglesia no es limitada por la ley ceremonial (Hechos 15:19-29; Romanos 14:5-6; Gálatas 4:9-11; Colosenses 2:16-17). Los Cristianos se gozan de santificación y descanso espiritual a diario en el Espíritu Santo. Sin embargo, la designación de un día semanal de descanso y el señalar tiempos para adoración en grupo todavía son principios válidos. La iglesia primitiva se congregaba el día domingo para conmemorar la resurrección del Señor (Hechos 20:7; I Corintios 16:2). Cada Cristiano debe ser fiel a las reuniones de su iglesia local (Hechos 2:42; Hebreos 10:25).

¿Existe el Don de Lenguas?

por Juan Valles .

La Iglesia cristiana ha sido atacada desde diversos puntos: y siglo tras siglo ha seguido su marca. Diversos sectores: políticos, militares, doctrinales, espirituales, etc., han enfilado sus más feroces armas hacia el pueblo de Dios. Pero luchar contra Dios es ser derrota do anticipadamente.

Uno de los aspectos que ha sido atacado es el denominado “don de lenguas”, que históricamente ha sido una señal en el pueblo de Dios. ¿Existió en la antigüedad? Obviamente sí; ¿dejó de funcionar? ¿Qué sucede actualmente? ¿Qué perspectivas debo tener como cristiano? ¿Me ordena la Biblia a que hable en lenguas? Estos aspectos serán analizados a través de este sencillo estudio. Le invito a considerar algunos aspectos…


Primeramente debemos definir el don de lenguas. Históricamente, aparece en el libro de los hechos cuando los creyentes comenzaron a hablar en lenguas o idiomas diferentes en el día de Pentecostés. Pero luego Pablo se refiere a ellos de modo diferente, no como idiomas, sino como lenguas angélicas. Para presentar una definición concreta, cito un conocido diccionario:



“El don de lenguas es la facultad que concede el Espíritu Santo a un creyente de hablar en idioma desconocido. Cristo prometió este don como una de las señales que seguirían a la predicación del evangelio (Mc 16.17). Hay tres (posiblemente cuatro) ocasiones históricas en el Nuevo Testamento cuando los creyentes hablaron en lenguas: en el día de Pentecostés (Hch 2.1–11); en la casa de Cornelio (Hch 10.44–46); y en el caso de los discípulos de Juan el Bautista en Éfeso (Hch 19.1–6). Es posible también que los creyentes en Samaria tuvieran esta experiencia (Hch 8.14–18), aunque el texto no lo dice explícitamente.” [i]

Ahora, notablemente podemos destacar que, como ya se dijo anteriormente, le don de lenguas parece distinguirse del de las lenguas angelicales, de tal modo que hacían necesario la presencia de un intérprete. Para ello, Nelson comenta:

“El don de lenguas concedido en el día de Pentecostés fue algo excepcional y distinto del don del que Pablo habla en 1 Co 12 y 14. Mientras Pedro y los apóstoles predicaban, todos oían en su propio idioma. Por otro lado, Pablo habla de un don continuado en forma de una expresión extática e ininteligible (1 Co 14.2, 14–17). Evidentemente no es una lengua humana (quizás «las lenguas angélicas» de 1 Co 13.1), y requiere un intérprete. El don de lenguas puede tener varios propósitos. Sirve para adorar a Dios (1 Co 14.2), para edificar al individuo que habla (14.4), y para edificar a la iglesia cuando se interpretan las lenguas (14.27, 28). También las lenguas son una señal a los incrédulos (14.22).” [ii]

Por supuesto que hay quienes discrepan de esto. ¿Existe pues el don de lenguas? Hay quienes aseguran que no hay manera de comprobarlo, y particularmente pienso que no habrá forma (para quienes piensan así) hasta que ellos mismos no lo experimenten. Bastará con que consideremos algunos aspectos.



¿El Don de lenguas era exclusivamente para la Iglesia Primitiva?

Hay quienes aseguran que le don de lenguas cesó porque era un propósito determinado para la iglesia primitiva, tratando de expresar con esto, entre otras cosas, que lo que se conoce actualmente como don de lenguas es una falsificación carnal, o en su peor caso, diabólica, del verdadero don de lenguas. ¿En qué se puede amparar alguien para expresarse así? Por lo general, se apoyan en 1Corintios 13:8-12, el cual cita:

“El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.”

Ahora, a través de estos versos se quiere dar a entender que el don de lenguas ya terminó de usarse. Un análisis de estos versos declara, sin embargo, que el texto no refiere a la conclusión de este don.

Pablo viene hablando de las cualidades del amor, y luego inserta le valor de los dones en relación a éste, y dice: “…pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.” Es muy cierto: se acabarán, algún día, las lenguas, la profecía y la ciencia. Aquí se hace mención de tres elementos de entre los cuales uno es de nuestro sumo interés, pero que no podemos desprenderlo del todo. ¿En algún momento Pablo dijo que se acabaron? No; sólo dijo que “se acabarán”, ¿Cuándo? La lógica nos dice que cuando ya no sean necesarios, y que cuando esto ocurra, no sólo las lenguas dejarán de existir, sino también las profecías (que deberían haberse cumplido todas) y también la ciencia.


A pesar de esto, hay quienes aseguran que Pablo sí expresó, unos versos más adelante, que sí dejaron de operarse estos dones, y lo hacen en relación al verso 10: “mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.” Cabe preguntarnos: ¿Qué es lo perfecto? ¿Estamos en lo perfecto?


Para asegurar que el don de lenguas cesó algunos dicen que estamos viviendo “lo perfecto” que Pablo no vivió, es decir, el cesar de la profecía escrita, ya que toda la Biblia ha sido ya constituida y no hace falta más profecía ni más conocimiento ni más ciencia, y por lo tanto, ya el propósito Divino está plasmado en las Escrituras y no necesitamos el don de lenguas. ¿Es cierta esa suposición?

Para conocer realmente el significado de la expresión “lo perfecto”, debemos ir al texto mismo. El término griego usado aquí es “teleios”, que significa completo, llegado a su fin. Pablo usa analogía para describir lo perfecto. Dice que era como niño, pero luego de hombre abandonó esa niñez y todo lo que representaba. Luego dice que vemos como por un espejo, que vemos oscuramente, pero luego conoceremos como somos conocidos. ¿Qué es lo que conoceremos? ¿Quién nos conoce a nosotros? Es que acaso lo perfecto demanda algo más que una Biblia completa? Sí; algunas versiones son más explícitas en este versículo, y nos explican qué es lo que conoceremos y quien nos conoce, demandando con esto que lo perfecto es algo mucho más sublime que lo aseguran algunos.

El texto nos dice que conoceremos, ¿qué es lo que conoceremos? La Biblia en lenguaje sencillo vierte parte del verso 12 así: “Ahora conocemos a Dios de manera no muy clara, como cuando vemos nuestra imagen reflejada en un espejo a oscuras. Pero, cuando todo sea perfecto, veremos a Dios cara a cara.” ¡Ahora adquiere aun mayor sentido nuestra concepción del pasaje, y podemos ver que la expresión “lo perfecto” demanda un hecho más allá del cumplimiento cabal y total de la Escritura. Pero también se nos dice que conoceremos como somos conocidos, y ya nuestra lógica nos dice que se refiere a Dios, al que veremos cara a cara; para ello, la versión Dios Habla Hoy dice: “Mi conocimiento es ahora imperfecto, pero un día conoceré a Dios como él me ha conocido siempre a mí.” Ya hemos armad mejor el rompecabezas: ¿a qué se refiere pues la expresión “lo perfecto”? No cabe duda que alude al momento en la historia en que veremos a Dios cara a cara, y le conoceremos profundamente como nos conoce a nosotros. Dicho de otra manera: los dones ciertamente se acabarán, y lógicamente cuando ya no se necesiten: cuando estemos con Dios cara a cara!



La evidencia de nuestra Fe

En el libro de Marcos capítulo 16 hay una cita digna de nuestra atención, declarada a los apóstoles sobre la gran comisión. Jesús les dice que vayan por todo el mundo y prediquen a toda criatura, y que el que creyere será salvo. Lo más sorprendente es que hay ciertas evidencias por las cuales podemos conocer a los creyentes, y Jesús recalcó cuáles son esas evidencias:


“Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.” (Mc 16:17,18)



Hay quienes dicen que esta promesa se refiere sólo a los doce apóstoles, o en su defecto sólo a la Iglesia primitiva; ¿es eso cierto? No. El contexto demanda a “toda criatura” que crea a nuestra predicación. Es la misma expresión que se usa en Juan 1:12 “a los que creen en su nombre…”; y tiene el mismo carácter histórico y universal que la expresión: “Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos…” (Jn 17:20) donde las palabras de Jesús se remontan en la historia, a toda criatura.



Como podemos ver no hay base bíblica para asegurar que estos dones ya cesaron. No olvidemos que está escrito que “irrevocables son los dones” (Ro 11:29). Y hasta se nos dan ciertas prerrogativas en cuanto a ello. Pedro nos dice: “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.” (1`Pedro 4:10). ¿Cómo se ministran los dones? En el libro de los hechos se nos dice que fueron ministrados mediante imposición de manos (19:6). Pablo confirma esto cuando dice a Timoteo: “Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.” (2Tim 1:16) haciendo alusión a que los dones podemos avivarlos. Y que debemos usarlos en la medida de fe (Rom 12:6). De hecho, hasta se nos advierte que si en una iglesia hablan todos en lenguas, los incrédulos pensarán que estamos locos, expresando la posibilidad de que un gran número comience a hablar en lenguas en un momento determinado. No olvidemos que los dones espirituales como el de lenguas, profecía y demás, fueron diseñados para equipar al cuerpo de Cristo que es la Iglesia, para que cada quién se ubique dentro del cuerpo, como está escrito: “Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso.” (1Cor 12:18). Si estos dones dejaron de funcionar, entonces la Iglesia también, pues el mensaje de Pablo es que los dones son exclusivamente para la Iglesia, para que nos diferenciemos en el Cuerpo de Cristo.



¿Hay registro histórico del hablar en lenguas?

Si verdaderamente el don de lenguas es un hecho no limitado a la iglesia primitiva, entonces debe haber registro histórico de ello. Si este registro es ausente, entonces los partidarios a este don tendrán dudas con respecto a ellos mismos, y problemas en verificar la validez del don. Sin duda, cualquiera puede decir que el don de lenguas opera ya mismo en nuestros días, que ha escuchado a miles, que en su Iglesia lo hablan, pero, ¿tendrá pruebas de que existió al menos en la antigüedad?

Entonces surge la pregunta: ¿cuántas pruebas se pueden ofrecer a favor del don de lenguas post apostólico? Ya se comprobó, mediante la exégesis bíblica, que el don es ofrecido a “todo el que cree”, y esta referencia no tiene nada que ver con tiempo ni épocas. También tenemos la realidad del cuerpo de Cristo que es su Iglesia, la cual está compuesta de muchos miembros, donde cada uno es un miembro con un don particular, y que mientras la Iglesia exista, existirán estos dones gracias a la permanencia del cuerpo, que es lo que requiere la diversidad. Pero sigue en pie la pregunta: ¿hay prueba histórica? Sí, sí la hay! Terminando el segundo siglo y entrando el tercero, hallamos un escrito de Eusebio, que en su “Historia Eclesiástica” se refiere a Ireneo y a ciertas cosas que no deben sorprendernos. Dice Eusebio:

"Ireneo también menciona estas cosas, de acuerdo con los relatos que ya discutimos, en los cinco libros titulados "Refutación y destrucción de la falsamente llamada ciencia". En el segundo libro de esta obra muestra que, en algunas iglesias, permanecían hasta entonces manifestaciones del sorprendente poder Divino (Habla aquí de la segunda mitad del s. II d.c.). Usa los siguientes términos: "Pero si afirman que el Señor ha hecho esto de forma aparente (se refiere a las herejías gnósticas), haciéndoles volver a los escritos proféticos, les mostraremos con ellos que de este modo estaba predicho por Él [...] Por ello también sus verdaderos discípulos, tomando la gracia de Él, la ponen en actividad para el bien de los demás hombres, de acuerdo con el don que cada cual recibió de Él. Porque algunos sacan demonios firme y verdaderamente, de modo que a menudo ocurre que los que fueron limpiados del espíritu perverso creen y están en la iglesia; otros tienen conocimiento del porvenir, visiones y palabras proféticas; mientras que otros sanan enfermos por la imposición de manos y los restablecen sanos; pero aún más, de acuerdo con lo que dijimos, incluso muertos han resucitado y han quedado con nosotros durante bastantes años [...] también hemos oído que hay muchos hermanos en la iglesia que tienen don de profecía, que por el Espíritu hablan en todo tipo de lenguas, que descubren los secretos de los hombres cuando es propicio y que declaran los misterios de Dios".[iii]

Pero eso no es lo único, pues, aunque hemos visto que Eusebio escribía por parte de la Iglesia, no faltaba quien lo hiciera por parte de la incredulidad de la época. En este grupo figuró Celso, quien escribió en contra del cristianismo de la época, en pleno siglo III, y quien dijo:


“Esos predicadores de Fenicia y de Palestina son de diversas categorías. Muchos oscuros y sin nombre, sea a propósito de los que fuera, se ponen a gesticular como poseídos del ardor profético; otros adivinos ambulantes, recorren las ciudades y los campos, ofreciendo el mismo espectáculo… A estas predicciones jactanciosas, mezclan palabras de posesos, confusas y absolutamente incomprensibles, a las que ningún sensato podría descubrir su significado, tan oscuras y vacías de sentido son, pero que permiten al primer imbécil impostor llegado apoderarse y apropiarse de las voluntades." [iv]


Leyendo una página en Internet llamada adorador.com, observé que en uno de sus artículos reseñan sobre el don de lenguas. Un extracto de dicho artículo cita:


“Sí, hay registro de que los cristianos han hablado en lenguas a través de la historia. Escritos extra canónicos como la carta a los Filadelfos, cuyo autor fue Ignacio de Antioquía, así lo testimonian. Igualmente otros escritos de épocas tempranas del cristianismo post-apostólico como la Didajé, del pastor de Hermas; el Acta del martirio de Policarpo. Más adelante, la corriente de fe promovida por Montano –conocida como Montanismo—y que fuera secundada por Priscila y Maximilia, hacían énfasis en el "hablar en lenguas" conocido como "glosolalia" así como del donde la profecía.

Durante el siglo tercero, padres de la Iglesia como Tertuliano, Ireneo de Lyon y Novaciano, son partidarios del uso de las lenguas y de la profecía. En el siglo IV, hombres de la talla de Hilario de Pointiers y Ambrosio de Milán, hablaban de la pertinencia y la actualidad de las lenguas.


La manifestación pública de los dones y fenómenos espirituales característicos del pentecostalismo, disminuyó a partir de esa época y se vuelve a tener noticias del hablar en lenguas en el siglo XVII con los cristianos Cuáqueros (llamados tembladores), los Ranters (llamados vociferadores), los Seekers (llamados buscadores) y los Waiters (los que esperan), en Inglaterra.


En Francia se conoce que a finales del siglo XVII y a comienzos del XVIII se registraron fenómenos de profecía y lenguas espirituales entre los niños, en el conocido moviento de "Les Enfants De Dieu". En ese mismo siglo, en Alemania, entre los moravos, hubo experiencias de hablar en lenguas. También en ese período, en Inglaterra y durante el avivamiento Metodista de Carlos y Juan Wesley, se experimentaron manifestaciones de glosolalia.


En el siglo XIX estas manifestaciones estuvieron ligadas a los ministerios de hombres como Carlos Finney (Estados Unidos), Gustavo Von Below (Alemania), Alejandro Vinet (Suiza) y Edward Irving (en Inglaterra).”


No cabe duda de que hay Iglesias denominadas cristianas donde el don de lenguas no pasa de ser una manifestación carnal, una falsificación del mismo tal vez inspirado, en el peor de los casos, por demonios. Esto no debe parecer extraño a nadie pues la Biblia nos advierte que así como existe el don de lenguas, también existe el don de discernimiento de espíritus (1Cor 12:10), a través del cual podemos probar las manifestaciones espirituales de los creyentes. El apóstol Juan escribió muy apropiadamente que “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo.” (1Juan 4:1). Pero, a pesar de todas estas cosas y de las falsedades de hoy día, no podemos pasar por alto la realidad del don de lenguas.


Esto no quiere decir que necesariamente debe ser aceptado por incrédulos, pues está escrito que la posición “normal” del incrédulo es no aceptarlo, como dijo Pablo: “En la ley está escrito: En otras lenguas y con otros labios hablaré a este pueblo; y ni aun así me oirán, dice el Señor.” (1Cor 14:21), no olvidando con esto, como dice un verso más adelante, que el don de lenguas está puesto como señal a los incrédulos.


Entonces, ¿cree usted en hablar en lenguas? Lo ignoro. ¿Es usted creyente? También lo ignoro. ¿Cuáles son las evidencias? Ciertamente la Biblia no lo obliga a usted a que crea en el hablar en lenguas, pero sí le hace una clara recomendación: “Así que, hermanos, procurad profetizar, y no impidáis el hablar lenguas…” (1Co 14:39). Si no cree, debe tener mucho cuidado en advertirle a alguien que no lo haga.

Profetizan Terremoto histórico para Venezuela!

Profeta David Owuor predice Terremoto en Venezuela


Caracterizado por haber profetizado el terremoto de Chile, el terremoto de Haití, el desastre del Huracán Katrina, el Tsunami de Asia, la caída de las bolsas en los EEUU y una serie de eventos imposibles de predecir (a menos que Dios le hable realmente), el profeta keniano David Owuor vino a Venezuela por revelación de Dios, a decir lo que venía para este país.

Ante la presencia de unas cincuenta mil personas, el profeta de origen africano hace sonar la trompeta en Venezuela, cuando anuncia que un posible terremoto podría azotar el país sudamericano, aunque aclaro que Venezuela, aun tiene la llave en la mano para evitar un desastre.

Según informo Nueva Prensa Guayana, que el profeta David Owuor -quien profetizo con anterioridad el pasado terremoto en Chile- estuvo presente ante unas cincuenta mil personas, quienes se dieron cita a dos eventos realizados en el Paseo Caroní de Puerto Ordaz, organizado por la Iglesia Evangélica de Ciudad Guayana, en donde se dio cita el alcalde de Carona, José Ramón López.

David Owuor, pidió a todos los venezolanos arrepentirse de sus pecados cometidos, y condeno la sexualidad y el homosexualismo. Durante la jornada advirtió al pueblo: “Un sismo de grandes proporciones podría ocurrir en Venezuela, pero la única manera de evitarlo es con jornadas de oración y arrepentimiento”, sentencio el profeta, ante una multitud atemorizada.

A pesar del mensaje recibido, muchos dan gracias a Dios por los eventos realizados en la Ciudad Guayana, ya que pocas veces se ve a un verdadero hombre de Dios predicar por esos lugares.

Owuor, también le pidió a todos los pastores que orasen por sus pueblos, pidió que la iglesia se arrepienta de sus pecados, y sobre todo que se vuelva a la senda antigua de la Santidad, ya que la iglesia es la sal de la tierra. Owuor considera que en Dios hay tristeza, por las bendiciones que le ha dado a Venezuela, pero que han volteado su rostro a Dios, y lo han remplazado por pecados.

El profeta no solamente le advirtió a Venezuela sobre lo que puede acontecer si le siguen dando la espalda a Dios, si no también hizo un llamado a no olvidar el retorno de Cristo por su iglesia, y elevar un fuerte clamor para que Dios mande lluvia: “No se olviden que la venida del Mesías será pronto, deben arrepentirse de sus pecados y buscar el rostro de Dios”. “Le pido a los pastores especialmente al pastor Ubardo Pinto que ore por la lluvia para que se abran los cielos y descienda la gracia de Dios”. Concluyo.

Una de las primeras actividades que realizo el profeta David Owuor, fue ante la presencia de unos 1,000 pastores, a quienes les recalco que es tiempo de vivir en santidad, de renovación con Dios, y sobre todo el tiempo de retomar el verdadero camino que conduce a Dios.




Acerca del Dr. David Owuor
El Dr. David Edward Owuor, es un genetista molecular de Kenia, tiene una amplia formación académica. Comenzó con una Licenciatura en Ciencias en Ingeniería Química, antes de hacer una Maestría en Genética. Hizo su doctorado en la Universidad Ben Gurion, Haifa, Israel en Genética Molecular, y luego un Post-doctorado en la Universidad de Nueva Jersey, lugar donde comienza a trabajar como profesor.

Cuando estaba a cargo de la Escuela de Farmacia de la Universidad de Chicago en el año 2003 en los EE.UU. es que responde al llamado de Dios y se convierte a Cristo. Su historia es notable, y su ministerio se asemeja a la de un profeta del Antiguo Testamento, porque luego de una serie de sueños sobrenaturales donde ve personas enfermas y escucha la voz de Dios diciéndole: «Ora por ellos», contesta que cómo puede hacerlo si él no es pastor ni ministro, sino un científico.

Luego de otros dos sueños con las mismas características y cuando estaba en la cima de su carrera profesional y con un tremendo prestigio en la traducción de genes y ganando miles dólares, toma la decisión de servir a Dios por fe. Luego de algún tiempo de trato de Dios en su vida, Él le comienza a mostrar algunos de los hechos que han impactado al mundo tales como el tsunami de Asia, la catástrofe del Katrina en los EEUU, algunas convulsiones sociales y terremotos en su natal Kenia y muchas otros eventos predichos antes que ocurran, información que da mientras predica.

Milagros en Venezuela
Los milagros que Dios obra a través del ministerio de David Owuor son sencillamente impresionantes, y no sólo queda allí, Dios le usa como profeta y haciendo señales en la naturaleza, como hacer llover sobre un estadio donde imperaba un inclemente sol.

Dios habló al corazón del Dr. Owuor diciéndole que cambiara su ocupada agenda ministerial y que tenía que venir a Venezuela, porque el Señor desea hacer grandes cosas en nuestra nación, así como traer una impactante palabra profética acerca de lo que Dios hará con nuestra nación.

Mensaje de David Owuor




Owuor da detalles de la Profecía



Profecías dadas y cumplidas por Owuor

 
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