Respondamos Un texto a la vez
Qué quiere decir un determinado texto? Aquí analizamos el contexto para no decir un pretexto, y dar respuesta oportuna acerca de algo que se cree según un determinado pasaje de la Escritura.
¿Quién es Jesucristo?
Ningún tema es tan importante como la identidad de Jesucristo. La cristología correcta puede ser una piedra de tropiezo para muchos, y aquí le damos muchísimo valor. ¿Qué piensa usted de Jesús?
El Catolicismo, ¿es la verdad?
Para algunas personas de muy buena intención el catolicismo es la pura verdad, y un absoluto amén a todo lo que dice la iglesia de Roma. Pero vayamos a la Biblia y ver con qué nos encontramos...
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¿Qué creen los testigos de Jehová?
Sección dedicada al polémico grupo religioso que ha editado su propia versión de la Biblia acomodada a sus doctrinas. Aquí obtendrá detalles para conocer y responder a los miembros de la Watchtower.
La Carta de Colin Patterson
Seis Hipótesis científicas sobre el Origen de la Vida
por Antonio Cruz |
La Evolución y las Leyes de la Termodinámica
por Roger E. Dickson |
Por evolución no significamos una fuerza misteriosa. Significamos un proceso. Se trata de un proceso de una sola vía, no irreversible en el sentido de estar irrevocablemente determinado desde adentro, sino que parece no ser realmente reversible como lo son varias reacciones químicas. En su discurso, la evolución produce una gran cantidad de novedades y diversidad y genera también niveles más elevados de organización.[2]
La energía aparece en varias formas: calor, energía cinética, trabajo mecánico, energía química, etcétera. La energía puede cambiar su forma pero no su cantidad ésta es una afirmación de la primera ley de la termodinámica, que hasta recientemente podía ser aceptada sin limitaciones. Ahora sabemos que la materia es otra forma de la energía, pero ello no altera el principio fundamental que recibe también el nombre de ley de la conservación de la energía.[3]
La segunda ley nos dice que al transferirse la energía de una sustancia a otra o al ser transformada de una a otra forma, se utiliza menos y menos de aquella energía en posteriores transferencias y transformaciones. Aunque la cantidad total no puede cambiar, la cantidad que puede efectuar cualquier trabajo de cualquier tipo, químico, mecánico, u otro, va disminuyendo constantemente. La energía utilizable en una secuencia de transferencias tiende a agotarse, y todo el proceso llegará a su final a no ser que haya una entrada continua de energía de otro lugar.[5]
Sea cual fuere la disciplina particular de la ciencia que estudiemos física, química, biología, geología, etc. estos procesos están todos erigidos sobre dos conceptos básicos y siguen dos leyes básicas. Los dos conceptos básicos son energía y entropía, y las dos leyes son las leyes primera y segunda de la termodinámica.[8]
La ciencia muestra claramente que el universo no pudo haber existido desde toda la eternidad. La ley de la entropía afirma que hay un continuo fluir de calor desde los cuerpos más calientes a los más fríos ... Por ello el universo está dirigiéndose a un momento en el que la temperatura será universalmente uniforme, y en el que no habrá más energía útil (énfasis mío, R. E. D.).[11]
Debería estar bien claro que la evolución y las Dos Leyes se contradicen abiertamente. En base de la evolución, los actuales procesos que la ciencia estudia tienen que ser básicamente procesos de innovación e integración. Según las Dos Leyes, estos procesos más bien son básicamente procesos de conservación y desintegración.[12]
Resumiendo, todos los procesos actuales son básicamente procesos de conservación y de desintegración, no procesos de creación e integración, tal como sería necesario para producir el cosmos actual. Así, la estructura básica de la moderna ley científica confirma, tanto como la ciencia pueda probar cualquier cosa, la creación especial del cosmos en algún tiempo finito en el pasado, mediante procesos creacionales que ahora no están funcionando, como la Biblia también lo afirma.[13]
Desenmascarando a los Fósiles de la Evolución
por Roger E. Dickson |
El Hombre de Piltdown
Al irse acumulando el entusiasmo, fue proclamado como uno de los más primitivos miembros de la familia humana. El entusiasmo creció, y anhelantes paleontólogos iniciaron las excavaciones donde había sido descubierto el diente. Más tarde se encontró que el diente pertenecía a una especie extinta de cerdos, y la historia del Hombre de Nebraska pronto llegó a su fin. Se trata de otra muestra de la falta de escrúpulos de algunos defensores de la evolución, queriendo a todas luces de hacer más creíble una postura que carece de pruebas.
Pero en el mismo estrato del Hombre de Java, Dubois encontró también los restos de un hombre moderno totalmente desarrollado (Hombre de Wadjak). Debido a que era un evolucionista tan lleno de prejuicios, Dubois tomó los restos del Hombre de Wadjak de vuelta con él, y los escondió en un armario. No fueron revelados a nadie durante veinte años. Los huesos del Hombre de Wadjak eran evidencia cierta en contra del Hombre de Java, y él lo sabía.
Antes de su muerte y después de que él hubiera convencido a la mayor parte de los evolucionistas acerca de la afinidad humanóidea del Pithecanthropus, el mismo Dubois cambió de forma de pensar y declaró que su Hombre de Java no era nada más que un gran gibón. Asimismo, más tarde se descubrió que los dientes no pertenecían al cráneo original.»
Cuando los japoneses invadieron la China antes de la Segunda Guerra Mundial, se hizo un intento de sacar los huesos del Hombre de Pequín del país. El cargamento fue interceptado, y nadie sabe en la actualidad qué sucedió con los fósiles. Ello añade fuego a la controversia acerca de qué es lo que era realmente el Hombre de Pequín. Es interesante señalar lo que Robert E. Kofhal y Kelly L. Segraves tienen que decir acerca del Hombre de Pequín en la siguiente cita:
Varias fuentes informadas han afirmado que el Hombre de Pequín fue mayormente un fraude a la par con el Hombre de Piltdown hallado en Inglaterra en 1912 y formalmente declarado fraude en 1953. Es interesante y quizá significativo que el principal patrocinador de la investigación en Pequín, Teihlard de Chardin, estuviera también implicado en el descubrimiento de Piltdown. En todo caso, siendo que la evidencia ha desaparecido y que los testigos han muerto, el Hombre de Pequín ha venido a ser una etapa hasta cierto punto mítica en la supuesta evolución del hombre.
El Hombre de Neanderthal fue representado en los libros al principio como un ser achaparrado, simiesco. Pero todo esto ha cambiado. De hecho, ya no se le considera un hombre-simio en absoluto. Jacob W. Bruber ha afirmado: «Su verdadero lugar en la evolución del hombre nunca ha quedado establecido.»
Muchos evolucionistas actuales, si no la mayoría, consideran al Hombre de Neanderthal como demasiado próximo al hombre moderno para permitir mucha distinción. De hecho, «si los chicos y las chicas neanderthales fueran vestidos como modernos estudiantes de instituto y se mezclaran con estudiantes en una clase, probablemente no atraerían ninguna atención.» Y desde que se llegó a la conclusión de que el Hombre de Neanderthal era casi idéntico al hombre moderno, los evolucionistas han estado afeitando los rostros y enderezando la postura de cada representación de Neanderthales en cada museo y libro de texto de biología por todo el mundo. Heinze ha observado acertadamente:
"El Hombre de Neanderthal demuestra sólo que el hombre tiene una terrible tendencia de obligar a la evidencia a conformarse a su teoría. Uno se pregunta cuántas de las otras evidencias en favor de la evolución quedarían eliminadas si supiéramos más acerca de ellas, o si lo que ya conocemos de ellas no fuera interpretado con una presuposición evolucionista."
Uno debería sentir prevenciones ante las restauraciones del pasado basadas en las fértiles imaginaciones de los paleontólogos.
¿Se opone el Cristianismo a la nueva Física?

por Jeremy Royal Howard |
La Evolución contra Dios
• Craig Stanford, profesor de Ciencias Biológicas y de la antropología, la USC
• Gail E. Kennedy, profesor Asociado, Antropología, UCLA
Si Dios hizo el universo, ¿quién hizo a Dios?
Otro Problema para la Evolución: La Población del Planeta
por Grant Jeffrey |
Ahora consideremos cuál sería la población de la tierra si la teoría de la evolución estuviera en lo correcto. Los científicos evolucionistas que creen que la humanidad ha existido por más de un millón de años tienen un problema casi insuperable. Usando la misma presuposición de cuarenta y tres años como promedio de una generación humana, el crecimiento de la población a través de un millón de años produciría 23,256 generaciones consecutivas. Calculamos la población anticipada comenzando con una pareja hace un millón de años y usamos las mismas presuposiciones de una generación de 48 años y 2.5 hijos por familia. Los cálculos revelan que actualmente deberíamos tener en la tierra un total de personas de 10 elevado a la impresionante potencia de 2091 (102091). La teoría evolucionista de un millón de años de crecimiento produciría incontables trillones de trillones de personas que deberían estar vivas ahora mismo en nuestro planeta. Para ponerlo en perspectiva, esa cantidad es mucho mayor que el número total de átomos en nuestro vasto universo. Si la humanidad hubiera vivido en la tierra por un millón de años todos estaríamos parados sobre enormes montañas de huesos de los cientos de millones de esqueletos de los que murieron en generaciones pasadas. Sin embargo, a pesar de la tremenda investigación arqueológica y científica durante los últimos siglos, los científicos no han encontrado una fracción de los cientos y millones de esqueletos predichos por la teoría de los evolucionistas. La conclusión es obvia. El relato bíblico de la población de la tierra por la familia de Noé luego del diluvio hace aproximadamente cuatro mil trescientos años concuerda con la población actual de la tierra.






















