Respondamos Un texto a la vez

Qué quiere decir un determinado texto? Aquí analizamos el contexto para no decir un pretexto, y dar respuesta oportuna acerca de algo que se cree según un determinado pasaje de la Escritura.

¿Quién es Jesucristo?

Ningún tema es tan importante como la identidad de Jesucristo. La cristología correcta puede ser una piedra de tropiezo para muchos, y aquí le damos muchísimo valor. ¿Qué piensa usted de Jesús?

El Catolicismo, ¿es la verdad?

Para algunas personas de muy buena intención el catolicismo es la pura verdad, y un absoluto amén a todo lo que dice la iglesia de Roma. Pero vayamos a la Biblia y ver con qué nos encontramos...

Síguenos en Facebook

Diariamente colocamos tips y artículos sobre apologética en nuestra fan page de Facebook. Síguenos y haz que tus contactos lo vean.

¿Qué creen los testigos de Jehová?

Sección dedicada al polémico grupo religioso que ha editado su propia versión de la Biblia acomodada a sus doctrinas. Aquí obtendrá detalles para conocer y responder a los miembros de la Watchtower.

Mostrando entradas con la etiqueta Cristologia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cristologia. Mostrar todas las entradas

¿Qué quiso decir Pablo en Romanos 9:5?


por Juan Valles

El libro de romanos es uno de mis favoritos, y el verso 5 del capítulo 9 es un excelente texto para meditar. Su contenido es punto de discusión entre muchos creyentes, y aunque siempre ha sido claro y sin ambigüedades, hoy día se ha hecho polémico porque algunos bienintencionados intentan darle otro matiz.

¿Qué quiso decir Pablo cuando escribió este texto? ¿De qué venía hablando? Pues bien, Pablo escribió:
«de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.» (RV60)

El punto de controversia surge cuando hay personas que rechazan la Deidad absoluta de Jesucristo, y no  pueden aceptar ese texto que a todas luces dice que Jesús es Dios. Así que buscan soluciones al respecto. Una de estas soluciones está en aceptar cualquier otra traducción que no llame Dios a Jesús. Por ejemplo, la biblia que utilizan los testigos de Jehová le quita a Jesús el Señorío y Deidad que el Espíritu Santo inspiró a Pablo. Dice así esta traducción: «a quienes pertenecen los antepasados y de quienes [provino] el Cristo según la carne: Dios, que está sobre todos, [sea] bendito para siempre. Amén.» Es decir, según la Traducción Nuevo Mundo (TNM), el Dios bendito no es Cristo.


La cuestión de la Doxología
Una doxología es una alabanza al Dios verdadero, un reconocimiento a su señorío, autoridad, poder, etc. Y aquí en este verso se debate el objeto de la doxología: o es al Padre, o es al Hijo. Por supuesto, dependiendo de a quien va dirigida la doxología los efectos son diferentes, y más para aquellos que alegan que Jesús no es Dios.

Entonces, cuando Pablo habla del Dios bendito, ¿a quién se refiere? Dejemos que el contexto nos aclare el texto, y que la Biblia se explique por sí sola. Traigo aquí el texto desde el verso 1 hasta el 5 en la versión Nueva Traducción Viviente, que dice:
«Con Cristo de testigo hablo con toda veracidad. Mi conciencia y el Espíritu Santo lo confirman.  Tengo el corazón lleno de amarga tristeza e infinito dolor por mi pueblo, mis hermanos judíos. Yo estaría dispuesto a vivir bajo maldición para siempre —¡separado de Cristo! —si eso pudiera salvarlos. Ellos son el pueblo de Israel, elegidos para ser los hijos adoptivos de Dios. Él les reveló su gloria, hizo pactos con ellos y les entregó su ley. Les dio el privilegio de adorarlo y de recibir sus promesas maravillosas. Abraham, Isaac y Jacob son los antepasados de los israelitas, y Cristo mismo era israelita en cuanto a su naturaleza humana. Y él es Dios, el que reina sobre todas las cosas, ¡y es digno de eterna alabanza! Amén.»

Teniendo esto como preámbulo, veamos las dos opciones.
Si decimos que la doxología es al Dios Padre, entonces es como si Pablo dijera: Tengo el corazón lleno de tristeza por los judíos, incluso Cristo era judío en su naturaleza humana. Dios es bendito sobre todas las cosas". ¿Tiene sentido esto? ¿Tiene sentido una alabanza a Dios por la gran tristeza que Pablo siente por el pueblo judío y sin añadirle nada más? ¿Puede notar que que quienes alegan que la doxología es al Padre no les importa que sea irracional sino el no darle el reconocimiento a Jesucristo?Ahora vayamos a la otra opción. Si la doxología fuera hacia Cristo, es somo si Pablo dijera: "Tengo el corazón lleno de tristeza por los judíos, incluso Cristo era judío en su naturaleza humana, y Dios bendito sobre todas las cosas". Es obvio que el contexto indica que Pablo dirá ahora algo distinto acerca de Cristo, y es obvio que el contexto favorece claramente una doxología a Jesucristo. William Hendriksen, el famoso comentarista bíblico, nos dice: «El hecho que en la cláusula anterior Pablo haya mencionado la naturaleza humana de Cristo hace razonable creer que él ahora va a decir algo respecto a su naturaleza divina.»


La cuestión de la puntuación

Entonces, ya que sabemos que la doxología favorece a Jesucristo según el contexto, pregunto ¿qué lleva a otros a traducir de manera diferente en una doxología al Padre? Primero, están predispuestos por una teología arriana o antitrinitaria, es decir, creen que Jesús no es Dios y por lo tanto Pablo no debería referirse a CristoPara ello intentan explicar sus motivos mediante otros pasajes bíblicos que nada tienen que ver con el tema. Y segundo, insertan en el texto algunos elementos para forzar su traducción. ¿Cómo es esto?

En su brillante comentario, Jamieson, Fausset y Brown dicen: «Para deshacerse del brillante testimonio aquí dado en favor de la suprema divinidad de Cristo, se han adoptado varios expedientes: O colocando un punto ortográfico después de “carne,” haciendo que la frase que lo sigue sea una doxología tributada al Padre, o bien, poniéndolo después de “cosas,” con el mismo fin.»

Recordemos lo que dice la TNM de los testigos de Jehová: «a quienes pertenecen los antepasados y de quienes [provino] el Cristo según la carne: Dios, que está sobre todos, [sea] bendito para siempre. Amén.».

Ya sabemos primeramente que en el griego no existían los signos de puntuación, y han sido añadidos según el contexto del mensaje. Aquí en esta traducción se ha colocado dos puntos (:) después de "carne", también se ha colocado una coma (,) después de "Dios", y se ha insertado entre corchetes la palabra "sea" (que no está en el original), con lo cual intentan forzar el versículo a una doxología al Padre.

Existe otra traducción, la llamada Biblia del Peregrino, que dice: «los patriarcas; de su linaje carnal desciende Cristo. Sea por siempre bendito el Dios que está sobre todo. Amén.»

Aquí podemos observar que también se agrega la palabra "sea", aquí sin corchetes, y se coloca un punto y seguido después de "Cristo", para dividir la frase en dos oraciones totalmente diferentes y hacer la doxología al Padre. Esto hay que hacerlo saber a quienes no creen que Jesús es Dios.

¿Cómo respondemos a esto? El texto griego de romanos 9:5 dice palabra por palabra:
ὧν - de quienes (son)
οἱ - los
πατέρες - patriarcas,
καὶ - y,
ἐξ - de
ὧν - quienes (procede)
ὁ - el
Χριστὸς - Cristo
τὸ -
κατὰ - según
σάρκα, - (la) carne
ὁ - el
ὢν – que es
ἐπὶ - sobre
πάντων - todas las cosas,
θεὸς - Dios
εὐλογητὸς - bendito
εἰς - por
τοὺς - los
αἰῶνας, - siglos,
ἀμήν – amen.
No es común ver a los arrianos citar a A. T. Robertson, quien en el más grande erudito del griego de la Biblia, y quizá no lo citen por no apoyarles en sus fraudulentas ideas. ¿Tendrá algo que decir Robertson sobre este texto? Sí, de hecho dice:
Pablo limita la ascendencia de Jesús de los judíos a su naturaleza humana, como lo hace en 1:3ss. El cual es Dios sobre todas las cosas (ho on epi pantön theos eulogëtos). Ésta es la manera natural de tomar el sentido de la oración, cuya puntuación propia y literal es la siguiente: «El cual es sobre todas las cosas Dios bendito por los siglos» (cf. F. Lacueva, Nuevo Testamento interlineal, loc. cit). La interposición de un punto y seguido después de sarka (o de un punto y coma) y la iniciación de una nueva oración para la doxología, tiene un resultado muy brusco y forzado.

Y tiene razón. Para traducir este verso con doxología al Padre y no al Hijo, se necesita forzarlo mediante añadiduras inexplicables, pues el sentido natural indica que es a Jesucristo a quien se refiere. De hecho, en todas las cartas de Pablo no se introduce una doxología al Padre sin antes mencionarlo, y claramente se ve que a quien presenta es a Cristo, por lo tanto no debe sorprendernos que en su habitual forma de escribir la doxología sea a Jesucristo.

Nuevamente en el comentario de Jamieson, Fausset y Brown, se nos dice: «Resulta pues que no tenemos nada de doxología, sino una mera declaración de una verdad: que mientras que Cristo es “de” la nación israelita “según la carne,” él es en otro respecto “Dios sobre todos, bendito por los siglos.”»

Y añade:
«En esta interpretación del pasaje, como un testimonio de la suprema divinidad de Cristo, además de los padres ortodoxos, están de acuerdo algunos de los más eruditos críticos modernos.»

El doctor Murray J. Harris, erudito del Nuevo Testamento y quien es citado por Josh McDowell en su "Evidencia que exige un Veredicto", dice: «Lo que el Apóstol está afirmando, al final de 9:1-5, es esto: En contraste con el rechazo indigno que la mayoría de sus compatriotas israelitas le confirieron, el Mesías, Jesucristo, es en realidad exaltado sobre el universo completo, animado e inanimado, aun incluyendo a los judíos que lo rechazan, en que es Dios por naturaleza y, por lo tanto, el objeto eterno de la adoración.»

Josh McDowell también cita a Charles Hodge, y lo describe como "el gran teólogo de Princeton y erudito bíblico", comenta: «Pablo... declara que Cristo, quien según lo que acababa de decir, era, en cuanto a su naturaleza humana o como un ser humano, un descendiente de los israelitas, es, en otro aspecto, el Dios supremo o el Dios que está sobre todo, y que es bendito para siempre... Este pasaje, entonces, presenta a Cristo como Dios en el más alto sentido de la palabra»

Perez Milós, en su Comentario Exegético a la epístola de los Romanos, dice que «Este glorificado Señor, dice Pablo que es "Dios bendito sobre todas las cosas", conforme a su condición de Señor exaltado hasta lo sumo... No es una novedad en este versículo la referencia a Cristo como Dios bendito».

Todo esto es razón para que los que rechazan la Deidad de Cristo intenten contradecir este pasaje. No hay nada en este texto que enseñe que Jesús no es Dios a menos que se quiera alterar el mensaje en base a añadiduras.

Así que, contrario a lo que dicen algunos, Pablo sí dijo en romanos que Jesús descendió de los judíos en cuanto a su naturaleza humana, y que es también Dios bendito sobre todas las cosas, con le cual le alaba y reconoce. Los cristianos hacemos eco de esta declaración, Jesús es Dios, absoluto, real, le honramos exactamente igual como honramos al Padre, es decir: le damos el mismo valor.

Bendiciones.

¿Dios se puede convertir en humano sin dejar de ser Dios?


por James A. Parker III | 

La respuesta es sí. No sólo es posible, sino que sucedió en el tiempo y el espacio. Los teólogos neoortodoxos (pensadores del siglo xx influenciados por Karl Barth) sostuvieron que, por lógica, es imposible responder a esa pregunta, ya que la fe es una paradoja ilógica y sólo puede verse a través de los ojos de la fe. En los últimos años, los teólogos liberales han negado la realidad de la encarnación diciendo que es un mito y que no es verdad en ningún sentido objetivo. En el siglo XIX, los defensores de la cristología kenótica (que enfatiza que Cristo se despojó, es decir, se «vació» conforme a Fil. 2:7) sostuvieron que en la encarnación, el Logos (la Palabra) divino suspendió las características de deidad porque eran incompatibles con los atributos humanos; esto hace caso omiso de la afirmación de que Jesucristo fue completamente

Dios y completamente hombre (como la Biblia y las confesiones cristianas de la historia declararon). La teología histórica y con fundamento bíblico sostiene que Dios es omnisciente (sabe todas las cosas), omnipotente (todopoderoso), sin pecado e incorpóreo (sin cuerpo), y que estos atributos son esenciales y necesarios para la deidad. Los seres humanos se caracterizan por no poseerlos. Entonces, ¿cómo es posible que Jesús fuera completamente divino y humano a la vez? Con estos argumentos, se ha atacado la doctrina de la  encarnación y se ha afirmado que es ilógica y contradictoria. 

Esta supuesta contradicción lógica se basa en un malentendido fundamental de la esencia de la naturaleza humana, de acuerdo a Thomas V. Morris, en su libro The Logic of God Incarnate [La lógica del Dios encarnado]. Morris sostiene que la manera de salir de esta dificultad insuperable es comprender mejor tres conceptos importantes: (1) las propiedades esenciales frente a las no esenciales, (2) las propiedades esenciales frente a las comunes y (3) la diferencia entre ser completamente humano y ser simplemente humano.

Sobre la primera cuestión, Morris declara que si se quita una propiedad esencial, cambia completamente lo que afecta. Entonces, si se eliminaran los atributos de Dios de omnipotencia, omnisciencia, etc., ya no sería una deidad. Estos son atributos esenciales. Aunque tener dos manos es un atributo común para los hombres, no es una propiedad esencial para ser humano. El principal ataque a la encarnación por parte de los críticos es que la carencia de omnisciencia, omnipotencia, etc., es esencial para ser humano, ya que los hombres no las tienen. 

Esto nos lleva a la segunda distinción de Morris: las propiedades esenciales frente a las comunes. Una propiedad común es que todas las personas que viven en el planeta Tierra nacieron en el planeta Tierra, pero es sólo una propiedad común; no es esencial para su naturaleza humana. Entonces, Morris pregunta: ¿qué fundamento tenemos para saber que la ausencia de atributos como la omnisciencia son propiedades humanas esenciales y no sólo propiedades comunes?

Por último, plantea: «Un individuo es completamente humano [en cualquier caso en que] tenga todas las propiedades humanas esenciales, las que conforman la naturaleza humana básica. Un individuo es simplemente humano si tiene todas esas propiedades además de algunas que lo limitan, como la falta de omnipotencia, de omnisciencia, etc.». De modo que, los cristianos ortodoxos, al afirmar la encarnación, declaran que Jesús fue completamente humano sin ser simplemente humano.

Ronald Nash resume las consecuencias del argumento de la siguiente manera: Esto significa dos cosas: Jesús posee todas las propiedades esenciales para ser humano y posee todas las propiedades esenciales a la deidad. La comprensión histórica de la encarnación expresa la convicción de que Jesucristo es Dios en todo el sentido de la palabra: es decir, posee todas las propiedades esenciales de Dios. Jesucristo también es humano en todo el sentido de la palabra: es decir, posee todas las propiedades esenciales de un ser humano, pero ninguna lo limita. Además, no fue simplemente humano: es decir, no tenía ninguna de 
las propiedades restrictivas que complementan los atributos divinos. A la luz de estas  distinciones, la supuesta contradicción de la encarnación desaparece.


Una Vida Solitaria


por Dr. James Allan Francis | 

He aquí un hombre que nació en una obscura aldea, hijo de una mujer del campo. Creció en otro pueblo pequeño.  Trabajó en un taller de carpintería hasta que tenía treinta años, y entonces durante tres años fue un predicador viajero. Nunca poseyó un hogar.  Nunca escribió un libro.  Nunca tuvo una oficina.  Nunca tuvo una familia. Nunca fue al colegio.  Nunca puso sus pies dentro de una gran ciudad.  Nunca viajó más de tres mil kilómetros desde el lugar en donde nació.  Nunca hizo alguna de las cosas que por lo general acompañan a la grandeza.  No tenía otras credenciales que su propia persona… Mientras era joven todavía, la marea de la opinión popular se volvió en contra de él.  Sus amigos huyeron.  Uno de ellos le negó.  Fue entregado a sus enemigos.  Pasó ante la farsa de un juicio.  Fue clavado en una cruz entre dos ladrones.  Mientras moría sus verdugos echaban suertes sobre la única pieza de su propiedad que tenía sobre esta tierra -su abrigo. Cuando estuvo muerto fue descolgado y puesto en una tumba prestada gracias a la caridad de un amigo.
Diecinueve largos siglos han venido y se han ido, y hoy él es la pieza central de la raza humana y el dirigente de la columna del progreso.  No exagero cuando digo que todos los ejércitos que han marchado, todas las flotas navales que se han construido, todos los parlamentos que han existido y todos los reyes que han reinado, puestos juntos, no han afectado la vida del hombre sobre la tierra de manera tan poderosa como lo ha hecho aquella vida solitaria.

Diez Pasajes Anti-modalistas


por Juan Valles |

El modalismo enseña que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son una sola Persona, que se manifestó al mundo en tres modalidades diferentes. Esto supone varios problemas para esta doctrina, ya que hay pasajes donde Cristo habla del Padre como diferente a Él, y hay pasajes en los que aparecen tanto el Padre como el Hijo ejecutando acciones diferentes. Wayne A. Grudem escribe en su libro "Doctrina Bíblica: Enseñanzas esenciales de la Fe cristiana", que «La debilidad fatal del modalismo es el hecho de que debe negar las relaciones personales dentro de la Trinidad y que aparece en tantos lugares en las Escrituras (o debe afirmar que estas fueron simplemente una ilusión y no algo real).». Y es verdad. A continuación les presento algunos textos donde el modalismo entra en conflicto con la verdad revelada.


1) ¿Nuestra Imagen? | Génesis 1:26
“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza”.

¿Con quién hablaba Dios? El plural "hagamos" sólo incluye a alguien que pueda hacer o crear. El contexto excluye ángeles, pues Dios no está informando a sus seres creados que va a hacer algo, sino que el "hagamos" sugiere necesariamente tener todo el consejo, sabiduría y poder de Dios para conocer y ejecutar lo que sólo Dios puede ejecutar. Aquí la doctrina modalista falla.




2) ¿Quién dijo a quién? | Salmo 110:1
“Jehová dijo a mi Señor”

Este es un pasaje confirmado por nuestro Señor Jesucristo de que tanto Él como el Padre existen, cada Uno de forma individual y particular. Si el modalismo fuere verdad, El Padre no le hablaría al Hijo, sería un diálogo y no un monólogo. El título de "Señor" en el Antiguo Testamento es usado para Dios, para Jehová. Si el modalismo fuere cierto este verso no estaría en la Biblia.




3) Bautizándolos en el Nombre de,... | Mateo 28:19
«Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo...»

Los modalistas enseñan que en este texto Jesús se refiere a sí mismo, pero esto no es verdad.  De hecho, es 
tan fuerte la evidencia que arroja el pasaje (el uso de la preposición-pronombre "del" más la conjunción "y") 
que ahora ya no atacan la exégesis en el pasaje, sino que lo acusan de ser una añadidura posterior.



4) La Bendición Trinitaria | 2Corintios 13:14 
«La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.»

Si el modalismo fuere cierto, estas tres bendiciones serían exclusivas de Una Parsona, y no cada bendición de Una Persona en particular. En el comentario de Jamieson, Fausset y Brown hallamos: «Quien tiene la “participación del Espíritu Santo” tiene también “la gracia de nuestro Señor Jesucristo” y “el amor de Dios”, y vice versa. Porque los tres beneficios son inseparables, como lo son las tres Personas de la Trinidad misma [Crisóstomo]».



5) ¿No debería ser lo mismo? | 2Tesalonicenses 3:5
«Y el Señor encamine vuestros corazones al amor de Dios, y a la paciencia de Cristo.»

Otro texto problema para el modalismo: una separación de Personas respecto a lo que Dios puede dar. Es evidente que cuando ocurre un hecho como el descripto en este versículo, no podemos asumnir que el Padre y El Hijo sean la misma Persona, de lo contrario el texto no tendría sentido. Mathew Henry escribe: «No hay verdadero amor de Dios sin fe en Jesucristo.»



6) Blasfemia, contra uno sí y contra otro No | Mateo 12:31,32
«Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero.»

¿Qué explicación resulta de esto? Que Jesús haya venido de diferentes maneras no justifica la imperdonabilidad de la blasfemia, como el hecho de que se trate de una Persona. La blasfemia contra el Padre o el Hijo puede ser perdonada (Mc 3:28; Luc 12:10; Hech 26:11; Col 3:8; 1Tim 1:13,20).



7) ¿Orando a quién? | Mateo 26:39 
«Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.»

En el modalismo se infiere que el diálogo de Jesús con el Padre es un monólogo. Es inútil justificar la oración de Jesús como cosa de un buen ejemplo que quiere dar al cristiano acerca de la oración. La angustia de Jesús, su desespero, su constante súplica, y su reclamo a un grupo de amigos por no apoyarle en su oración más necesitada sólo se justifica en el hecho de que la Persona del Hijo está orando a la Persona del Padre.



8) O no hay Juez, o no hay Abogado... | 1Juan 2:1 
«Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.»

Juan utiliza conceptos legales para hablar de nuestra relación con el Padre y el hijo. El problema que encuentra el modalismo con este texto es que si el Padre y el Hijo son la misma Persona, nosotros los acusados no podríamos tener un Juez y un Abogado al mismo tiempo.  Y de sólo imaginarlo, el Juez pelearía contra sí mismo en nuestra defensa.



9) ¿Cómo podría estar a su Diestra? | Hechos 7:56 
«... y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios. »

Si el modalismo fuere cierto, Esteban sólo habría visto a una Persona. Recordemos que el modalismo enseña Dios es una sola Persona que se ha puesto varios trajes para tratar con la humanidad. Entonces Esteban habría visto a Dios, una Persona, con un traje, bien sea de Padre, Hijo o Espíritu Santo. Pero Esteban vio al Hijo a la derecha del Padre, no dos modalidades sino dos Personas.



10) ¿Se encomienda a sí mismo? | Lucas 23:46 
«Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró.»

Si el modalismo fuere cierto, esta frase no existiría porque no tendría sentido. Cuando Esteban moría dijo lo 
mismo, no al Padre sino a Jesús (quien está a la diestra del Padre). Esto prueba que Jesús es lo mismo que el Padre, pero no es el Padre.






1Pedro 3:18, ¿Resucitó Jesús en un cuerpo espiritual o físico?


por Norman Geisler y Ron Rhodes |

Los testigos de Jehová enseñan a partir de 1Pedro 3:18 que Jesús fue muerto en la carne pero resucitado en espíritu, indicando con ello que Jesús no tenía cuerpo físico al resucitar de entre los muertos. El pasaje dice: «Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu...» (RV60)

Interpretar este versículo como una prueba de una resurrección espiritual pero no física, no es ni necesario ni congruente con el contexto de este pasaje y el resto de las Escrituras.

Este pasaje se traduce mejor así: "Él sufrió la muerte en su cuerpo, pero el Espíritu [Santo] hizo que volviera a la vida" (NVI). Dios no resucitó a Jesús como espíritu, sino que lo resucitó por medio de su Espíritu.

El paralelo entre morir y volver a la vida se refiere normalmente a la resurrección del cuerpo en el Nuevo Testamento. Por ejemplo, Pablo declaró que Cristo murió y volvió a vivir (Rom 14:9) y: "Aunque fue crucificado en debilidad, vive por el poder de Dios" (2Cor 13:4a).

El contexto de 1Pedro 3:18 se refiere al suceso como la resurrección de Jesucristo" (3:21). Esto se entiende, en todo el Nuevo Testamento, como una resurrección corporal (Hch 4:33; Rom 1:4; 1Cor 15:21; 1Ped 1:3; Ap 20:5). Aun si "espíritu" se refiere al espíritu humano de Jesús (no al Espíritu Santo), no puede significar que no tenía un cuerpo resucitado. De otra manera, la referencia a su "cuerpo" (carne) antes de la resurrección querría decir que él no tenía ningún espíritu humano en aquel tiempo. Parece mejor interpretar "carne" en este contexto como una referencia a su condición general de humillación antes de la resurrección y "espíritu" corno una referencia a su poder ilimitado y su vida imperecedera después de la resurrección.

También debemos tener presente que sea cual sea la forma en que interpretemos 1Pedro 3:18, debe ser congruente con lo que otros versículos dicen acerca del Cristo resucitado. En Lucas 24:39 el Cristo resucitado dijo: "Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy. Palpad y ved, porque un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo." El Cristo resucitado testifica en este versículo que no es espíritu y que su cuerpo resucitado está hecho de carne y huesos.

El Cristo resucitado también comió comida física en cuatro oportunidades distintas para probar que tenía una verdadero cuerpo físico (Lc 24.30; 24:42-43; Jn 1:12-13; Hch 1:4). Habría sido engañoso de parte de Jesús ofrecer su habilidad de comer comida física como prueba de su resurrección corporal si no hubiera resucitado en un cuerpo físico. 


¿Dice 1Corintios 8:6 que Jesús no es Dios?


por Juan Valles |

No cabe duda de que el mensaje de la Biblia siempre es esperanzador, ameno, directo y muy rico. Pero tampoco cabe duda de que su lectura y comprensión ameritan identificar el contexto. Todo análisis que se haga al texto de la Biblia conlleva a determinar el destinatario, ambiente histórico y cultural, temática, etc.

A este respecto nos toca hablar de un pasaje escrito por el apóstol Pablo, cuyo contexto no ha sido tomado en cuenta por quienes a la fuerza intentan despojar a Cristo de su señorío y absoluta deidad. Este pasaje dice:

"... para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas y para quien nosotros existimos; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual han sido creadas todas las cosas y por quien nosotros también existimos."

Para algunos, a primera vista, este texto niega que Jesús sea Dios. Pero un análisis del contexto (que es en definitiva como debe atenderse toda lectura en la Biblia) es crucial para captar el sentido de la enseñanza de Pablo.

El contexto en que Pablo nos habla es acerca de los alimentos sacrificados a los ídolos (8:1). Estos ídolos, según Pablo, no tienen poder alguno sobre nosotros los creyentes, ni son el Dios al que adoramos. La Nueva Traducción Viviente (NTV) vierte el texto de la siguiente manera:
"Entonces, ¿qué acerca de comer carne ofrecida a ídolos? Pues sabemos que un ídolo no es en verdad un dios y que hay sólo un Dios. Puede que existan esos llamados «dioses» tanto en el cielo como en la tierra, y algunas personas de hecho rinden culto a muchos dioses y a muchos señores." (8: 4,5)
Esto sirve entonces de preámbulo para ubicarnos en el contexto, y conocer que Pablo hace una diferencia entre lo que adoramos y lo que rechazamos. La gente del mundo puede considerar la existencia de muchos dioses y señores, pero para nosotros existe sólo un Dios que creó todas las cosas, y un Señor por medio del cuál existen todas las cosas. 

Así, vemos que Pablo no da exclusividad al Padre, como Dios, respecto de Jesucristo; ni de Jesucristo como Señor respecto del Padre. Dicho de otra manera: Pablo no intenta decir que el único Dios es el Padre y el único Señor es el Hijo. Si aplicamos este error, tendríamos que el Padre es Dios (pero no es Señor), y que el Hijo es Señor (pero no es Dios), cosa que contradice por mucho el resto de la revelación bíblica y dista mucho también del mensaje que Pablo está dando, no tocante a la naturaleza de Dios sino a las comidas que se ofrecen a los ídolos, anunciando que estos ídolos no significan nada para nosotros porque tenemos la Deidad verdadera, donde hay (sin muestras de jerarquías) un Dios que creó todas las cosas y un Señor por el que se creó todas las cosas. Este mismo autor (Pablo) ha dicho en otras oportunidades que ese Dios es también Señor, y que ese Señor es también Dios, cosa ciertísima entre nosotros.



Existe en internet un comentario a este texto, escrito por Pablo Santomauro, donde agrega:
Si la referencia al Padre como “un Dios” prueba que Jesús no es Dios, siguiendo el mismo razonamiento debemos concluir que la referencia a Cristo como “un Señor” significa que el Padre no es Señor.
También hacemos eco de lo que agrega Fernando Saraví en su libro "La Divinidad de Cristo Vindicada", en cuya página 74 leemos: "Pablo no niega que Jesucristo sea Dios mas de lo que niega que el Padre sea Señor!"

Y es cierto. No podemos decir que el Padre no es Señor porque no es de lo que está hablando Pablo. Tampoco podemos decir que Jesús no es Dios por la misma razón. O usamos la misma lógica errada para ambos casos, o usamos la verdad para ambos casos. Pero no cometamos el error de desprestigiar a Cristo con semejante exégesis fraudulenta donde la mala intención y el error serían evidentes.

Pero más allá de minimizar a Cristo, este texto demuestra su grandeza y refuerza su Deidad, igual al Padre. Ello se debe a que muchos ignoran u olvidan que las escrituras hebreas, cuando fueron pasadas al griego en la versión de los setenta, utilizaron el término griego kuryos para referirse al absoluto Dios que se había manifestado a los hebreos. Y que los escritores del Nuevo Testamento, aun con el rígido monoteísmo que los caracterizó, aplicaron esta misma palabra a Jesucristo el Salvador. Un ejemplo de esto lo vemos en Lucas 4:12 donde Jesús responde a Satanás que "no tentarás al Señor tu Dios" (usando la palabra kuryos que se traduce Señor). Sin embargo, esta frase la toma Jesús de Deuteronomio 6:16 donde dice "No tentaréis a Jehová vuestro Dios". Es decir, de manera indistinta llamaron a Jehová como kuryos, Señor. Y es precísamente esta palabra kuryos la que aplican a Cristo. Pablo escribió a los mismos destinatarios: "… ni nadie puede decir: «Jesús es el Señor» sino por el Espíritu Santo." (1Corintios 12:3). Esto también se debe a que la palabra kuryos expresaba señorío absoluto, pues el kuryos era el Dueño absoluto. Cuando una persona le dice "Señor" a Cristo, le expresa su aprobación por su señorío, y declara con ello que Cristo es su Dueño. A. T. Robertson trae un comentario adicional:
"A uno le viene a la mente la demanda hecha a Policarpo de que dijera Kurios Caesar, y de cómo en cada ocasión contestó Kurios Iësous. Y pagó con su vida su lealtad. Personas superficiales pueden decir «Señor Jesús» de un modo petulante, e incluso irreverente, pero ningún judío o gentil lo decía entonces si no lo decía de corazón. "

Así que no es mera cosa lo que dice Pablo acerca de Jesús al decir que es el Señor, es decir, el Dueño, lo mismo que el Jehová del Antiguo testamento.

Algunas personas, con una teología sectaria, han sido engañados para pensar que Jesús no es Dios absoluto sino una criatura, y para mal se agarran de este texto de Corintios 8:6 para llamar "bueno" a lo "malo". No se demuestra una sana doctrina afirmar con esto que Jesús no es Dios, sino un evidente rechazo a la persona de Jesucristo.


¿Enseñó Jesús en Juan 10:34 que las personas pueden ser "dioses"?


por Norman Geisler |

Jesús les respondió: ¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije, dioses sois?

No se debe usar este texto para apoyar la idea de que somos (o podemos volvernos) pequeños dioses, pues semejante interpretación va en contra del contexto global. Jesús no está hablando a panteístas (que creen que Dios es todo y que todo es Dios) ni a politeístas (que creen en muchos dioses). Más bien, se dirige a monoteístas estrictos judíos que creen que sólo el Creador del universo es Dios. Así que su declaración no debe ser arrancada de este contexto monoteísta y tergiversada en sentido panteísta o politeísta.

Se debe entender la declaración de Jesús como parte de su razonamiento total aquí, el cual es un argumento con más razón: "Si Dios llamó aun a los jueces humanos 'dioses', ¿con cuánta más razón puedo llamarme el Hijo de Dios?" Cristo acababa de proclamarse uno con el Padre, diciendo: "El Padre y yo uno somos" (10:30). Los judíos querían apedrearlo porque pensaban que Cristo blasfemaba, haciéndose igual a Dios (vv. 31-33).Jesús respondió citando Salmo 82:6, que dice: "Yo dije: «Vosotros sois dioses»." Así que, argumentó Jesús, si a los humanos se les podía llamar "dioses", ¿por qué no se puede llamar "Dios" al Hijo de Dios?

Nótese que no todos son llamados "dioses", sino sólo una clase especial de personas, a saber, los jueces acerca de los cuales Jesús dijo que son "aquellos a quienes vino la palabra de Dios" (v. 35). Jesús mostraba que si las Escrituras del Antiguo Testamento podían dar algo de estado divino a jueces divinamente nombrados, ¿por qué debía resultarles increíble que él se llamara el Hijo de Dios?

Aquellos jueces eran "dioses" en el sentido de que estaban en el lugar de Dios, juzgando aun asuntos de vida y muerte. No se les llamaba "dioses" porque eran seres divinos. De hecho, el texto que cita Jesús (Sal 82) continúa diciendo que eran sólo "hombres" y que morirían (v. 7).También afirma que ellos eran "hijos del Altísimo", pero no porque eran de la esencia de Dios mismo.

Es posible, como creen muchos eruditos, que cuando el salmista Asaf les dijo a los jueces injustos: "Vosotros sois dioses", hablaba con ironía. Decía:"Os he llamado "dioses", pero en realidad moriréis como los hombres que son en realidad." De ser así, cuando Jesús aludió a este salmo en Juan 10, decía que el nombre que se les dio a los jueces israelitas en ironía y enjuicio, a él lo describía en realidad. Jesús ofrecía una defensa de su propia deidad, no de la deificación del hombre.


¿Jesús no es Bueno ni Dios? Respuesta sobre Marcos 10:18


por Juan Valles |
Existe un pasaje que algunas personas utilizan como argumento para negar no sólo que Jesús sea Dios, sino que sea bueno. Esto ocurre por no entender lo que ocurre entre líneas y la enseñanza que Jesús da a un joven; es decir, ignoran el contexto y se lanzan a sacar conclusiones en base a lo que a primera vista pueden leer.

Nuestro pasaje en cuestión es Marcos 10:18 que dice:
"Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios."

Al leer este texto, la primera impresión es que Jesús no es bueno, ni es Dios. Pocas personas afirmarán estas dos premisas juntas. Algunos sólo dirán que Jesús no es Dios, tratando de ocultar que Jesús no sea bueno porque esto es sencillamente irracional. Así que a algunos les sirve que le pregunten ¿usted cree que Jesús no es bueno?. Aquí es fundamental que como las dos premisas van juntas, es imposible que crean una y nieguen la otra, es decir: o Jesús no es bueno ni es Dios, o Jesús es bueno y es Dios. Pero admitir que Jesús es bueno y negar que sea Dios es un absurdo aun para los que leen el texto superficialmente.

Ahora bien, ¿por qué Jesús dijo esto? Fíjese que Jesús no dijo que Él no es bueno ni que no es Dios. Es una pregunta que no busca una respuesta del joven sino darle una enseñanza. Lo que Jesús está implicando aquí es que no podemos decirle bueno a cualquiera que se nos cruce en el camino, y mucho menos si le añadimos el "Maestro bueno". En el evangelio de Mateo tenemos el mismo pasaje pero haciendo más énfasis a la equivocación del joven (ver Mateo 19:16-22). La respuesta de Jesús, como ya dije, no niega ni su bondad ni su deidad, sino que brinda un desafío a un joven que no sabe ni lo que cree ni lo que pregunta. William Hndriksen, en su comentario a Marcos 10:18 dice:
"Jesús sabía que el joven rico, al dirigirse a él como “Maestro bueno”, lo hacía de forma muy superficial. Si este joven realmente hubiese creído de todo su corazón que Jesús era bueno en el más alto sentido del término, habría obedecido el mandamiento que el Señor estaba a punto de darle (véase vv. 21,22). La misma superficialidad es evidente también por la alabanza que hace de sí mismo (v. 20). El Maestro sabía muy bien que si este angustiado inquiridor habría de ser salvo, debía confrontarse con la regla absoluta de la verdad, a saber, la perfecta ley promulgada por el Ser Perfecto: Dios. Esto explica la respuesta de Cristo.

Hay un libro escrito por Fernando Saraví llamado "La divinidad de Jesucristo Vindicada", y que en la página 72 el autor responde:
"En realidad, el contexto muestra que el problema del hombre era que, en primer lugar, no sabía verdaderamente quién era Jesús, y que le estaba aplicando a quien él creía ser un maestro humano un adjetivo que debía reservarse para Dios. En otras palabras, para que lo que el joven decía no fuera una irreverencia ,él debía primero reconocer quién era Jesús en realidad."

Esto es lógico y verdadero. Norman Geisler agrega en la página 149 de su libro "Respuestas a la sectas" que Jesús "simplemente le pidió que examinara las implicaciones de lo que decía". A. T. Robertson dice en su comentario a Marcos que "el lenguaje de Jesús no es un rechazo de su propia deidad." Lo cual es ciertísimo. Que Jesús esté más interesado en corregir al joven que en dejarse adular es completamente normal conociendo el amor y enseñanza del Señor. También dice Robertson:
"El joven principal era probablemente sincero, y no estaba meramente haciendo un cumplido, pero Jesús lo reta para que defina su actitud hacia Él, tal como era adecuado."

Suponiendo que el joven, en vez de llamarle "Maestro bueno", le dice "Señor mío", y Jesús le dice que sólo a Dios debe darle tal reconocimiento, ¿significa que Jesús no es Señor porque le dijo que debía decírselo a Dios? Fíjese que Cristo no corrigió a Tomás cuando le dijo "Mi Señor y mi Dios" (Jn 20:28) porque Tomás sabía lo que hacía y el correcto uso de sus palabras. Jesús va a corregir a todo aquel que no sepa lo que dice, aunque esté diciendo la verdad. O como dijera Norman Geisler, "o Jesús era bueno y Dios, o era malo y hombre. Un Dios bueno o un hombre malo, pero no simplemente un hombre bueno. Esas son las alternativas reales en cuanto a Cristo. Porque ningún hombre bueno afirmaría ser Dios si no lo era."  

¿Es verdad que Jesús nunca afirmó ser Dios?


por Alex McFarland |

Una suposición es que aquellos que vivieron en el tiempo de Cristo, lo malentendieron, así como lo malentendemos en la actualidad. En otras palabras, Jesús no dijo realmente que era Dios. Pero sí lo hizo. Jesús no solamente afirmó ser Dios como su Padre, sino que también afirmó que Él era uno "en esencia o naturaleza" con Dios.

En el Evangelio de Juan, Jesús dijo continuamente de sí mismo que era uno con Dios. En Marcos, Jesús afirmó poder perdonar pecados, lo cual, de acuerdo con la ley judía, solamente Dios lo podía hacer. Las Escrituras le atribuyen características que pueden ser solamente de Dios: que existe en sí mismo, es omnipresente, omnisciente, omnipotente, eterno; y los Evangelios presentan a Jesús como la encarnación de la verdad y el amor. (Nota: es importante comprender que un atributo no es algo que es parte de Dios, sino algo que es verdadero de Dios).

Observe el juicio de Jesús. Como lo señala Josh McDowell: "Único entre los juicios criminales es aquel en que el problema no son las acciones sino la identidad del acusado. Jesús fue juzgado por blasfemia. En la mayoría de los juicios, la gente es juzgada por lo que ha hecho. Jesús fue juzgado por quien decía ser". La gente de sus días era culta e intensamente religiosa. No lo malentendían, tal como no lo estamos malentendiendo en la actualidad.

Las referencias son abundantes y sus significados son claros. En Marcos 2:10, Jesús afirmó poder perdonar el pecado; Él dijo que Él era señor del sábado (ver Marcos 2:28). En Marcos 14:62 y en Lucas 22:66-71, Jesús se llamó "YO SOY", el nombre que Dios utilizó para sí en Éxodo 3:14. Jesús dijo que Él era quien enviaba profetas a Israel (ver Mateo 23:34), Él se refirió a sí mismo como el cumplimiento de la Escritura (ver Lucas 4:21; Juan 5:39), y afirmó que rechazarlo era morir en pecado (ver Juan 8:24).

En Juan 8:51, Jesús dijo que aquellos que guardaran sus palabras nunca verían la muerte y unos versículos más adelante (8:58) Él afirmó su propia eternidad. En Juan 10:30, él declaró tener la misma naturaleza que el Padre. Él afirmó ser el Señor (ver Juan 13:13) y el único camino hacia Dios (ver Juan 14:16). En Juan 14:9, Jesús dijo: "El que me ha visto a mí, ha visto al Padre".

De igual manera significativo (aunque posiblemente no tan perceptible para nuestra mente occidental del siglo veintiuno), son las repetidas referencias que Jesús hizo de sí mismo como "el Hijo del hombre". En más de 80 veces, Jesús utiliza "Hijo del hombre" como título para sí mismo. El uso de Jesús de este término era una referencia a Daniel 7:1314, en donde el profeta habla de "alguien con aspecto humano" sentado con el "Anciano" quien presidía con autoridad sobre el mundo y toda su gente. La audiencia de Jesús debió haber conocido bien este pasaje. Encontramos un uso similar de este título "Hijo del hombre", durante el intercambio con el sumo sacerdote judío en Marcos 14:60-64:
Poniéndose de pie en el medio, el sumo sacerdote interrogó a Jesús:
-¿No tienes nada que contestar? ¿Qué significan estas denuncias en tu contra?
Pero Jesús se quedó callado y no contestó nada.
-¿Eres el Cristo, el Hijo del Bendito? -le preguntó de nuevo el sumo sacerdote.
-Sí, yo soy -dijo Jesús-. Y USTEDES VERÁN AL HIJO DEL HOMBRE SENTADO A LA DERECHA DEL TODOPODEROSO, Y VINIENDO EN LAS NUBES DEL CIELO.
-¿Para qué necesitamos más testigos? -dijo el sumo sacerdote, rasgándose las vestiduras-. ¡Ustedes han oído la blasfemia! ¿Qué les parece?
Todos ellos lo condenaron como digno de muerte.

La razón por la que apelaron por la ejecución de Jesús, fue porque (en su mente al menos) Él había blasfemado, había dicho que era Dios.



¿Qué significa que Jesús sea engendrado, según el Salmo 2:7?

por Edward Vine | 

TÚ ERES MI HIJO, YO TE HE ENGENDRADO HOY
El Salmo 2:7 se cita tres veces en el Nuevo Testamento. Esta referencia del Antiguo Testamento es ilustrativa de la encarnación de Jesús, pero también de su sacerdocio. Empezando en los Salmos, podemos rastrear la calidad de Hijo de Cristo en lo que tiene que ver con su papel como sacerdote según el orden de Melquisedec. 


SALMO 2.7 y SUS CITAS

La primera cita: Hechos 13.33
La declaración «Mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy», citada en Hechos 13.33; Hebreos 1.5, y 5.5, a partir del Salmo 2.7, indica una acción distinta realizada en un momento dado. En cuanto a la ocasión a que se refiere, la insinúa el contexto tanto en Hechos 13 como en Hebreos 1. En Hechos 13, Pablo está hablando a los hombres de Israel en la sinagoga de Antioquía de Pisidia; al narrar brevemente la historia del pueblo, habla de David como alguien que había sido «levantado» para ser rey (v. 22). Obviamente, aquí no se tiene en mente ninguna resurrección de los muertos, sino criar a una persona desde el nacimiento y la niñez hasta la edad adulta, para ocupar un cargo particular en la nación. En el mismo sentido, Moisés había hablado de Cristo como sigue: «El Señor vuestro Dios os levantará profeta de entre vuestros hermanos, como a mí». Esto lo cita el apóstol Pedro al hablarle al pueblo en el pórtico de Salomón (Hch 3.22) y Esteban cuando se dirige al concilio (7.37). Esta profecía recibió su cumplimiento en tanto que Cristo fue criado como profeta en la nación como resultado de su encarnación. Ese ministerio él lo cumplió en los días de su carne. 

En Hechos 13.32-33, el apóstol Pablo habla de la misma manera en la sinagoga de Antioquía respecto a Cristo. Él dice: «y nosotros también os anunciamos el evangelio de aquella promesa hecha a nuestros padres, la cual Dios ha cumplido a los hijos de ellos, a nosotros, resucitando a Jesús» (v. 33). Es decir, Dios le resucitó en medio de la nación en el mismo sentido que en los otros pasajes que se acaban de señalar. La expresión «de nuevo» en la Versión Autorizada en inglés no tiene ninguna correspondencia en el original. La traducción de la Versión Autorizada añadió la expresión «de nuevo» a manera de interpretación. La referencia en este versículo (a diferencia del siguiente) no es a la resurrección, sino lo que ya se ha dicho. En el versículo 34, el enunciado adicional de su resurrección se hace con énfasis: «Yen cuanto a que le levantó de los muertos para nunca más volver a corrupción, lo dijo así: Os daré las misericordias fieles de David». El hecho de que había sido levantado de los muertos está de este modo en contraste enfático con, y como contraparte de, lo que se dijo en el versículo 33 en cuanto a que fue levantado en la nación. Se coloca el énfasis mediante la adición de las palabras «de los muertos». 

Ahora bien, en el versículo 33, la declaración de levantar a Jesús en medio de la nación se confirma por la cita del Salmo 2: «Mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy». En consecuencia, la referencia de esta cita sería a su encarnación. El orden es significativo: su encarnación en el versículo 33, su resurrección de los muertos en el versículo 34. En estos dos aspectos, el apóstol dice que Dios ha cumplido su promesa hecha a los padres y también ha dado las misericordias seguras de David.


La segunda cita: Hebreos 1.5
Que la declaración «Mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy» se refiere a la encarnación lo confirman la cita de Hebreos 1.5 y su relación con el versículo 6. La cláusula: «y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo» mira a la segunda venida (véase Heb 5, en relación con el tema de Cristo como el Primogénito).
Ese evento, todavía futuro, se pone en contraste con el nacimiento de Cristo, su primera venida. Fue entonces cuando Dios trajo a su Primogénito al mundo por primera vez. En consecuencia, a esto, es a lo que se refiere la cita del versículo precedente: «Mi Hijo eres tú, Yo te he engendrado hoy». 

Lo que se dice respecto a la encarnación en esta declaración se puede ver correctamente solo a la luz de la relación personal existente y eterna del Padre y el Hijo. Esta relación personal preexistente halló expresión en ese acto de gracia por el cual el Hijo se hizo hombre mediante la operación del Espíritu Santo de acuerdo a los consejos del Dios triuno. 

Que el Señor Jesús fue el Hijo de Dios en esa fase especial de su existencia en la que «participó de carne y sangre» (Heb 2.14), nacido de la virgen María, no implica que 110 haya existido en relación personal como Hijo con el Padre. Ese acto, realizado con los propósitos de redención en mente, lo efectuaron, además del Espíritu Santo, aquellos que tenían una relación mutua, sin origen, y naturaleza divina como Padre e Hijo. La declaración «Mi hijo eres tú, Yo te he engendrado hoy» se pronunció en vista del hecho de que ahora, en el esquema de la redención, el que era el Hijo se había encarnado, combinando en sí mismo la humanidad y la divinidad. 

Su encarnación constituyó una fase nueva y distinta en la existencia de Aquel que, siendo persona, sin origen, en la Deidad, fue antes «el unigénito en el seno del Padre». Esa relación personal preexistente no hace sino aumentar la gloria de la gracia de su encarnación. Suya había sido la gloria eterna que había tenido con el Padre, y era suya ahora la gloria adicional de esa gracia misericordiosa por la cual se rebajó para hacerse hombre. La misma infinitud de su persona en relación con el Padre impide deducir que su calidad de Hijo empezara en el momento en que el Padre, en vista de lo que tuvo lugar en Belén, dijo: «Tú eres mi Hijo, Yo te he engendrado hoy». 


La tercera cita: Hebreos 5.5 
La tercera cita se da en conexión con el sumo sacerdocio de Cristo, que forma el tema central de la epístola. Se presenta al principio del capítulo 3 y prosigue desde el versículo 14 del capítulo 4 y al capítulo 5, y desde el capítulo 7 hasta ello. En los capítulos 5 y 7 hay dos puntos que se destacan de manera prominente en la presentación de lo perfectamente apropiado que fue el Señor Jesucristo para su ministerio sumo sacerdotal. El uno tiene que ver con su encarnación, su experiencia en los días de su carne, su muerte, resurrección y exaltación. El otro tiene que ver con el carácter eterno de su calidad de Hijo. 

Respecto al primero, y con vista a ampliar el carácter del sacerdocio de Cristo, el escritor muestra cómo él cumplió todo lo que se predijo respecto a él en el sacerdocio levítico (cap. 5.1-4). Dos cualificaciones marcaban al sumo sacerdote antiguo: era tomado de entre los hombres y era nombrado por Dios para el hombre (v. 1). Esto se cumplió en la persona del Señor Jesucristo. Se hizo hombre, y Dios Padre lo nombró: «y nadie toma para sí esta honra, sino el que es llamado por Dios, como lo fue Aarón. Así tampoco Cristo se glorificó a sí mismo haciéndose sumo sacerdote, sino el que le dijo: Tú eres mi Hijo, Yo te he engendrado hoy» (vv. 4, 5). El pasaje recalca el hecho de su humanidad, los días de su carne, su fuerte clamor y lágrimas, su perfecta obediencia como I1ijo y sus sufrimientos. Su muerte sacrificial fue el cimiento sobre el cual él cumple perfectamente su oficio como sumo sacerdote.


¿Es Jesucristo la personificación de la Sabiduría?



por Juan Valles

Algunas sectas, incluyendo los testigos de Jehová, convencidos de la idea arriana de que Jesucristo no es Dios, utilizan entre otros pasajes el de proverbios 8:22 para convencer a las personas de que Jesús no sólo es inferior sino Creado. Algunos exégetas a través de la historia, aun con la mejor de las intenciones también han identificado a Jesús con este pasaje en particular. Así que bastará con examinar este texto a fin de responder si el pasaje habla de Jesús o si está claramente minimizado el Verbo Encarnado.

El pasaje en cuestión dice, según la versión Reina Valera:

"Jehová me poseía en el principio, ya de antiguo, antes de sus obras."

Y a modo comparativo, veamos cómo lo expresa la Traducción Nuevo Mundo de los testigos de Jehová:

"Jehová mismo me produjo como el principio de su camino, el más temprano de sus logros de mucho tiempo atrás."

Y teniendo el texto como preámbulo, nos preguntamos: ¿Es Jesús la sabiduría de proverbios 8? ¿Fue creado Jesucristo? Veamos primero la relación de Jesús con este texto de Proverbios.



Jesucristo y Corintios 1:24
Muchos autores concuerdan en que la sabiduría de Proverbios 8 es Jesucristo. Esto se debe a que en 1Corintios 1:24, el apóstol dice "mas para los llamados, tanto judíos como griegos, el Mesías es poder de Dios y sabiduría de Dios." (Biblia Textual). Así, se crearía un vínculo entre estos pasajes y Jesús, sabiduría de Dios sería la sabiduría personificada en proverbios 8:22. ¿Es esto válido?

Algunos cristianos primitivos de renombre, en su afán por buscar referencias a Cristo en el Antiguo Testamento, aplicaron a Cristo ese pasaje, hasta que vino un hereje llamado Arrio que, argumentando que el pasaje indicaba que la sabiduría era creada, y que el texto citado de 1Corintios 1:24 dice que Cristo es sabiduría de Dios, se llegaba a la conclusión de que Cristo es creado. Esto llevó a nuestros queridos exégetas primitivos a considerar entonces que la sabiduría de quien se hablaba en proverbios 8 podría tratarse del Espíritu Santo y no de Jesús. Y fue entonces cuando comenzaron a entender con más profundidad los términos con los que se habla en proverbios y la forma de tratar la sabiduría en los escritos de Pablo.

Antes de analizar cómo utiliza Pablo la expresión sabiduría en sus escritos es preciso notar que en ningún momento el apóstol afirma que Jesús es la sabiduría. Revisando el contexto nos percatamos de que los griegos buscaban sabiduría y los judíos poder, y que Cristo se convirtió en el poder que buscaban los judíos y la sabiduría que requerían los griegos. Así, A. T. Robertson comenta que "Cristo crucificado es la respuesta de Dios tanto al judío como al griego, y la respuesta es comprendida por los que tienen la mente abierta."

Simon Kistemaker en su comentario de Corintios, dice que
Pablo no afirma que Cristo es la personificación de la sabiduría, sino que Cristo es la respuesta divina a los gentiles que consideran que el  mensaje de la cruz es una insensatez. La sabiduría de Dios aparece en contraste con la estupidez de los gentiles.

Ya hemos visto que para Pablo Cristo no es la sabiduría, y ningún otro escritor del Nuevo Testamento tampoco atribuye tal cosa. Y aunque Pablo habla de la sabiduría muchas veces, es notable que lo relaciona al tema soteriológico y al cómo determinó Dios nuestra redención. Un comentario adicional de James Leo Garret en su libro Teología Sistemática, Tomo I, nos ilumina al respecto:
Mientras que el Antiguo Testamento tiende a magnificar la conexión entre la sabiduría de Dios y la creación, el Nuevo Testamento relaciona la sabiduría principalmente con la redención por medio de Jesucristo: su cruz y su iglesia. La palabra griega neotestamentaria que se traduce como "sabiduría" es sofia, un vocablo que sugiere la idea de "tacto" o "habilidad". La sabiduría es el principal tema de 1 Corintios 1:18-2:16. En ese pasaje, el mensaje de la cruz, considerado "locura" por los gentiles (1:23b) se entiende como la verdad de Dios potenciada por el Espíritu Santo, en contraposición a la sabiduría mundana de la filosofía griega y la incredulidad judía, sedienta de milagros. Según el texto, la sabiduría se le atribuya a Dios en relación con la cruz de Cristo (1.21), y Jesucristo es el regalo de "sabiduría" hecho por Dios a los seres humanos, mientras que el mensaje de sabiduría de Dios ha sido revelado por el Espíritu Santo (2:6-10). En otro texto Pablo declara que "todos los tesoros de la sabiduría y el conocimiento están escondidos en Cristo (Col 2:3), que en la sabiduría de Dios el misterio de su voluntad ha sido manifestado en Cristo (Ef 1:19), y que "por medio de la iglesia, la multiforme sabiduría de Dios" se les da a conocer a seres supramundanos (Ef 3:10). Si los seres humanos carecen de sabiduría, se la han de pedir a Dios (Stg. 1:5a). "Al único sabio Dios, sea la gloria mediante Jesucristo, para siempre" (Rom 16:27).

¿Conclusión? Sí: Cristo no es la sabiduría personificada en los escritos de Pablo. Y ningún otro escritor del Nuevo testamento dijo tal cosa.


Vayamos a Proverbios 8
Aunque ya se ha probado que no hay motivo en el Nuevo Testamento para relacionar a Jesús con la sabiduría de proverbios 8:22, vamos a suponer que sí los hay. Y primero debemos considerar el contexto de la sabiduría en proverbios. ¿Cómo es identificada la sabiduría? ¿Qué connotación tiene? ¿En qué se asimila o no a Cristo? Dependiendo de esto podemos identificar a Cristo con lo que dice el escritor de proverbios. 

Revisando lo que el escritor inspirado quiere decir hallamos que la sabiduría es femenino, no masculino. En el verso 2 del capítulo 8 dice "En las cimas más altas junto al camino, Donde se encuentran las sendas, allí está ella". Y esto encaja muy bien con el contexto general que el autor ha plasmado en el libro, pues en un pasaje previo, nos dice que la sabiduría es una mujer que clama en las calles (1:20,21). ¿Podemos tomar estos textos como referencia a Jesús? Definitivamente no. 

Norman Geisler, autor y apologista, nos dice que: 
“la expresión poética a menudo habla de una idea abstracta como si fuera una persona. Esta “personificación” es un rasgo común de la literatura sapiencial hebrea. La sabiduría a la que se refiere Proverbios 8 no es Jesús. Más bien es una personificación de la virtud o carácter de sabiduría para fines de énfasis y efecto.”
César Vidal Manzanares, en su libro "Como Presentar el Evangelio A los Testigos de Jehova", explica:
El pasaje en ningún momento dice referirse al Mesías. Por el contrario, se trata de un hermoso poema en el que se utiliza la figura literaria conocida como prosopopeya, es decir, la personificación de una cualidad -en este caso la sabiduría- para crear un efecto literario.
El contexto niega que se pueda referir a Jesús. En las profecías mesiánicas, como Isaías 53, siempre encontramos elementos fáciles de reconocer. Ahora bien, aquí se nos dice que la sabiduría edificó una casa (Prov 9:1), que labró siete columnas (Prov 9:1), que mezcló vino y degolló carne (Prov 9:2). Nada de eso tiene sentido en relación con Jesús, pero sí lo posee si se interpreta en relación con una personificación poética de la sabiduría.

Así, si alguien nos pregunta ¿qué relación tiene Jesucristo con proverbios 8:22? Debemos responder con una sola palabra: "ninguna".

Gracia y paz.


¿Es Jesús el Arcángel Miguel?


por Juan Valles

La cristología es importante porque entre otras cosas ubica y diferencia. Podemos marcar, gracias al concepto cristológico de alguien, si es verdaderamente cristiano o no. No podemos creer cualquier cosa respecto de Jesús el Mesías, y este artículo es una respuesta a todo el que enseña que Jesús y el Arcángel Miguel son el mismo. Entiendo que se enseña con la mejor de las intenciones, pero eso no basta. Usted puede ser sincero en su enseñanza y aun así estar sinceramente equivocado.

Básicamente los que más aplauden la identificación de Jesús con Miguel son los adventistas del séptimo día y los testigos de Jehová, aunque con una clara diferencia, pues los testigos ven a Jesús como un ángel creado mientras que los adventistas alegan que si bien Cristo es un arcángel no puede ser creado, lo que aparte de ilógico resulta en un absurdo. César Vidal Manzanares comenta al respecto que
Ahora bien, cuando Russell fundó la secta (testigos de Jehová), el adventismo no había establecido de manera clara cuál sería su postura en relación con la divinidad de Cristo. Ciertamente algunos adventistas pretendían mantenerse fieles a la enseñanza bíblica acerca de la plena divinidad de Cristo, pero otros mantenían las tesis arrianizantes que luego han sido popularizadas por los tJ. Finalmente los adventistas llegaron a una especia de término medio que mantienen hasta el día de hoy. Por un lado afirman que Cristo es Dios, pero por otro insisten en que antes de su encarnación era el arcángel Miguel. Ambas afirmaciones son claramente contradictorias pero siguen formando parte de la teología adventista.

Ahora bien, ¿qué es un arcángel? ¿Quién es Miguel? La palabra "arcángel" viene del griego arcangelos, cuya raíz "arc" (o arque) significa "principado" o "gobernante". Un arcángel es un jefe de ángeles, según su etimología. Y jefe o no, sigue siendo un ángel y creación de Dios (a este respecto los testigos de Jehová son más conscientes que los adventistas). No hay absolutamente nada en las escrituras que nos lleve a pensar que un arcángel es increado. En el Nuevo Testamento sólo podemos ver esta palabra en dos ocasiones, en 1Tesalonicenses 4:16 y en Judas 1:9 . En estos pasajes se nos dice que 1) Jesús vendrá con voz de arcángel, y 2) que Miguel el arcángel disputó con el diablo el cuerpo de Moisés. Por otra parte, el nombre de Miguel significa "Quién como Dios". De aquí en adelante vamos a desprender nuestro estudio.


Miguel en el libro de Daniel
En el libro de Daniel, capítulo 10 verso 13 aparece por primera vez y relacionado al tema angelical, el nombre de Miguel. El pasaje en cuestión es muy importante. Dice así: 
El príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días, pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia. (Biblia Textual).

Basta con leer este pasaje para darnos cuenta que Miguel y Jesús no pueden ser el mismo. Aquí se le describe a Miguel como uno de los principales, muy diferente a Jesús de quien sabemos es Dios, y que en Juan 3:13 se le llama Unigénito (del griego monógenes, único). Aun así hay quienes relacionan a Jesús con Miguel. Ellen White (o Elena White) llegó a escribir que "Durante tres semanas Gabriel luchó con las potestades de las tinieblas, procurando contrarrestar las influencias que obraban sobre el ánimo de Ciro; y antes que terminara la contienda, Cristo mismo acudió en auxilio de Gabriel". Nada más equivocado.

La identificación de Miguel es la clave del pasaje. Esta traducción vierte que Miguel es uno de los principales príncipes.  El hebreo dice EJAD HASARIM HARISHONIM.

La palabra EJAD significa primordialmente UNO. Es la misma que se usa en la shemá "... Jehová UNO es" (Deut 6:4). Esta palabra es un numeral, y está en singular masculino, de tal modo que debe traducirse como UNO. 

Otra palabra es el hebreo HASARIM, que según Edward Vine significa significa oficial; líder; funcionario; comandante; capitán; jefe; príncipe; gobernante. Cabe destacar que esta palabra está en plural, y su traducción no puede ser príncipe sino PRÍNCIPES.

Por último tenemos la palabra HARISHONIM, que en el pasaje anterior se traduce como PRINCIPALES. Esta palabra significa, según Vine, "anterior; principal; primero" (pero traducir por "primeros" redundaría un poco). No puede traducirse por "principal" puesto que el término está en plural. De todo esto traducimos esta expresión como "ECHAD (uno) HASARIM (de los principes) HARISHONIM (principales)." ¿Está en concordancia con otras versiones? Veamos:
  • El príncipe del reino de Persia me impidió venir por veintiún días; pero Mijael, uno de los príncipes principales, vino a asistirme; y lo dejé allí con el jefe de los reyes de Persia. (KADOSH) 
  • Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso por veintiún días, pero he aquí, Miguel, uno de los primeros príncipes, vino en mi ayuda, ya que yo había sido dejado allí con los reyes de Persia. (LBLA) 
  • El príncipe del reino de Persia me ha opuesto resistencia durante veintiún días, pero Miguel, uno de los Primeros Príncipes, ha venido en mi ayuda. Me he quedado allí junto a los reyes de Persia. (NBJ)
  • El príncipe del reino de Persia me ha opuesto resistencia durante veintiún días, pero Miguel, uno de los Primeros Príncipes, ha venido en mi ayuda. Me he quedado allí junto a los reyes de Persia. (NBJcat) 
  • Durante veintiún días el príncipe de Persia se me opuso, así que acudió en mi ayuda Miguel, uno de los príncipes de primer rango. Y me quedé allí, con los reyes de Persia. (NVI)  
  • Miguel, uno de los príncipes más importantes, me ayudó; porque yo estaba detenido allí junto a los reyes de Persia. (PDT) 

Es tan preciso el uso de estas palabras, que hasta la muy manipulada traducción de los testigos de Jehová (TNM) dice que Miguel es "uno de los príncipes prominentes." Así que no hay excusa: Jesús y Miguel no son el mismo.


La voz de Arcángel en 1ra Tesalonicenses
El apóstol Pablo escribió:
Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo, y los muertos en el Mesías resucitarán primero.

En un sitio web de contenido ruselista (de los testigos de Jehová, www.jw.org), dice lo siguiente:  “El Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel. Este pasaje dice que Jesús hablará con voz de arcángel. Por lo tanto, da a entender que el propio Jesús es el arcángel Miguel."

No puedo apoyar tal declaración. Pablo dice que Jesús vendrá con tres cosas: 1) Voz de mando, 2) Voz de Arcángel y 3) Trompeta de Dios. ¿Indica esto que Jesús es un arcángel? Debo decir que no. La explicación más racional es que la voz de arcángel es para ampliar la información de la voz de mando, nada más. Algunos (y les respeto) piensan que la voz de Arcángel hace referencia a Miguel acompañando a la voz de Cristo (porque deducen que no son el mismo pero que Miguel estará con el Señor). Tal es el caso de John MacArthur, quien en su comentario al texto de Apocalipsis, dice en la página 27 que "Es posible que el arcángel de ese pasaje sea Miguel y que haga escuchar su voz mientras se enfrenta a los intentos de Satanás de interferir el arrebatamiento."

MacArthur dice que "es posible" que la voz de Arcángel sea la de Miguel porque no es el único Arcángel. A la luz de Daniel 10:13, recordemos que Miguel es uno de los principales, pero no el único, y que la literatura judía menciona a Gabriel, entre otros. Por eso, A. T. Robertson (de quien siempre diremos que es el más grande erudito del griego bíblico), dice que la voz de arcángel es "Una explicación adicional de keleusmati (voz de mando). El único arcángel mencionado en el N.T. es Miguel en Judas 9. Pero nótese la ausencia del artículo tanto con phönëi como con archaggelou. Así, la referencia puede que sea indefinida." Así, bien podría traducirse este pasaje como "una voz de un arcángel", un hecho que da el tiro de gracia a los que identifican, erróneamente, a Jesús con Miguel.


Lo que dice Judas 9
En Judas 9 se habla de Miguel el arcángel. El pasaje dice
Mientras que el arcángel Miguel, cuando disputaba con el diablo, contendiendo por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición, sino que dijo: ¡El Señor te reprenda!

Me parece sumamente valioso el comentario de William Barclay:
La lección que Judas ve en esto es que Miguel estaba ocupado en una tarea que le había asignado Dios; el diablo estaba tratando de impedírselo, presentando unos derechos que en realidad no tenía. Pero, hasta en un conjunto de circunstancias así, Miguel no habló mal del diablo, sino simplemente le dijo: «¡Que el Señor te reprenda!» Si el más importante de los ángeles buenos se negó a hablar mal del mayor de los ángeles malos, hasta en circunstancias tales, no hay duda que ningún ser humano puede hablar mal de ningún ángel.

El pasaje es claro. Según Judas, Miguel sabía que no tenía la autoridad suficiente para hacer más que un "el Señor te reprenda". Aquí cabe preguntarse: Si realmente Jesús y Miguel son la misma persona, ¿estaría así de limitado, incapaz de proferir juicio, aun cuando sabemos que todo el juicio ha sido dado a Jesús? La controversia que detalla este pasaje es que algunos lo relacionan con Zacarías 3:1,2. Cito lo de la Biblia textual: 
Después me mostró al sumo sacerdote Josué, colocado delante del ángel de YHVH, y Satanás estaba a su mano derecha para acusarlo. Pero dijo YHVH a Satanás: ¡YHVH te reprenda, Satanás! YHVH, que ha escogido a Jerusalem, te reprenda. ¿No es éste un tizón arrebatado del fuego?

El paralelismo que se quiere implantar aquí es que, como Jehová sólo reprendió a Satanás, justificaría el hecho de que Miguel, siendo el mismo que Jesús, también sólo reprendió a Satanás. Pero a simple vista se intenta injertar un milagro, pues los textos no tienen nada que ver el uno con el otro. En primer lugar, el texto de Judas establece que Miguel no tiene la capacidad de juzgar a Satanás, eso es notable en el contexto. Mientras que en Zacarías el tema no es el no tener capacidad de juicio sino el de mostrar en Josué la misericordia de Dios hacia su pueblo, y para lo cual era necesario que Satanás no huyera (aun cuando se le reprendió dos veces), sino que Dios desechara la vileza de Josué mas no su persona. Mientras Miguel está en una batalla, El Señor está atendiendo la acusación hecha a la nación (representada en Josué) y emitiendo un veredicto de gracia. Son temas totalmente distintos, e intentar armonizarlos evidencia desespero por mantener una mentira. Es saltar por encima del contexto a fin de mantener un pretexto.


Un Argumento Necesario
Para nadie es un secreto que el relato de Judas 9 fue extraído de tradiciones hebreas. No intento desacreditar la enseñanza de Judas 9 como si se tratase de algo no inspirado. Pero, ya que sabemos que este relato (de donde algunos infieren que Jesús es el mismo que Miguel) resulta de tradiciones judías (se trata de La Asunción de Moisés), ¿sabían nuestros amigos testigos de Jehová y Adventistas que estas tradiciones alegan que Miguel es uno entre varios arcángeles de entre los cuales hasta se citan algunos nombres? Cito aquí el valioso comentario de Simón Kistemaker:
La literatura apócrifa enseña que hay siete arcángeles. Esta informacíon concuerda con la descripción que hace Juan de “los siete ángeles que están delante de Dios” (Ap. 8:2). Cuatro de ellos tienen nombre: se llaman Miguel, Gabriel, Rafael y Uriel. Miguel es el líder de los ejércitos celestiales que combaten contra Satanás y sus ángeles caídos, y los desalojan del cielo (Ap. 12:7–9).
Así que siendo consecuentes, si Judas siguiera escribiendo acerca de Miguel y las tradiciones judías, habría tenido que seguir diciendo acerca de los demás arcángeles. Por lo tanto, es absurdo decir que Jesús es Miguel (de quien la Biblia nos dice que uno más entre varios). Me permito decir lo que dijo Tertuliano: "De ningún modo se observa a Cristo como un ángel: como Gabriel o Miguel." -Tertuliano 210 d.C.


Conociendo al Jesucristo de la Masonería


Esta es una pregunta que ha persistido a través de las edades. Como cristianos, creemos que la Biblia tiene la respuesta autorizada. En oposición a casi un siglo de "cristianismo" liberal, de secularismo y de ideas absurdas de la Nueva Era, la Biblia dice que Jesucristo es único. El es Dios Todopoderoso hecho carne. Guan 1:1, 14; Colosenses 1:15; 2:9; etc.)

Con el resurgimiento de la Masonería como una fuerza que debe ser reconocida en nuestras iglesias, hemos visto una proliferación de diferentes versiones de Jesús. Está el "Jesús" de la película La Ultima Tentación de Cristo, un libertino iluso y débil, y el "Jesús" estilo rock de Jesucristo Superestrella, que muere y nunca resucita. Están los "Jesús" más peligrosos de la Iglesia Mormona y de los Testigos de Jehová. Luego está el "Jesús" de la Nueva Era, un Maestro elevado que tuvo que reencarnarse muchas veces y que debe rendir cuentas a Maitreya.

¡De pronto, hay más Cristos de los que pudiéramos imaginar! Pareciera que individuos masones y denominaciones eclesiásticas que abrieron la puerta a la Masonería Libre, cerraron simultáneamente la puerta al Espíritu Santo.

Ellos quieren comer en la mesa del Señor y en la de los demonios a la vez (l Corintios 10:21). Es imposible. Debemos descubrir qué respuesta dan los masones a la importante pregunta que Jesús hizo en Mateo 16:15: "Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?" 

EL CASO DEL CRISTO EXTRAVIADO
El ritual de la Logia Azul no menciona a Jesús. Aunque hacen oraciones en cada reunión de la Logia y en cada rito de iniciación, Jesús no es mencionado. En cambio, los ritos ascienden en un crescendo de alabanza a un personaje que describen como "ejemplo de virtud, fortaleza e integridad, rara vez igualado o jamás superado en la historia humana". Dicen que es "uno de los hombres más destacados, y posiblemente el masón más notable que el mundo haya conocido... ".l En lugar de Jesús, la figura central de la Logia es un personaje llamado Hiram-abi. 

Quienes conocen la Biblia reconocerán que este Hiram es el artesano del templo, mencionado en 1 Reyes 7 y 2 Crónicas 4. El VERDADERO Hiram es, por así decirlo, un pequeño hilo en el vasto tejido de la Palabra de Dios.

El masón pone a Jesús a un lado para dar preferencia a Hiram, el hijo de la viuda. Al masón no se le permite orar ni dar testimonio de Jesús en la Logia. El masón cristiano no puede ni siquiera compartir el gozo de Jesús con un "hermano masón" en la Logia. Necesitamos examinar por qué Jesús está ausente de esta manera en el rito masónico.

Si la Masonería es una religión, y sin duda lo es, entonces debemos evaluarla fundamentalmente por el concepto que tiene de Jesucristo. Si el punto de vista que tiene la Logia acerca de Jesús concuerda con la Biblia, no hay problema. Pero, si el Jesús de los masones se asemeja a estos Cristos extraños, es herejía.

¿UN GUETO PARA JESÚS?
Me imagino los gritos de protesta de los masones, afirmando que la Masonería es una institución cristiana, y que hay grados masónicos que requieren que uno sea cristiano para alcanzarlos. 

Recientemente recibí una carta de una de las cientos de esposas cristianas que escriben a nuestro ministerio, en busca de ayuda para lograr que sus esposos abandonen la Logia. Ella le mostró nuestros tratados a su esposo, pero él le dijo: "Uno no podría ser masón sin ser cristiano". También le dijo que Jesús era "el Gran Arquitecto". Lamentablemente, ambas declaraciones son incorrectas. 

Me causa profunda tristeza leer cartas como ésta. No sé si el esposo de esta pobre mujer está demasiado confundido espiritualmente, y no comprende el problema en que se ha metido al ingresar en la Logia, o si está siguiendo el procedimiento masónico y le miente a su esposa. 

Le expliqué a esta dama que hay una gran diferencia entre Jesús, el Creador del universo (Juan 1:1-3), y Jesús como un carpintero cósmico. Crear significa hacer algo de la nada. Sin embargo, un constructor o arquitecto trabaja con materias primas, madera y cemento. Llamar a Jesús el Gran Arquitecto, es minimizar su asombroso poder para hacer que el universo existiera de la nada. 

Hay una parte de la Masonería Libre que requiere que la persona sea cristiano nominal para unirse a ella. Esta es la Comandancia, los Caballeros Templarios (CT). Es el pináculo del Rito de York.

Yo llamo a este grado, el "gueto de Jesús". Tal como los desafortunados judíos en Europa fueron forzados a vivir en guetos mediante persecución, y hoy muchos viven en guetos debido a la pobreza, así el Señor Jesús es introducido en un grado despreciable, entre la pompa de unos cuarenta y tres grados.

Es el grado donde se ofrecen oraciones en el nombre de Jesús, y donde la cruz forma parte del simbolismo. No olvidemos, sin embargo, que este es el mismo Rito de York que adora a Jahbulón y que los oficiales del Capítulo blasfeman en cada reunión, atribuyéndose a sí mismos el nombre santo de Dios, "YO SOY EL QUE SOY".2

¡Este es el mismo Rito de York que exige a sus compañeros que hagan juramentos de sangre, comprometiéndose a que, si alguna vez violan esos juramentos, sus orejas sean cortadas, su lengua sea partida desde la punta hasta la raíz, su corazón les sea arrancado y colocado sobre una pila de estiércol para que se pudra, o que su cráneo sea partido para que el cerebro quede expuesto a los rayos del sol al mediodía!¿Son éstos valores cristianos? Aunque no hay duda de que emana una piedad cristiana externa del rito de los Caballeros Templarios, e inclusive cantan En el Monte Calvario, es necesario subrayar que lo externo no hace cristiana a una institución. 

Yo soy un ejemplo palpable. Aunque no conocía la diferencia entre Jesús y la perilla de una puerta, fui admitido en la Comandancia. Como muchos, creí que era cristiano, porque cuando era niño había sido rociado con agua. En el ritual de la Comandancia, nada me mostró el error en que yo estaba. ¿Qué clase de institución cristiana permite que una persona no cristiana esté entre ellos durante años, e incluso asuma el título de Prelado (capellán), sin preocuparse por averiguar si la persona es realmente creyente?

¿PISOTEANDO AL HIJO DE DIOS?
Lo triste es que las semejanzas entre la Comandancia y el cristianismo son sólo superficiales. En primer lugar, el carácter extremadamente marcial de la orden está fuera de lugar para una institución que supuestamente sigue al Príncipe de Paz. Mucho del trabajo ritual de la orden consiste en prácticas cuasi-militares y en blandif espadas. 

Además, el ritual de los CT elude claramente el evangelio cristiano de la gracia (Efesios 2:8-9). En cambio, el candidato en la iniciación es conducido a través de un
supuesto "peregrinaje" de siete años, como "Peregrino "Penitente"4 y ""Peregrino Guerrero"5. En lugar de ser salvo por la sangre de Jesús (lo cual apenas se menciona), al candidato le enseñan que es salvo por medio de las obras de penitencia (palabra que ni se encuentra en la Biblia), haciendo largos peregrinajes y luchando para defender la "religión cristiana'.6

¿UN SACRAMENTO SINIESTRO?
El punto culminante de la iniciación de los CT es cuando llevan al candidato ante una mesa grande y triangular, cubierta de terciopelo negro e iluminada con velas, y sobre la cual descansan once copas de plata y un cráneo humano entronizado sobre la Biblia.? (La presencia de cráneos es prominente a lo largo de la iniciación).8 La idea es que esta sea la Ultima Cena.9 Pero, es más bien una burla macabra. El efecto visual es más satánico que cristiano, especialmente para quien está acostumbrado a la Mesa del Señor en las iglesias cristianas. No obstante, el ambiente no es el problema más serio. 

Al candidato se le pide que participe en cinco libaciones (brindis). Las primeras tres se hacen, respectivamente, en memoria del rey Salomón, de Hiram, rey de Tiro, y de Hiram-abi, considerados héroes masónicos.! O La cuarta libación se hace en memoria de Simón de Cirene, y la quinta es la más siniestra de todas.

Al candidato nunca le dicen en honor de quién se hace la quinta libación (está "sellada"), iY se la ofrecen en un cráneo humano! El "Ilustre Comendador" le pide que repita un corto juramento que, en parte, dice: así como los pecados del mundo entero fueron puestos una vez sobre la cabeza de nuestro Salvador, de la misma manera sean acumulados sobre mi cabeza los pecados de la persona a quien perteneció este cráneo, además de los míos, y que esta libación sea una sentencia en mi contra, si alguna vez consciente o deliberadamente violo mi solemnísimo voto de Caballero Templario, bien lo sabe Dios... !1

¿Será posible que un cristiano haga este juramento y piense que está tomando parte en una "orden cristiana"? Tengamos en cuenta que la enormidad de UN PECADO es suficiente para enviar a un ser humano al infierno por la eternidad. Y la persona jura solemnemente en el nombre de Dios, para que todos los pecados de otra persona, MÁs los pecados propios que fueron redimidos y pagados por la sangre de Jesús (si la persona es cristiana), le sean nuevamente imputados.

El Espíritu Santo tiene algo que decir respecto a personas que hacen tales cosas: El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia? Hebreos 10:28-29 "Vender nuevamente" a Satanás, bajo un solemne juramento, los pecados por los que murió Jesús, es dar un golpe nefando en el rostro del Señor que los templarios profesan venerar. 

Aunque la mayoría de los que hacen este juramento no entienden lo que han dicho, y piensan que es un acto sin importancia y poco formal, sus consecuencias espirituales son devastadoras. Es una blasfemia contra la Cena del Señor. Es una parodia profana casi tan perversa como la misa satánica. Es anular el pacto que inició Jesús (Mateo 26:28).

Un Caballero Templario cristiano que participa en esta comunión diabólica, está bebiendo "la copa del Señor, y la copa de los demonios" (l Corintios 10:21). Pablo nos advierte: De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. 1 Corintios 11 :27

Todo esto se añade al juramento anterior, en el que dijo que su cabeza sea "cortada y colocada en la torre más alta de la cristiandad".12 

Esto no es cristianismo, sino un fraude cuidadosamente planeado, y un fraude al cual uno se puede unir sólo después de haber hecho 12 juramentos que niegan a Cristo. Sin embargo, muchos líderes cristianos están orgullosos de ser miembros de la Comandancia.

¿BILLETES DEL RATÓN MICKEY?
Para que un billete falso cumpla su propósito, debe parecerse al verdadero tanto como sea posible. Sólo un tonto ocuparía todo su tiempo en falsificar billetes e imprimiría en ellos la fotografía del ratón Mickey.

No obstante, la gente olvida este detalle cuando se trata del ámbito espiritual. Por alguna razón suponen que si algo se parece al cristianismo, es fe bíblica genuina. Nada puede estar más lejos de la verdad. Satanás no es tonto. El no creará la versión religiosa de un billete con la fotografía del ratón Mickey.

Al igual que los billetes falsos de 20 dólares con que debe lidiar el Ministerio de Finanzas, el "dinero espiritual falso" de Satanás es 98% perfecto. El falsificador rocurará crear placas perfectas, conseguir el mismo color de tinta, y papel de la misma calidad. ¿Por qué las personas no dan por sentado que Satanás hará lo mismo? 

Algunos billetes falsos pueden ser detectados solamente por los expertos del Ministerio de Finanzas. Esos agentes reconocen un billete falso, porque han estudiado los billetes genuinos hasta quemarse los ojos. De la misma forma, los verdaderos cristianos que creen en la Biblia, deben estudiarla cuidadosa y diariamente, para detectar los engaños de Satanás.

Como creyentes, tenemos que darle crédito a Satanás por ser al menos tan astuto como un estafador. El no abrirá una Logia masónica y pondrá un letrero que diga: "Primera Logia de Satanás: Abandonen toda esperanza los que entren aquí". No ganaría muchos miembros. Más bien, él se esforzaría hasta lo sumo para asegurarse de que su Logia parezca una buena organización. No obstante, puesto que es el diablo, siempre cometerá errores y dejará pequeñas evidencias e indicios de su engaño, de modo que la persona que conoce la Biblia, los detectará.

¿Es Dios tan intolerante? Se trata más bien de que Satanás es legalista por excelencia, y usa cualquier anzuelo posible para atraparnos. Los factores de la "tolerancia" espiritual" pueden ser muy elevados.

Un amigo mío recorrió una enorme planta hidroeléctrica en nuestro estado. Allí le mostraron turbinas que pesan cientos de toneladas. El guía explicó que ellos no se atrevían a tocar con sus dedos la parte donde las piezas del núcleo se unen a la estructura externa de la máquina. La grasa de una sola huella digital podría desequilibrar y destruir la turbina de cien toneladas de peso. La tolerancia de las máquinas era sumamente precisa.

Dios es un "ingeniero" mucho mejor que cualquier ser humano, y nosotros somos la joya de su creación. El Señor nos "hizo" con tal precisión que, a su lado, un telojero suizo parecería un obrero torpe y descuidado. El salmista dijo: "formidables, maravillosas son tus obras" (Salmos 139:14). Por esta razón, ser "casi cristiano" no es suficiente para el Señor. La Comandancia es una buena falsificación del cristianismo, pero nada más. El hecho de que sea una joya brillante de falsa ortodoxia, puesta sobre una almohada de herejía, es suficiente para que dudemos de su autenticidad. 

Este "gueto de Jesús" no es más que una mueStra, un trozo de la vasta mesa pagana de la Masonería Libre que es lanzada a los cristianos.


¿UN CRISTO FALSO?
No podemos confiar en lo que tiene apariencia piadosa. Muchas sectas parecen cristianas y hacen alarde de piedad (por ejemplo, los Testigos de Jehová). Necesitamos conocer la clase de Jesús que profesa la Logia y luego comparar a ese Jesús con el Mesías bíblico.

Los escritos masomcos mencionan a Jesús entre una multitud de otros "grandes maestros" o "reformadores".13 El nunca es señalado como alguien especial, superior a otros como Buda y Mahoma. Ese no es el Jesús de la Biblia. Inclusive en su ritual más autorizado, la Masonería libre rehúsa inexorablemente confesar el señorío o la resurrección de Jesucristo. Por ejemplo, en el ritual del Jueves Santo del grado 180 del Rito Escocés, llamado el Rosacruz de Heredom, encontramos lo siguiente:
Nos reunimos hoy para conmemorar la muerte de (Jesús), no como inspirado o divino, porque eso no nos corresponde decidir. 14

La Masonería no considera que Jesús es divino ni que resucitó de los muertos. Al no adoptar una posición al respecto, de hecho la Masonería adopta una posición. Con la intención de no ofender a nadie, ofende a Aquel que debería ser el objeto de su mayor interés. Albert Pike impartió una enseñanza respecto a "la cena fraternal" del Rito Escocés, que es una especie de cena del Señor para el grado del Príncipe de la Merced. Es una burla malévola y blasfema de la Santa Cena instituida por Cristo, porque enseña lo siguiente:
... así, en el pan que comemos y en el vino que bebemos esta noche, pueden entrar en nosotros y formar parte de nosotros las partículas idénticas que una vez formaron parte de los cuerpos materiales llamados Moisés, Confucio, Platón, Sócrates o Jesús de Nazaret. En el sentido más real, comemos y bebemos los cuerpos de los muertos...l 5 

Pike enseña que comemos partes del cuerpo muerto de Jesús. Lo siento, pero el Jesús de quien habla la Biblia no está muerto. Está vivo, y no hay partículas de polvo de su cuerpo físico flotando en la atmósfera para que las consumamos. 

La resurrección de Cristo es la columna central del cristianismo. Tal como enseña la Biblia, Jesús resucitó de los muertos, y lo que Pike escribe es una herejía horrenda y perversa de la peor clase. El niega la resurrección de Cristo. El afirma que la Divinidad del cristianismo es uno de los baales o dioses falsos.l6

La Masonería en forma colectiva se niega inexorablemente a doblar la rodilla y a reconocer a Jesús como Dios Todopoderoso. Hacerlo, sería abandonar a su Gran Arquitecto, insípido y tenebroso, a cambio de una relación vital con Jesús en todo su poder y gloria. Tal como el movimiento de la Nueva Era, de la cual es precursora, la Masonería Libre niega la deidad singular de Jesús, con el fin de otorgarnos deidad a todos. Destacados autores masónicos niegan celosamente la divinidad de Cristo. Clymer, un masón de alto grado, escribe:
...a1 deificar a Jesús, se priva a la humanidad entera del Christos como potencia eterna en cada alma humana, un Cristo latente (embriónico) en cada hombre. Al deificar a un hombre (es decir, a Jesús), dejaron huérfana a toda la humanidad. l7

J. D. Buck, una autoridad entre los masones, también afirma: Primero, los teólogos hicieron un fetiche de la Divinidad Impersonal y Omnipresente; y luego arrancaron al Christos de los corazones de la humanidad para deificar a Jesús, con el fin de tener un dios-hombre especialmente suyo,18

Notemos las palabras cuidadosamente escogidas, tales como "se priva' o "fetiche", con la intención de manifestar superioridad o inclusive desprecio hacia el cristianismo. Fetiche es un término que originalmente se refería al talismán de un curandero hechicero, pero que en los últimos años ha adquirido el significado de un objeto que los pervertidos sexuales consideran estimulante. Es evidente que la mayoría de estos autores masones tienen poco interés en Jesús, y menos aún en los discípulos que insisten en creen en El.

Esta posición masónica "múltiple" concuerda muy bien con lo que los brujos enseñan acerca de Jesús. Cuando se les pregunta si Jesús era Dios, muchos de mis amigos brujos dirían: "Por supuesto, ¿por qué habríamos de excluirlo?" No es una sorpresa que haya una curiosa unanimidad entre los Masones Libres, los brujos, y los seguidores de la Nueva Era. Es evidente, por todo lo dicho, que en el mejor de los casos, la Masonería se olvida de Jesús, y en el peor de los casos, niega su deidad y su resurrección. Ese solo hecho sería suficiente para determinar la maldad de esta secta. Pero veamos otro elemento por el cual podemos juzgar el carácter cristiano de la Logia. El mismo Señor Jesús advirtió: No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Mateo 7:21 

¿Está la Logia a la altura de estas normas?


Referencias Bibliográficas
1. Duncan, Malcolm c., Duncan's Masonic Ritual andMonitor, p. 122.
2. Ibid., p. 221.
3. Ibid., pp. 155, 190,208,230.
4. Illustrated Ritual ofthe Six Degrees ofthe Council and Commandery,
Charles Powner, Co., Chicago, 1975, p. 202.
5. Ibid., p. 212.
6. Ibid.
7. Ibid., p. 217.
8. Ibid., pp. 200, 224, por ejemplo.
9. Ibid., p. 217.
la. Ibid., p. 215.
11. Ibid., pp. 227-28.
12. Ibid., p. 211.
13. Pike, Albert, Morals and Dogma, p. 525.
14. Clausen, Henry c., Practice and Procedure for the Scottish Rite;
Supreme Couneil of the Thirty-Third degree of the Ancient and Accepted Scottish Rite ofFreernasonry, Washington, DC, 1981, pp.
75-77.
15. Pike, p. 539.
16. Ibid., p. 226.
17. Clyrner, R. Swineburne, The Mysticism ofMasonry, 1900, p. 47.
18. Buck, J. D., Symbolism or Mystic Masonry, 1925, p. 57.




 
Si deseas saber más sobre Apologética, visita EDF APOLOGÉTICA