Respondamos Un texto a la vez

Qué quiere decir un determinado texto? Aquí analizamos el contexto para no decir un pretexto, y dar respuesta oportuna acerca de algo que se cree según un determinado pasaje de la Escritura.

¿Quién es Jesucristo?

Ningún tema es tan importante como la identidad de Jesucristo. La cristología correcta puede ser una piedra de tropiezo para muchos, y aquí le damos muchísimo valor. ¿Qué piensa usted de Jesús?

El Catolicismo, ¿es la verdad?

Para algunas personas de muy buena intención el catolicismo es la pura verdad, y un absoluto amén a todo lo que dice la iglesia de Roma. Pero vayamos a la Biblia y ver con qué nos encontramos...

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¿Qué creen los testigos de Jehová?

Sección dedicada al polémico grupo religioso que ha editado su propia versión de la Biblia acomodada a sus doctrinas. Aquí obtendrá detalles para conocer y responder a los miembros de la Watchtower.

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¿Dios no es Todopoderoso, según Jueces 1:19?


por Juan Valles | 

¿Es cierto que Dios no es Todopoderoso? La pregunta la formulo gracias a que he visto por redes sociales una imagen compuesta de dos versos de la biblia, uno es Mateo 19:26 que dice:
«... pero para Dios todo es posible.» (NTV)

El otro verso es el que se utiliza para inferir que Dios no es Todopoderoso, y acusa a la biblia de contradecirse. Se encuentra en Jueces 1:19, y habla, según algunos escépticos, de que Dios no pudo derrotar a enemigos de los judíos. El texto dice:
«Y Jehová estaba con Judá, quien arrojó a los de las montañas; mas no pudo arrojar a los que habitaban en los llanos, los cuales tenían carros herrados.» (RV60)
Cuando se lee en su contexto, es claro que quien no pudo sacar a sus enemigos fueron los de Judá, no Dios. La biblia Nueva Traducción Viviente lo dice así: «El SEÑOR estaba con los de Judá, y ellos tomaron posesión de la zona montañosa; pero no lograron expulsar a los habitantes de las llanuras, quienes tenían carros de combate hechos de hierro.» ¿Se nota ahora?

Cualquier persona que pregunte "¿por qué Dios no pudo expulsar a los enemigos de Judá"? está incorrectamente formulada, porque ya da por sentado que fue Dios quien no pudo cuando no es verdad. La biblia no dice que Dios no pudo, sino que Judá, quien tenía a Dios de su lado, no pudo. Ya con esto establecido sí es conveniente saber por qué Judá no pudo, aunque tenían a Dios de su lado. La respuesta está más adelante.

El libro de los jueces muestra de manera repetida de cómo Dios dejaba caer a los judíos en infortunios y derrotas por su desobediencia y su apego a la idolatría. Como ellos preferían creer en deidades paganas, Dios los dejaba a su suerte para que entendieran que sólo Él podía librarlos y ayudarles en todas las áreas de la vida. Unos pocos versos más adelante, en el mismo libro de los jueces, nos explica porqué Juda no pudo echar a sus enemigos del verso 19 que leímos. En el capítulo, versos del 1 al 3 dice la biblia:
«El ángel del SEÑOR subió de Gilgal a Boquim y dijo a los israelitas: "Yo los saqué de Egipto y los traje a esta tierra que juré dar a sus antepasados, y dije que nunca rompería mi pacto con ustedes. Por su parte, ustedes no debían hacer ningún pacto con los habitantes de esta tierra, sino destruir sus altares. Pero desobedecieron mi mandato. ¿Por qué lo hicieron? Ahora declaro que ya no expulsaré a los pueblos que viven en la tierra de ustedes. Ellos les serán espinas clavadas en el costado, y sus dioses serán una tentación constante para ustedes"».
Así que, aunque Dios estaba con Judá, está claro que ellos no estaban con Dios. Y no es Dios quien pierde las batallas o que no puede librarlos de manos de algún pueblo, sino que soberanamente puede ayudar a quien quiera, y no ayudar a quien no quiera porque por eso es Dios. Pocos versos más adelante sigue diciendo:
«Cada vez que el SEÑOR levantaba un juez sobre Israel, él estaba con ese juez y rescataba al pueblo de sus enemigos durante toda la vida del juez. Pues el SEÑOR tenía compasión de su pueblo, que estaba sobrecargado de opresión y sufrimiento. Pero al morir el juez, la gente no sólo volvía a sus prácticas corruptas, sino que se comportaba peor que sus antepasados. Seguía a otros dioses: los servía y les rendía culto. Además se negaba a abandonar sus prácticas malvadas y sus tercos caminos. Por eso el SEÑOR ardió de enojo contra Israel y dijo: «Ya que este pueblo ha violado mi pacto que hice con sus antepasados y no ha hecho caso a mis mandatos, ya no expulsaré a las naciones que Josué dejó sin conquistar cuando murió» (Jueces 2:18-21, NTV).

Esto confirma lo anteriormente dicho. Dios no pierde su omnipotencia porque alguien no entienda lo que claramente dice un pasaje de la biblia. Y Dios derrota a los enemigos de Judá cuando quiera o no. De hecho, si usted lee más adelante, sabrá que finalmente Dios lo hizo:
«... mandó llamar a sus novecientos carros de combate hechos de hierro y a todos sus guerreros, y marcharon desde Haroset-goim hasta el río Cisón. Entonces Débora le dijo a Barac: «¡Prepárate! Hoy es el día en que el SEÑOR te dará la victoria sobre Sísara, porque el SEÑOR marcha delante de ti». Así que Barac descendió las laderas del monte Tabor al frente de sus diez mil guerreros para entrar en batalla. Cuando Barac atacó, el SEÑOR llenó de pánico a Sísara y a todos sus carros de combate y a sus guerreros. Sísara saltó de su carro de guerra y escapó a pie.  Entonces Barac persiguió a los carros y al ejército enemigo hasta Haroset-goim, y mató a todos los guerreros de Sísara. Ni uno solo quedó con vida. Mientras tanto, Sísara corrió hasta la carpa de Jael, la esposa de Heber, el ceneo, porque la familia de Heber tenía amistad con el rey Jabín, de Hazor. Jael salió al encuentro de Sísara y le dijo: —Entre en mi carpa, señor. Venga. No tenga miedo. Así que él entró en la carpa, y ella lo cubrió con una manta. 
—Dame un poco de agua, por favor —le dijo él—. Tengo sed. Así que ella le dio leche de una bolsa de cuero y volvió a cubrirlo. 
—Párate en la puerta de la carpa —le dijo a ella—. Si alguien viene y pregunta si hay alguien adentro, dile que no. Pero cuando Sísara se durmió por tanto agotamiento, Jael se le acercó en silencio con un martillo y una estaca en la mano. Entonces le clavó la estaca en la sien hasta que quedó clavada en el suelo, y así murió. Cuando Barac llegó en busca de Sísara, Jael salió a su encuentro y le dijo: «Ven, te mostraré al hombre que buscas». Entonces él entró en la carpa tras ella, y allí encontró a Sísara muerto, tendido en el suelo con la estaca atravesada en la sien. Por lo tanto, ese día Israel vio a Dios derrotar a Jabín, el rey cananeo.» (Jueces 4:13-23)
¿Le ha quedado alguna duda? Comente sobre ello. ¿Le ha gustado este artículo? Pues comparta para que otros sepan. Que Dios le bendiga.


Respuesta: ¿Dios es malo según Deuteronomio 21:18?


por Juan Valles |

Una persona me escribió sobre este texto solicitándome una respuesta. Su apreciación es más o 
menos la siguiente: Dios no es bueno, pues ordenó que los padres asesinaran a sus hijos 
rebeldes sin importar que fuesen niños. Si es malo, entonces no es lo infinitamente bueno que 
ustedes alegan que es su Dios. Si no es bueno, no es Dios.

Primero vamos al contexto en que se escribió el pasaje. Eran el pueblo que salió de Egipto con destino a la tierra prometida. Era un pueblo cargado de vicios, actitudes y pensamientos totalmente desagradables a los ojos de Dios. De hecho, su  extenso éxodo se debió principalmente a que no estaban preparados para asumir la tierra que le aguardaba. El texto dice:
«Si alguno tuviere un hijo contumaz y rebelde, que no obedeciere a la voz de su padre ni a la voz de su madre, y habiéndole castigado, no les obedeciere; entonces lo tomarán su padre y su madre, y lo sacarán ante los ancianos de su ciudad, y a la puerta del lugar donde viva; y dirán a los ancianos de la ciudad: Este nuestro hijo es contumaz y rebelde, no obedece a nuestra voz; es glotón y borracho. Entonces todos los hombres de su ciudad lo apedrearán, y morirá; así quitarás el mal de en medio de ti, y todo Israel oirá, y temerá.» ─Deut. 21:18-21

Dios estableció una serie de ordenanzas para encaminar moralmente al pueblo. Les advirtió de los peligros de ciertas libertades y les advirtió que no no toleraría la corrupción moral que a la postre pudiera destruir a todos los demás. Es mejor sacar una manzana podrida que ver podrirse todas las manzanas. Cuando un paciente tiene una gangrena que amenaza su vida, lo mejor es cortar la pierna antes que perder la vida. Dios tiene que hacer cosas semejantes pensando en el pueblo. 

No se sabe a ciencia cierta si esta norma llegó a aplicarse alguna vez. De hecho, la percepción del escéptico es algo equivocada debido a que insinuó, en nuestra conversación, que se trataba de niños cuando no es cierto. Se trata de hijos adultos que serían borrachos violentos que no cumplirían rol alguno en la sociedad, y que además serían inmorales y perversos. Aunado a esto, cabe destacar que ambos padres debían estar de acuerdo en denunciar a su hijo, y que esto estaría sujeto al juicio de los ancianos del pueblo.

La pregunta realizada es interesante porque comienza exigiendo, de parte de un escéptico, una respuesta ante un asunto moral. Pero, ¿qué puede aportar un escéptico sobre moralidad? Esto no es porque un escéptico sea necesariamente inmoral (que no es necesariamente la norma), sino porque ellos, al no creer en Dios, carecerían de una norma absoluta para medir una conducta moral. Dicho de otra manera: al no haber un código moral universal o absoluto proveniente de Dios, cada quien juzgaría las cosas como mejor les convengan. Y en este caso, si Dios no existiera, no tendría mayor importancia lo que dijera una persona cuando para otra pudiera significar lo contrario. Su moralidad relativa haría que Dios fuese malo sólo para sí, y no necesariamente para los demás. 

El tema de la moralidad es importante porque, al ser universal, significa que debe su origen a un Legislador. El bien y el mal existen independientemente de nuestras culturas o creencias, y cuando alguien puede observar que la moral es un conjunto de normas de conducta, motivaciones o preceptos universales que obedecemos,  no puede asumir que eso se creó por inercia o aleatoriedad. No se trata de algo innato sino de algo absoluto. Incluso puedo pensar que la pregunta que ha hecho el escéptico es arriesgada. ¿Se atreve a juzgar al Legislador bajo las condiciones de ese Legislador? 

Ahora, volviendo a la pregunta, nadie puede pasar por alto que Dios es Soberano, y eso significa que tiene la autoridad (única) de dictar sentencia sobre la vida y la muerte. Un Dios que no fuese Soberano sería como un Dios sin omnipotencia u omnipresencia que en consecuencia no sería Dios. Así que, si una nación se reserva su derecho de juzgar para corregir y evitar así conductas inmorales o atrocidades de algún tipo, ¡cuánto más Dios que es el Dueño de todo cuanto existe!

Como parte final, hay otra apreciación errónea en este escéptico. Ya a sabiendas de que Dios no es ni malo ni inmoral sino justo, hay que acotar que el hecho de que alguien sea inmoral, no significa que no exista. Es un error pensar que Dios no es bueno, y por lo tanto no existe. Los seres humanos somos inmorales, y ¡voilá, henos aquí!



¿Qué quiso decir Pablo en Romanos 9:5?


por Juan Valles

El libro de romanos es uno de mis favoritos, y el verso 5 del capítulo 9 es un excelente texto para meditar. Su contenido es punto de discusión entre muchos creyentes, y aunque siempre ha sido claro y sin ambigüedades, hoy día se ha hecho polémico porque algunos bienintencionados intentan darle otro matiz.

¿Qué quiso decir Pablo cuando escribió este texto? ¿De qué venía hablando? Pues bien, Pablo escribió:
«de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.» (RV60)

El punto de controversia surge cuando hay personas que rechazan la Deidad absoluta de Jesucristo, y no  pueden aceptar ese texto que a todas luces dice que Jesús es Dios. Así que buscan soluciones al respecto. Una de estas soluciones está en aceptar cualquier otra traducción que no llame Dios a Jesús. Por ejemplo, la biblia que utilizan los testigos de Jehová le quita a Jesús el Señorío y Deidad que el Espíritu Santo inspiró a Pablo. Dice así esta traducción: «a quienes pertenecen los antepasados y de quienes [provino] el Cristo según la carne: Dios, que está sobre todos, [sea] bendito para siempre. Amén.» Es decir, según la Traducción Nuevo Mundo (TNM), el Dios bendito no es Cristo.


La cuestión de la Doxología
Una doxología es una alabanza al Dios verdadero, un reconocimiento a su señorío, autoridad, poder, etc. Y aquí en este verso se debate el objeto de la doxología: o es al Padre, o es al Hijo. Por supuesto, dependiendo de a quien va dirigida la doxología los efectos son diferentes, y más para aquellos que alegan que Jesús no es Dios.

Entonces, cuando Pablo habla del Dios bendito, ¿a quién se refiere? Dejemos que el contexto nos aclare el texto, y que la Biblia se explique por sí sola. Traigo aquí el texto desde el verso 1 hasta el 5 en la versión Nueva Traducción Viviente, que dice:
«Con Cristo de testigo hablo con toda veracidad. Mi conciencia y el Espíritu Santo lo confirman.  Tengo el corazón lleno de amarga tristeza e infinito dolor por mi pueblo, mis hermanos judíos. Yo estaría dispuesto a vivir bajo maldición para siempre —¡separado de Cristo! —si eso pudiera salvarlos. Ellos son el pueblo de Israel, elegidos para ser los hijos adoptivos de Dios. Él les reveló su gloria, hizo pactos con ellos y les entregó su ley. Les dio el privilegio de adorarlo y de recibir sus promesas maravillosas. Abraham, Isaac y Jacob son los antepasados de los israelitas, y Cristo mismo era israelita en cuanto a su naturaleza humana. Y él es Dios, el que reina sobre todas las cosas, ¡y es digno de eterna alabanza! Amén.»

Teniendo esto como preámbulo, veamos las dos opciones.
Si decimos que la doxología es al Dios Padre, entonces es como si Pablo dijera: Tengo el corazón lleno de tristeza por los judíos, incluso Cristo era judío en su naturaleza humana. Dios es bendito sobre todas las cosas". ¿Tiene sentido esto? ¿Tiene sentido una alabanza a Dios por la gran tristeza que Pablo siente por el pueblo judío y sin añadirle nada más? ¿Puede notar que que quienes alegan que la doxología es al Padre no les importa que sea irracional sino el no darle el reconocimiento a Jesucristo?Ahora vayamos a la otra opción. Si la doxología fuera hacia Cristo, es somo si Pablo dijera: "Tengo el corazón lleno de tristeza por los judíos, incluso Cristo era judío en su naturaleza humana, y Dios bendito sobre todas las cosas". Es obvio que el contexto indica que Pablo dirá ahora algo distinto acerca de Cristo, y es obvio que el contexto favorece claramente una doxología a Jesucristo. William Hendriksen, el famoso comentarista bíblico, nos dice: «El hecho que en la cláusula anterior Pablo haya mencionado la naturaleza humana de Cristo hace razonable creer que él ahora va a decir algo respecto a su naturaleza divina.»


La cuestión de la puntuación

Entonces, ya que sabemos que la doxología favorece a Jesucristo según el contexto, pregunto ¿qué lleva a otros a traducir de manera diferente en una doxología al Padre? Primero, están predispuestos por una teología arriana o antitrinitaria, es decir, creen que Jesús no es Dios y por lo tanto Pablo no debería referirse a CristoPara ello intentan explicar sus motivos mediante otros pasajes bíblicos que nada tienen que ver con el tema. Y segundo, insertan en el texto algunos elementos para forzar su traducción. ¿Cómo es esto?

En su brillante comentario, Jamieson, Fausset y Brown dicen: «Para deshacerse del brillante testimonio aquí dado en favor de la suprema divinidad de Cristo, se han adoptado varios expedientes: O colocando un punto ortográfico después de “carne,” haciendo que la frase que lo sigue sea una doxología tributada al Padre, o bien, poniéndolo después de “cosas,” con el mismo fin.»

Recordemos lo que dice la TNM de los testigos de Jehová: «a quienes pertenecen los antepasados y de quienes [provino] el Cristo según la carne: Dios, que está sobre todos, [sea] bendito para siempre. Amén.».

Ya sabemos primeramente que en el griego no existían los signos de puntuación, y han sido añadidos según el contexto del mensaje. Aquí en esta traducción se ha colocado dos puntos (:) después de "carne", también se ha colocado una coma (,) después de "Dios", y se ha insertado entre corchetes la palabra "sea" (que no está en el original), con lo cual intentan forzar el versículo a una doxología al Padre.

Existe otra traducción, la llamada Biblia del Peregrino, que dice: «los patriarcas; de su linaje carnal desciende Cristo. Sea por siempre bendito el Dios que está sobre todo. Amén.»

Aquí podemos observar que también se agrega la palabra "sea", aquí sin corchetes, y se coloca un punto y seguido después de "Cristo", para dividir la frase en dos oraciones totalmente diferentes y hacer la doxología al Padre. Esto hay que hacerlo saber a quienes no creen que Jesús es Dios.

¿Cómo respondemos a esto? El texto griego de romanos 9:5 dice palabra por palabra:
ὧν - de quienes (son)
οἱ - los
πατέρες - patriarcas,
καὶ - y,
ἐξ - de
ὧν - quienes (procede)
ὁ - el
Χριστὸς - Cristo
τὸ -
κατὰ - según
σάρκα, - (la) carne
ὁ - el
ὢν – que es
ἐπὶ - sobre
πάντων - todas las cosas,
θεὸς - Dios
εὐλογητὸς - bendito
εἰς - por
τοὺς - los
αἰῶνας, - siglos,
ἀμήν – amen.
No es común ver a los arrianos citar a A. T. Robertson, quien en el más grande erudito del griego de la Biblia, y quizá no lo citen por no apoyarles en sus fraudulentas ideas. ¿Tendrá algo que decir Robertson sobre este texto? Sí, de hecho dice:
Pablo limita la ascendencia de Jesús de los judíos a su naturaleza humana, como lo hace en 1:3ss. El cual es Dios sobre todas las cosas (ho on epi pantön theos eulogëtos). Ésta es la manera natural de tomar el sentido de la oración, cuya puntuación propia y literal es la siguiente: «El cual es sobre todas las cosas Dios bendito por los siglos» (cf. F. Lacueva, Nuevo Testamento interlineal, loc. cit). La interposición de un punto y seguido después de sarka (o de un punto y coma) y la iniciación de una nueva oración para la doxología, tiene un resultado muy brusco y forzado.

Y tiene razón. Para traducir este verso con doxología al Padre y no al Hijo, se necesita forzarlo mediante añadiduras inexplicables, pues el sentido natural indica que es a Jesucristo a quien se refiere. De hecho, en todas las cartas de Pablo no se introduce una doxología al Padre sin antes mencionarlo, y claramente se ve que a quien presenta es a Cristo, por lo tanto no debe sorprendernos que en su habitual forma de escribir la doxología sea a Jesucristo.

Nuevamente en el comentario de Jamieson, Fausset y Brown, se nos dice: «Resulta pues que no tenemos nada de doxología, sino una mera declaración de una verdad: que mientras que Cristo es “de” la nación israelita “según la carne,” él es en otro respecto “Dios sobre todos, bendito por los siglos.”»

Y añade:
«En esta interpretación del pasaje, como un testimonio de la suprema divinidad de Cristo, además de los padres ortodoxos, están de acuerdo algunos de los más eruditos críticos modernos.»

El doctor Murray J. Harris, erudito del Nuevo Testamento y quien es citado por Josh McDowell en su "Evidencia que exige un Veredicto", dice: «Lo que el Apóstol está afirmando, al final de 9:1-5, es esto: En contraste con el rechazo indigno que la mayoría de sus compatriotas israelitas le confirieron, el Mesías, Jesucristo, es en realidad exaltado sobre el universo completo, animado e inanimado, aun incluyendo a los judíos que lo rechazan, en que es Dios por naturaleza y, por lo tanto, el objeto eterno de la adoración.»

Josh McDowell también cita a Charles Hodge, y lo describe como "el gran teólogo de Princeton y erudito bíblico", comenta: «Pablo... declara que Cristo, quien según lo que acababa de decir, era, en cuanto a su naturaleza humana o como un ser humano, un descendiente de los israelitas, es, en otro aspecto, el Dios supremo o el Dios que está sobre todo, y que es bendito para siempre... Este pasaje, entonces, presenta a Cristo como Dios en el más alto sentido de la palabra»

Perez Milós, en su Comentario Exegético a la epístola de los Romanos, dice que «Este glorificado Señor, dice Pablo que es "Dios bendito sobre todas las cosas", conforme a su condición de Señor exaltado hasta lo sumo... No es una novedad en este versículo la referencia a Cristo como Dios bendito».

Todo esto es razón para que los que rechazan la Deidad de Cristo intenten contradecir este pasaje. No hay nada en este texto que enseñe que Jesús no es Dios a menos que se quiera alterar el mensaje en base a añadiduras.

Así que, contrario a lo que dicen algunos, Pablo sí dijo en romanos que Jesús descendió de los judíos en cuanto a su naturaleza humana, y que es también Dios bendito sobre todas las cosas, con le cual le alaba y reconoce. Los cristianos hacemos eco de esta declaración, Jesús es Dios, absoluto, real, le honramos exactamente igual como honramos al Padre, es decir: le damos el mismo valor.

Bendiciones.

La Biblia y la Sola Scriptura



Bien es sabido que en la Iglesia católica romana la Biblia es utilizada como regla de fe. Pero también es sabido que la biblia no es la única autoridad en tales asuntos, sino que también la tradición ocupa un lugar prominente, acompañando a la Biblia en sus decisiones y enseñanzas. Esto marca un contraste con los que creemos en la sola scriptura, es decir, que la Biblia sea la única regla y autoridad.

No deja de ser común que partidarios del catolicismo exijan pruebas bíblicas de la “sola scriptura”, alegando que la Biblia no debe ser la única autoridad, o que Jesús no mandó a escribir un Nuevo Testamento, etc. Para ello, vamos a presentar algunos textos que certifican que sólo la Biblia es digna de ser tomada en cuenta como el único manual y regla para los asuntos inherentes al cristianismo. Comencemos…

Primero: La Biblia es la expresión de Dios
«Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñarnos lo que es verdad y para hacernos ver lo que está mal en nuestra vida. Nos corrige cuando estamos equivocados y nos enseña a hacer lo correcto.» -(2timoteo 3:16, NTV)

Este texto no nos habla de qué libros son inspirados o no, pues ni pretende hacerlo. Pero sí pretende decirnos que sean cuales sean los libros de la Biblia, (o los que se tenían para ese momento, es decir el AT y los libros del NT ya escritos y que hoy, luego de escritos, se refiere a todos) éstos deben decirnos la verdad y nos muestran lo que está mal en nuestras vidas, corrigiéndonos y enseñándonos a hacer lo correcto. Eso lo hace la Biblia. Sin embargo, comienza con una declaración sorprendente: la Biblia no es producto de hombres, es inspirada por Dios.

Greg Bahnsen dice:
«Este es universalmente reconocido como el pasaje clave para establecer el hecho de la inspiración divina de la Escritura. La palabra en griego subyacente a “inspirada por Dios” es theopneustos. Es una palabra pasiva que significa “soplo de Dios.” La palabra no habla de inspirar sino de espirar. No de Dios inhalando sino de Dios exhalando. La Escritura aquí es hablada como un producto final exhalado por el soplo creativo de Dios—sin referirse a como el hombre la recibe (ya sea escrita personalmente por Dios como en Éxodo 31:18 o dada a través de la mediación de un profeta).»

En un salto de irracionalidad y a fin de reconocer la tradición por encima de las Escrituras, algunos apologistas católicos (y uno que otro fanático) me ha dicho que Jesús no mandó a nadie a escribir el Nuevo testamento. Pero no han leído bien el texto que acabamos de mencionar: la Escritura es inspirada por Dios, es decir: es de origen divino, y cada una de sus palabras fue inspirada, ehalada, dicha por Dios. Aun el deseo de escribir cada línea fue provisto por Dios.

William Mc Donald, en su comentario a este texto, dice que «de forma milagrosa, Él comunicó Su palabra a los hombres y los condujo a escribirla para ser preservada de manera permanente. Lo que ellos escribieron era la mismísima palabra de Dios, inspirada y sin error.»

El diccionario Webster define la inspiración de esta manera: «Es la influencia sobrenatural del Espíritu de Dios ejercida sobre la mente del hombre, influencia que capacitó a los profetas, apóstoles y escritores sagrados para exponer la verdad divina sin mezcla de error.»

Hay Más…
«entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo». (2Pedro 1:20,21)

James G. McCarthy, en su libro “El Evangelio Segun Roma” nos dice:
«La palabra traducida "interpretación" significa resolver o explicar. Pedro está diciendo que ningún escritor del Nuevo Testamento simplemente registró su propia explicación de lo que había oído y visto que Jesús enseñaba y hacía. La Escritura "nunca fue traída [originada] por voluntad humana" (2 P. 1:21).»

Algunos pretenden hacer creer que este texto sólo refiere a “interpretar” privadamente la escritura, y no es lo que Pedro intenta decir. A. T. Robertson señala que «Pedro no está aquí advirtiendo en contra de una interpretación personal de la profecía, como pretenden los catolicorromanos, sino en contra de la insensatez de profetas espontáneos sin impulso de parte de Dios.»

La Nueva Traducción Viviente (NTV) vierte el pasaje de esta manera:
«Sobre todo, tienen que entender que ninguna profecía de la Escritura jamás surgió de la comprensión personal de los profetas ni por iniciativa humana. Al contrario, fue el Espíritu Santo quien impulsó a los profetas y ellos hablaron de parte de Dios.»

Y esto nos confirma el hecho de que la escritura es originada, impulsada, producida por Dios, no por hombres, no por la Iglesia, no por concilios ni organizaciones humanas, es de origen divino y ello le da la sola autoridad para regir los asuntos de fe, por encima de cualquier autoridad humana y aun de la iglesia.

Con estos textos basta para declarar la sola scriptura. Dios inspiró su palabra, la protegió y la hizo posible hasta hoy. En una expresión de su Personalidad, de su Ser, que es Eterna y no cambia. Estos detalles son motivos suficientes para colocarla por encima de todo designio humano. Y ejemplo tenemos en nuestro Señor Jesucristo, quien siendo Dios tuvo que someterse a esa palabra y enseñar en base a ella, utilizando expresiones como "como dijo el profeta...", o "como está escrito". No es algo para tomar a la ligera: Jesús no dejó otra opción.


 Sólo y únicamente de la Palabra de Dios
Un ejemplo claro de lo que venimos hablando ocurre cuando Satanás tentó a Jesús y salió con las tablas en la cabeza, no logró su cometido. Pero se llevó unas respuestas de Jesús acerca de la Biblia que dicen más de lo que a simple vista parece. La NTV vierte así el pasaje de Mateo 4:4
«Pero Jesús le dijo: —¡No! Las Escrituras dicen: “La gente no vive sólo de pan, sino de cada palabra que sale de la boca de Dios»

Aunque todo el verso es importante, haremos énfasis en «…sino de cada palabra que sale de la boca de Dios». La versión RV60 dice: «sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.» La idea es la misma: vivimos únicamente de cada palabra que sale de la boca de Dios. El lenguaje que utiliza el Señor Jesús es exclusivo, significa “únicamente”, “solamente”, “exclusivamente”. No podemos vivir de otra cosa que de la Palabra de Dios. Dicho de otra manera: no hay lugar para la tradición, sino para lo que Dios dice, lo cual es, como dice Hebreos 4:12, «viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.»


¿Por qué creo en la sola scriptura?
La Biblia no me da otra opción: me dice que sólo la palabra de Dios es digna de confiar. Y fíjese que los escritores del Nuevo Testamento (y aun nuestro Señor Jesús) no dejaron de referirse a las Escrituras como la base para sustentar sus afirmaciones. ¿Un ejemplo? Para que Pablo pudiera afirmar esto, tuvo que sustentarse en la Escritura: «Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas» (Gal 3:10).  Pedro también quería enseñar algo, y no había tradición alguna que lo respaldase, en cambio dijo: «porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo» (1Ped 1:16). Incluso Jesús, siendo Dios, tenía que sustentar sus afirmaciones en las Escrituras: «Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados por Dios. Así que, todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mí» (Jn 6:45). Si Jesús, los apóstoles, los profetas y cada escritor bíblico sustentaron sus afirmaciones en la Palabra de Dios, ¿quiénes somos nosotros para pasar por encima a eso?


¿Y qué de las menciones de la tradición?
En la Biblia de Jerusalén leemos:
«Así pues, hermanos, manteneos firmes y conservad las tradiciones que habéis aprendido de nosotros, de viva voz o por carta.» (2Ts 2:15).

Aquí, la palabra “tradición” es el griego “paradosis”, que la RV60 traduce como doctrina, y significa una enseñanza que se transmite entre uno y otro. Pero este texto no niega la sola scriptura. Las enseñanzas orales de los apóstoles lo eran mientras iban escribiendo la doctrina en cartas o evangelios, y estas enseñanzas (orales y escritas) no eran excluyentes, eran retransmisiones: se escribía lo que ya se había dicho oralmente, y se decía oralmente lo que ya estaba escrito. De hecho, que las enseñanzas o doctrinas se trasmitieran de forma oral significa que aún quedaban apóstoles vivos y escribiendo el Nuevo Testamento.
No hay razón para pensar que se trata de validar la doctrina fuera o ajena a la Biblia.

Un pasaje similar se encuentra en 1Corintios 11:2, donde Pablo dice:
«Os alabo porque en todas las cosas os acordáis de mí y conserváis las tradiciones tal como os las he transmitido.» (Biblia de Jerusalén).

Pablo había dado instrucciones a la iglesia en Corinto. Estas instrucciones, doctrina y enseñanza cristiana, habían sido tanto orales como escritas. ¿Cómo sabemos lo que Pablo enseñó a los corintios? Tenemos dos cartas enteras donde da innumerables detalles. ¿Apoya este versículo la idea de que fuera de la Biblia podemos seguir teniendo la autoridad o el mensaje de Dios? La respuesta es no.

Pero hay algunas otras menciones en la Biblia acerca de las tradiciones, y no precisamente para apoyar la idea del catolicismo. En mateo 15:3 Jesús hace una comparación entre las tradiciones y la palabra de Dios, ¿cuál es el resultado? Dice la Biblia: «Respondiendo él, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición?» No hay tradición que valga cuando ya Dios ha establecido algo en su Palabra (ver Marcos 7:13).

Para finalizar, ¿qué diría algún cristiano primitivo al respecto? Ireneo nos da la respuesta, al decir:: «De nadie más hemos conocido el plan de nuestra salvación, que de aquellos a través de los cuales el evangelio ha llegado hasta nosotros, los cuales en su tiempo predicaron en público, y en tiempos más recientes, por la voluntad de Dios, nos han dejado las Escrituras, para que sean la raíz y el pilar de nuestra fe».

Confirmado.



¿Enseña Mateo 10:2 que Pedro era el Jefe de los discípulos?


por Juan Valles |

Este artículo es una respuesta a un planteamiento erróneo que hace días leí en una página de facebook. Se trata de un agumento católico que afirma que Jesús habría indicado que Pedro era el jefe de los discípulos. Y esto sería en la lista de Mateo 10:2 cuando se dice "primero Simón". Este verso dice así: «Los nombres de los doce Apóstoles son éstos: primero Simón, llamado Pedro...»

El argumento del católico se desprende de que la palabra "primero" es el griego "protos", que además de eso significa "principal", "mejor", etc. Esto se hace en alusión a que los católicos creen que Pedro era el jefe de los discípulos y en consecuencia terminó siendo el primer papa. Y así leí luego en una página de apologética católica donde argumentaban sobre la validez de Pedro como roca de mateo 16:
«La palabra griega que se usa en Mateo 10, 2 (protos) significa el primero o el jefe o el principal. Ya que no hay otros numerales dados en la lista –y Pedro no fue el primero en seguir a Jesús (fue Andrés)– claramente esta declaración no tiene la intención de asignar un número a Simón Pedro. Es para indicar que él es el jefe o el líder o el principal de los doce. Mateo está diciendo literalmente: El Primero, Pedro.»

¿Qué responder a esto? (Leer aquí la respuesta a Mateo 16 sobre el primado de Pedro). Primero, es cierto que la palabra "protos" tiene esas acepciones. El diccionario de Strong lo presenta así: «contracción superlativo de G4253; el primero (en tiempo, lugar, orden o importancia): noble, primero, primeramente, principal, influyente, mejor.»


¿Fue esto lo que Jesús quiso decir?
Pero no hay nada en el texto que sugiera tal cosa. La palabra "protos" puede indicar ciertamente una especie de importancia, como por ejemplo en Hechos 25:2, donde se traduce como "los más influyentes" de los judíos. Pero ese no es el caso aquí en Mateo 10:2. La palabra "protos", como dice Edward Vine en su diccionario Expositivo de palabras del Nuevo Testamento, «denota el primero, tanto en el tiempo como en lugar». Y para validarlo, en hechos 11:26 dice «En Antioquía fue donde, por primera vez, los discípulos recibieron el nombre de "cristianos"»

 Así, vemos que esta palabra significa algunas cosas más, conforme a lo que está escrito y siempre se ha creído. Y el hecho de que luego de nombrar a Pedro se utilicen adjetivos para nombrar a los demás confirma el error del planteamiento católico. Así, vemos que de Andrés se complementa con "su hermano"; a Santiago se le conoce como "el de Zebedeo", y así cada nombre figura con un adjetivo que describe o enriquece la narración.


¿Y por qué no es consecuente?
Sin duda que un fuerte argumento en contra para los católicos es el silencio de los demás evangelistas. Ningún otro utilizó la palabra "protos" para designar a Pedro como "principal" o "jefe", evidenciando con ello que el uso de Mateo es un numeral descriptivo. Si la intención de Jesús fuere colocar a Pedro como el jefe, entonces lo habrían replicado los demás evangelios. Marcos hace su lista de lo más normal:
«Instituyó a los Doce y puso a Simón el nombre de Pedro; a Santiago el de Zebedeo y a Juan, el hermano de Santiago, a quienes puso por nombre Boanerges, es decir, hijos del trueno; a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el Cananeo y Judas Iscariote, el mismo que le entregó.» (Mr 3:16-19)

Lucas tampoco nos presenta nada que apoye lo que formulan estos católicos:
«Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y eligió doce de entre ellos, a los que llamó también apóstoles: A Simón, a quien puso el nombre de Pedro, y a su hermano Andrés; a Santiago y Juan, a Felipe y Bartolomé, a Mateo y Tomás, a Santiago de Alfeo y Simón, llamado Zelota; a Judas de Santiago y a Judas Iscariote, que fue el traidor.» (Lucas 6:13-16)

Esto no es más que otra muralla que debe escalar el católico que pretenda argumentar que Pedro es el jefe (apoyándo su designación papal) en base a mateo 10:2.


Desbaratando el Argumento católico
Según la página de apologética católica ya mencionada, a Pedro se le debe considerar "Jefe" «Ya que no hay otros numerales dados en la lista». Esto no es necesariamente verdad. Que no haya otros numerales en la lista no sugiere que Pedro deba ser el líder significando "protos" algo distinto a "primero". En Lucas 14 Jesús narra la parábola de la gran cena. Y desde el verso 18 al 20 narra las excusas de los invitados a no asistir a la boda. Lucas utiliza "protos" para la excusa del primer invitado: «Pero todos a una empezaron a excusarse. El primero (protos) le dijo: “He comprado un campo y tengo que ir a verlo; te ruego me dispenses”». Pero (y contrario al argumento católico), aunque se habla del primero, no hay más numerales para referirse a los demás invitados, como igual ocurre con la lista de Mateo. De hecho, en 1Corintios 15 también ocurre igual: Pablo usa "protos" en el verso 3 para expresar lo primero que aprendió, pero no usa más numerales acerca de los otros hechos que menciona a continuación. Esto refuta el débil argumento católico al respecto.


¿Y entonces qué...?
El uso de "protos" aquí en mateo no es sino para inferir lo que siempre se ha sabido: que Pedro es el primero en la lista, así como también se usa "protos" para expresar que el primer invitado de la lista de los invitados presentó su excusa, en Lucas 14:18. Roberto Hanna, en su libro "Ayuda Lexica Para La Lectura Del Nuevo Testamento Griego", dice que en mateo 10:2 protos se usa «como un adjetivo, y se refiere al hecho de que el primero de la lista es Simón.», nada más.

Para finalizar: el liderazgo de Pedro en la naciente iglesia cristiana es evidente. Ese liderazgo inobjetable sería lo que  haría que cada evangelísta colocara a Pedro de primero en la lista, era siempre el que se tenía a la vista, el que siempre estaba ahí, el que no pasaba desapercibido. Luego de la ascensión de Jesús, el libro de los hechos nos muestra a Pedro como el líder en sus primeros capítulos, pero luego de allí es Pablo quien toma el protagonismo, tanto que escribió la mayoría de libros del Nuevo Testamento, y en uno de ellos pudo decir: «Pero, cuando Pedro llegó a Antioquía, tuve que enfrentarlo cara a cara, porque él estaba muy equivocado en lo que hacía» (Gálatas 2:11, NTV), o como lo dice la Biblia de Jerusalén, «... me enfrenté con él cara a cara, porque era digno de reprensión»

No se puede negar el liderazgo de Pedro. Pero tampoco se puede el liderazgo de Pablo, incluso más que Pedro.



Respuesta bíblica acerca del Infierno



En la web está colgado un vídeo en la cuenta youtube de HopeMedia, donde muestran su concepto del infierno y el castigo eterno, un concepto que está ganando adeptos debido a que en cierta forma suaviza los padecimientos de los condenados. Y es cierto, la idea de que la gente pueda estar sufriendo por una eternidad es repugnante y aterradora, y luego de mirar el vídeo lo más sensato es promoverlo si está en lo correcto, o denunciarlo si su contenido no es conforme a la verdad de la Biblia. Así que veamos los puntos más sobresalientes en el vídeo:


¿La palabra "infierno" no aparece en la Biblia?
Según el vídeo, la palabra infierno no aparece en la Biblia, sino que es un traducción de términos que originalmente no tenía nada que ver con fuego. Si esto es cierto, ¿cómo es que ahora entendemos su relación con el fuego?

Ciertamente, la palabra "infierno" es de origen latino, significando "inferior" o "la parte de abajo". Hoy día, según la connotación que tiene y su relación con el fuego, se usa como traducción del término griego gehena.


¿Qué es el gehena?
Algunos piensan que el gehena no es el infierno, sino un símbolo de consumación momentánea, una especie de incinerador que consume y aniquila de inmediato. Ciertamente había un basurero a las afueras de Jerusalén donde continuamente el fuego consumía la basura. 

Robertson, el mayor erudito del griego bíblico, dice que «Gehena es una transliteración de Ge-Hinnom, valle de Hinom, donde los niños eran arrojados a los ardientes brazos metálicos de Moloc, al rojo vivo. Josías (2 R. 23:10) abolió estas abominaciones, y luego pasó a ser un lugar para echar todo tipo de desperdicios y basuras que quemaban constantemente, viniendo a ser un símbolo de castigo en el otro 
mundo.»

Pero es la biblia la que nos da una descripción acerca del infierno tal y como lo conocemos hoy, y es precisamente la descripción de gehena la que ha definido el término. El Glosario Holman de Términos Bíblicos señala que «La palabra deriva de la transliteración de la frase hebrea del A T "valle de los hijos o del hijo de Hinom, una barranca al sur de Jerusalen... Habla continuamente fuego ardiendo en este lugar, por eso se convirtió en un símbolo de las llamas eternas del infierno donde los perdidos se consumen atormentados y también un símbolo del JUICIO Impuesto a la idolatría y la desobediencia.»

Así que vemos que gehena es lo que se traduce por "infierno", y significa ser quemados por el fuego, una imagen que se extrae de un basurero que continuamente estaba ardiendo. ¿Hasta ahí vamos bien?


¿Desechamos la parábola del rico y Lázaro?
Algunos, como es el caso en este vídeo, creen que Jesús sacó su famosa parábola del rico y Lázaro de una leyenda egipcia llamada Bar Mayán. Dice que el propósito de la parábola es sólo para enseñar lo que está al final del pasaje, es decir, acerca de oir a Moisés y los profetas.

A esto preguntamos, ¿qué sentido tendría entonces decir una parábola sobre algo que no existe sólo para inferir que presten atención a las escrituras? Esto es como si Jesús dijera que un unicornio azul se paseó por Jerusalén y dijo a sus habitantes que revisen la Escritura acerca del tiempo de la venida del Mesías. No valdría la pena hablar una mentira para expresar una verdad. ¿Para qué hacer creer que sólo una parte de la parábola es verdad? Aquí hacemos ver al lector que esta parábola es tan digna de prestar atención que es la única donde Jesús utiliza nombres para sus personajes.

Ahora, de entre todas las parábolas de Jesús, ¿hay alguna donde haya dicho algo que no fuere cierto? En la parábola del sembrador es verdad que la semilla puede caer en diferentes sitios, y su interpretación no está alejada de la parábola en sí. La parábola de la moneda o la oveja perdida hablan de cosas que existen y suceden, no de cosas que no ocurren. La parábola de los talentos, la del mayordomo infiel, o cualquier otra, no dice cosas que no ocurran, todas se basan en hechos reales para explicar hechos reales, ¿por qué tendría que haber una excepción con la del rico y Lázaro? No hay duda, la parábola es real, enseña hechos reales (como todas demás), a menos que a usted le convenga que el infierno sea una mentira.

Sobre la leyenda egipcia y el rico Bar Mayán hay poco que decir, pero esto poco servirá para decir que no hay mucha similitud. Se trata de un relato en el que un niño va al lugar donde están los muertos, y lleva a su padre para mostrarle el destino de dos personas, cuyas sepulturas contrastaban por la riqueza de uno y la pobreza del otro. El pobre, a quien se intenta dar similitud con el Lázaro de nuestra parábola, está en el regazo de Osiris, una deidad egipcia.

Hay al menos dos preguntas que merecen respuestas para determinar si Jesús pudiera haberse copiado de una leyenda egipcia para enseñarnos algo que no ocurre. Por ejemplo, ¿cree usted que Jesús tomaría un relato acerca de un dios pagano y adaptarlo a su propia enseñanza? Es como si Jesús echara mano de las leyendas de la santería, el hinduismo o el budismo para explicar algo propio. No sé usted, pero yo no creo. Y, ¿cree usted que hay similitud en el relato egipcio y nuestra parábola, la una refiriéndose a sus sepulturas, la otra a sus modos de vida antes de morir? No, no hay mayor similitud.

Entonces, agradezca al editor del vídeo por recomendar acudir a google, y busque todo lo que pueda. Corrobará con esto que hay más diferencias que similitudes.


¿Y el fuego eterno?
Según el vídeo este fuego no significa necesariamente que arda por la eternidad con los impenitentes, o que el impío sufra eternamente. No descartan que haya fuego, pero sí enfatizan que el fuego consumirá de inmediato, destruyendo para siempre al impío, ¿es esto lo que nos dice la Biblia de forma general o es sólo un contexto determinado?

Para ello hablan de Judas 1:7 y su mención a Sodoma y Gomorra. El pasaje dice: «como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.»

En este pasaje hay que aclarar algunas cosas.Cuando leemos "sufriendo el castigo eterno" es traducción de la palabra griega "hupechousai", que significa mantener presionado abajo. Dan Corner, en un artículo acerca del infierno, añade con mucha razón que «la palabra griega traducida como sufriendo es un participio presente activo, que expresa una acción continua o repetida. Utilizar el tiempo continuo sufriendo para ellos sería imposible si fueran aniquilados de la existencia.» Mientras que A. T. Robertson lo confirma cuando dice que la palabra es un participio presente en voz activa de hupechö, que significa "sostener debajo". Esto significa que podemos traducir el fragmento como que "están sufriendo el castigo eterno".

Pero hay más. Judas utiliza el dativo plural masculino toútois, indicando que lo que arde no son las áreas geográficas precisamente (como infiere el vídeo al decir que las ciudades ya no están ardiendo). Por eso Simon Kistemaker, en su comentario a Judas, dice:
«los antecedentes más cercanos de este pronombre son los sustantivos Sodoma y Gomorra. Si bien Judas usa el nombre de las ciudades, en realidad se está refiriendo a sus habitantes. Nótese que el orden de la frase tὸν ὅµοιον tρόpον tούtοις tiene características especiales. Esta frase se encuentra entre el sustantivo Pόλeις (pueblos) y el participio aoristo femenino plural ἐκpορνeύsasaι. Lo que aquí tenemos es lo que se ha dado en llamar acusativo adverbial, o el uso no muy preciso del caso acusativo.»

Así tenemos otro poderoso argumento contra la errada enseñanza del vídeo.


El lenguaje destructivo
Es cierto que la Biblia utiliza un lenguaje de destrucción en algunos pasajes, pero ello no significa necesariamente exterminar de una vez para siempre. Por ejemplo, Isaías 29:20 dice:
«Porque el violento será acabado, y el escarnecedor será consumido; serán destruidos todos los que se desvelan para hacer iniquidad...»

La palabra "destruidos" no significa que dejen de existir. El término hebreo que se utiliza es "karat", que significa cortar o talar un árbol. Se utiliza para expresar destrucción, pero cualquier cosa que se destruya o que se corte no deja de existir.

Un pasaje favorito de los aniquilacionistas es mateo 10:28
«No temáis a los que matan el cuerpo pero el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.»

De este texto algunos se agarran para asegurar que el alma y el cuerpo serían destruidos en el infierno. Eso depende de lo que el Señor quiso decir con “destruir”. Veamos el porqué.

La palabra griega utilizada aquí es “apolesai”, que significa destruir o arruinar. Según Edward Vine en su diccionario, la palabra significa 
«destruir totalmente; en la voz media, perecer. La idea que comunica no es la de extinción, sino de ruina; no del ser, sino del bienestar. Esto queda claro basado en el uso que se le da, como, p.ej., de la rotura de los cueros de vino (Luc 5:37); de la oveja perdida, esto es, perdida para el pastor, lo que es metáfora de la destitución espiritual (Luc 15:4, Luc 15:6, etc.); el hijo perdido (Luc 15:24); de la comida que perece (Jua 6:47); del oro (1Pe 1:7).»

Ciertamente esta palabra se utiliza de la oveja perdida y del hijo pródigo (de quien se dice que estaba “perdido”), y es digno de acotar que ni la oveja ni el hijo habían dejado de existir. Aparece también en mateo 12:14 así: «Salieron entonces los fariseos y se confabularon contra Jesús para destruirlo.» Es obvio que Jesús no quedaría aniquilado con esto, porque la palabra significa básicamente empobrecer, matar, arruinar su bienestar, etc., sin indicar nunca el dejar de existir. Por eso Robertson enseña que «”Destruir” no es aquí aniquilación, sino castigo eterno en la Gehena (el infierno real)…»

O como dice McDonald en su comentario a Mateo: «Los discípulos no deberían temer a los hombres, sino que deberían tener un temor reverente hacia aquel que puede destruir alma y cuerpo en el infierno. Ésta es la pérdida mayor —la separación eterna de Dios, de Cristo y de toda esperanza—. La muerte espiritual es aquella pérdida que no puede ser medida y la suerte que debe ser evitada a toda costa».

En 2Ts 1:9 hay otra imagen de esta destrucción eterna: «Estos sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder…». Significa una ruina total, eterna, no una mera quemada para dejar de existir eternamente.



Problemas para el aniquilacionalista
Los que apuestan por la aniquilación y no por el castigo eterno enfrentan algunos problemas evidentes. ¿Cómo se va a conciliar un texto donde explícitamente dice que el castigo es por los siglos? ¿Un ejemplo? Apocalipsis 14:10,11 dice, contrario a la aniquilación:
«... él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero; y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre.»

Si el castigo fuere inmediato y cesara por haberse aniquilado, el humo de su tormento subiría sólo por un momento, pero no es esto lo que expresa el pasaje. Lea bien el texto, dice que ni de día ni de noche, sin reposo, sin descanso, excluidos eternamente, con una vergüenza eterna, con un castigo eterno, porque no consideraron que el precio que se pagó por ellos valía lo suficiente. Veamos otro ejemplo. El Señor Jesús nos dice en Mateo 18:8 dice: 
«Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti. Más te vale entrar en la vida manco o cojo, que teniendo dos manos o dos pies, ser echado en el fuego eterno.»

Luego, en el verso 9 añade:
«Y si tu ojo te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti. Más te vale entrar tuerto en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el fuego del infierno.»

En el verso 8 hay una palabra que resuena y resalta por sí misma, es el término griego aionios. Esta palabra es atemporal. Robertson dice que «Esta palabra significa sin edad, sin principio ni fin, como Dios». Se usa en Romanos 16:26 donde dice "Dios eterno". Caer en el fuego eterno es caer en un fuego que no tiene fin, es un fuego que arde siempre. Y el mayor problema que tienen los aniquilacionistas con esto es que es la palabra para describir la duración de la vida eterna. Por eso uno de los versos obligatorios para explicar estas cosas es mateo 25:46, donde dice que «Irán estos al castigo eterno y los justos a la vida eterna». R.T. Kendall, en su libro  “Las Parábolas de Jesús: Una guía para entender y aplicar las enseñanzas de Jesús”, dice que «Según este versículo, el infierno no puede ser aniquilación. Si ese fuera el caso, ¿por qué el fuego tendría que ser eterno?»

Y así seguimos indagando, si este castigo no es por la eternidad, entonces la vida eterna que promete Jesús tampoco es por la eternidad, pues se utiliza la misma palabra para ambos casos. Y, peor aun: tampoco Dios sería eterno, pues es la palabra que se usa para hablar de la eternidad de Dios.

Para terminar, nada mejor que observar a través de Tertuliano lo que se creía en la iglesia primitiva. Ya en pleno siglo II Tertuliano escribió:
«El fuego de los volcanes quema y no gasta, repara  destruyendo, pues duran los montes que siempre arden… Esto será, pues, el testimonio de la eternidad del fuego que no se acaba; éste el ejemplo de la continua justicia que alimenta la pena. Los montes arden y duran. ¡Qué será de los condenados! ¡Qué de los enemigos de Dios!»

El vídeo de HopeMedia se llama "la verdad en dos minutos". Creo que para un estudio serio no se necesitan sólo dos minutos, sino todo el tiempo que sea necesario. Espero que con esto no sólo tengamos una respuesta, sino que hayan sido aclaradas las dudas.

Que el Señor le bendiga.

Diez Pasajes Anti-modalistas


por Juan Valles |

El modalismo enseña que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son una sola Persona, que se manifestó al mundo en tres modalidades diferentes. Esto supone varios problemas para esta doctrina, ya que hay pasajes donde Cristo habla del Padre como diferente a Él, y hay pasajes en los que aparecen tanto el Padre como el Hijo ejecutando acciones diferentes. Wayne A. Grudem escribe en su libro "Doctrina Bíblica: Enseñanzas esenciales de la Fe cristiana", que «La debilidad fatal del modalismo es el hecho de que debe negar las relaciones personales dentro de la Trinidad y que aparece en tantos lugares en las Escrituras (o debe afirmar que estas fueron simplemente una ilusión y no algo real).». Y es verdad. A continuación les presento algunos textos donde el modalismo entra en conflicto con la verdad revelada.


1) ¿Nuestra Imagen? | Génesis 1:26
“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza”.

¿Con quién hablaba Dios? El plural "hagamos" sólo incluye a alguien que pueda hacer o crear. El contexto excluye ángeles, pues Dios no está informando a sus seres creados que va a hacer algo, sino que el "hagamos" sugiere necesariamente tener todo el consejo, sabiduría y poder de Dios para conocer y ejecutar lo que sólo Dios puede ejecutar. Aquí la doctrina modalista falla.




2) ¿Quién dijo a quién? | Salmo 110:1
“Jehová dijo a mi Señor”

Este es un pasaje confirmado por nuestro Señor Jesucristo de que tanto Él como el Padre existen, cada Uno de forma individual y particular. Si el modalismo fuere verdad, El Padre no le hablaría al Hijo, sería un diálogo y no un monólogo. El título de "Señor" en el Antiguo Testamento es usado para Dios, para Jehová. Si el modalismo fuere cierto este verso no estaría en la Biblia.




3) Bautizándolos en el Nombre de,... | Mateo 28:19
«Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo...»

Los modalistas enseñan que en este texto Jesús se refiere a sí mismo, pero esto no es verdad.  De hecho, es 
tan fuerte la evidencia que arroja el pasaje (el uso de la preposición-pronombre "del" más la conjunción "y") 
que ahora ya no atacan la exégesis en el pasaje, sino que lo acusan de ser una añadidura posterior.



4) La Bendición Trinitaria | 2Corintios 13:14 
«La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.»

Si el modalismo fuere cierto, estas tres bendiciones serían exclusivas de Una Parsona, y no cada bendición de Una Persona en particular. En el comentario de Jamieson, Fausset y Brown hallamos: «Quien tiene la “participación del Espíritu Santo” tiene también “la gracia de nuestro Señor Jesucristo” y “el amor de Dios”, y vice versa. Porque los tres beneficios son inseparables, como lo son las tres Personas de la Trinidad misma [Crisóstomo]».



5) ¿No debería ser lo mismo? | 2Tesalonicenses 3:5
«Y el Señor encamine vuestros corazones al amor de Dios, y a la paciencia de Cristo.»

Otro texto problema para el modalismo: una separación de Personas respecto a lo que Dios puede dar. Es evidente que cuando ocurre un hecho como el descripto en este versículo, no podemos asumnir que el Padre y El Hijo sean la misma Persona, de lo contrario el texto no tendría sentido. Mathew Henry escribe: «No hay verdadero amor de Dios sin fe en Jesucristo.»



6) Blasfemia, contra uno sí y contra otro No | Mateo 12:31,32
«Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero.»

¿Qué explicación resulta de esto? Que Jesús haya venido de diferentes maneras no justifica la imperdonabilidad de la blasfemia, como el hecho de que se trate de una Persona. La blasfemia contra el Padre o el Hijo puede ser perdonada (Mc 3:28; Luc 12:10; Hech 26:11; Col 3:8; 1Tim 1:13,20).



7) ¿Orando a quién? | Mateo 26:39 
«Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.»

En el modalismo se infiere que el diálogo de Jesús con el Padre es un monólogo. Es inútil justificar la oración de Jesús como cosa de un buen ejemplo que quiere dar al cristiano acerca de la oración. La angustia de Jesús, su desespero, su constante súplica, y su reclamo a un grupo de amigos por no apoyarle en su oración más necesitada sólo se justifica en el hecho de que la Persona del Hijo está orando a la Persona del Padre.



8) O no hay Juez, o no hay Abogado... | 1Juan 2:1 
«Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.»

Juan utiliza conceptos legales para hablar de nuestra relación con el Padre y el hijo. El problema que encuentra el modalismo con este texto es que si el Padre y el Hijo son la misma Persona, nosotros los acusados no podríamos tener un Juez y un Abogado al mismo tiempo.  Y de sólo imaginarlo, el Juez pelearía contra sí mismo en nuestra defensa.



9) ¿Cómo podría estar a su Diestra? | Hechos 7:56 
«... y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios. »

Si el modalismo fuere cierto, Esteban sólo habría visto a una Persona. Recordemos que el modalismo enseña Dios es una sola Persona que se ha puesto varios trajes para tratar con la humanidad. Entonces Esteban habría visto a Dios, una Persona, con un traje, bien sea de Padre, Hijo o Espíritu Santo. Pero Esteban vio al Hijo a la derecha del Padre, no dos modalidades sino dos Personas.



10) ¿Se encomienda a sí mismo? | Lucas 23:46 
«Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró.»

Si el modalismo fuere cierto, esta frase no existiría porque no tendría sentido. Cuando Esteban moría dijo lo 
mismo, no al Padre sino a Jesús (quien está a la diestra del Padre). Esto prueba que Jesús es lo mismo que el Padre, pero no es el Padre.






El pecado de Sodoma y Gomorra ¿no fue la Homosexualidad?


por Juan Valles |

Mucho se ha dicho y escrito acerca de las ciudades que Dios destruyó. Los muertos, sepultados por siglos de expectación han sido traídos y la historia se ha recreado para saber lo que pasó y el porqué pasó. Nosotros también lo haremos, y seremos objetivos con cada texto que analicemos y cada palabra estudiada. Así que vayamos primeramente a Génesis...
«Aún no se habían acostado, cuando los hombres de la ciudad, los sodomitas, rodearon la casa: jóvenes y ancianos, toda la población, hasta el último. Y gritando a Lot, le dijeron: ¿Dónde están los varones que han venido a ti esta noche? ¡Sácalos para que los conozcamos! Entonces Lot, saliendo a ellos a la entrada, cerró la puerta tras de sí, y exclamó: ¡Por favor, hermanos míos, no hagáis este mal! Mirad, os ruego, tengo dos hijas que no han conocido varón, voy a sacarlas a vosotros ahora y haced con ellas como bien os parezca, pero no hagáis nada a estos varones que han venido a cobijarse bajo mi techo.» (Gn 19:4-8, BTX).

En el pasaje hay un grito que sobresale para su análisis, y es el de los sodomitas. En el verso 5 dice "¿Dónde están los varones que han venido a ti esta noche? ¡Sácalos para que los conozcamos! " 

Apenas ayer en que leía algunas páginas de internet y sabía de la opinión de algunos respecto a este tema, me detuve en una web de cristianos gays para conocer su punto de vista y validar su postura. Básicamente se enfocaban en este verso y en la palabra hebrea yada que aquí se usa como conozcamos. Según ellos esta palabra nunca tiene implicación sexual en la Biblia y siempre se entiende como conocer en el sentido social, tener conocimiento de quién es una determinada persona. De ser esto cierto el contexto de Génesis acerca de Sodoma y Gomorra no tendría ninguna implicación sexual, y la homosexualidad no estaría siendo rechazada por Dios como argumento para destruir las ciudades. Así, también una página que enseña judaísmo tuvo la misma postura acerca de la palabra yada, y en consecuencia acerca del pasaje en cuestión.

Así que nos toca ver lo que significa esta palabra y determinarlo por nosotros mismos su implicación en el pasaje. Según el diccionario de Vine, esta palabra significa principalmente «saber, entender, comprender, conocer», y está escrito unas 1040 veces en la Biblia, de entre las cuales 940 está en hebreo. Por ejemplo, en Éxodo 3:7 significa oir para conocer: «Luego dijo YHVH: Ciertamente he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he escuchado (yada) su clamor por causa de sus opresores, porque conozco sus padecimientos». Pero en el mismo libro de Génesis tiene un carácter sexual cuando nos dice que «Conoció (yada) Adam a su mujer Eva, y concibió y dio a luz a Caín, y dijo: He adquirido un varón de parte de YHVH». En el mismo libro de Génesis dice: «Y conoció (yada) Caín a su mujer, y concibió, y dio a luz a Enoc....» (Gn 4:17). Ya que sabemos que esta palabra significa también "relación sexual", la pregunta que nos inquieta es, ¿cómo determinamos en este contexto el significado de la palabra "Conocer"?

La clave está en el ofrecimiento de Lot, quien plantea entregar a sus dos hijas vírgenes. ¿Qué sentido tendría añadir esta cualidad de sus hijas a la hora de ofrecerlas si no se trata de un asunto sexual? De hecho, Para Lot decir que sus hijas son vírgenes utiliza la misma palabra yada, indicando un sentido sexual en el pasaje: «Mirad, os ruego, tengo dos hijas que no han conocido varón, voy a sacarlas a vosotros ahora y haced con ellas como bien os parezca...» Esto hace que, aunque la palabra yada significa primordialmente comprender o conocer algo, no hay duda de que en este contexto significa acto sexual.

Me permito hacer eco de las palabras de Thomas E. Schmidt, quien en la página 112 de su libro La Homosexualidad: Compasion y Claridad en el Debate advierte que:
«En el contexto inmediato hay clara evidencia de que los sodomitas eran culpables de pecado sexual. El verbo conocer (yada), aunque se utiliza muy poco en sentido sexual, sí tiene este sentido justo tres versículos después, cuando Lot ofrece a sus hijas "que no han conocido varón" (Gn 19:8). Este mismo verbo es el utilizado en el pasaje tan similar de Jueces (19:22,25) y en este caso el sentido sexual es inequívoco»

El eminente comentarista bíblico, William Barclay nos relata que:
«En hebreo,  conocer  puede querer decir también tener relación sexual. Se dice, por ejemplo, que Adán conoció a su mujer, y ella concibió y dio a luz a Caín (Génesis 4:1). Lo que los habitantes de Sodoma se proponían era tener relación homosexual con los dos visitantes de Lot - Sodomía, es la palabra que designa tradicionalmente este pecado, y sodomitas a los que lo cometen.»

El famoso apologista Norman Geisler nos cuenta en su libro Respuestas a las Sectas, que 
«Lot dice que sus dos hijas vírgenes no han conocido varón (19:8), lo cual es un obvio sentido sexual de la palabra».

Por eso es que el Comentario  Bíblico Mundo Hispano nos dice acerca de esta pasaje que «todos los hombres de la ciudad, comunitariamente, van a la casa de Lot con intentos de violencia y perversión sexual para con los hospedados», muy similar a lo que dice el famoso comentario de William McDonald, quien agrega: «Lot recibió a los dos ángeles e insistió que se quedaran en su casa esa noche, conociendo bien del peligro que corrían si no aceptaban. Aun así los varones de Sodoma trataron de cometer una violación homosexual contra los visitantes celestiales.»

Así que, más allá de lo que otros quieran objetar, no hay duda que los habitantes de Sodoma querían tener relaciones sexuales con los hombres que estaban hospedados con Lot. ¿Homosexualidad? Sí, ¡y en masa!


Dejemos que un judío nos cuente
En el Nuevo Testamento hay una carta muy breve que tiene un brevísimo comentario a nuestro tema en cuestión. La carta de Judas nos dice en el verso 7 de su único capítulo:
«así como a Sodoma y Gomorra, y las ciudades vecinas, las cuales, de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, sirven como ejemplo al sufrir un castigo de fuego eterno»

Judas nos dice que los habitantes de Sodoma y Gomorra habían fornicado, e ido en vicios contra naturaleza. La versión Reina Valera del  60 lo dice así: «como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.»

La expresión que más nos concierne aquí es "vicios contra naturaleza". Esto se traduce de la expresión griega sarkos heteras. El término sarkos viene de sarx, que comúnmente se traduce en la Biblia como "carne" o "cuerpo". Y heretas significa "otro", "diferente" o "distinto". 

Esta expresión de "carne diferente" nunca trajo discusión alguna, pues siempre se entendió como un acto inadecuado, fuera de lugar, una carne que no corresponde, un cuerpo extraño que no encaja con el que se diseñó. Por eso McDonald escribe en su comentario:
«Los hombres de Sodoma, Gomorra, Adma y Zeboim estaban grandemente adictos a la homosexualidad. El pecado es descrito aquí como habiendo … ido en pos de carne diferente (RVR 77 margen), significando que es totalmente contrario al orden natural que Dios ha ordenado».

¿Qué significa entonces la expresión "carne extraña"? Hay dos teorías: una intenta decir que los hombres de Sodoma y Gomorra pretendían tener relaciones sexuales con ángeles, lo cual según ellos es lo que Dios reprobó como "carne extraña" u "otra carne". Mientras que la otra, conformada por la extensa mayoría y más respetados teólogos del pasado y del presente que dan por sentado que esto se refiere a homosexualidad. 

Para los que creen que "carne extraña" no es homosexualidad sino relación sexual con ángeles", debo recodarles que los habitantes de Sodoma no sabían que los visitantes de Lot eran ángeles, ellos veían hombres. Y tal era la degradación moral de estas personas que que querían conocer a estos varones (entendiendo ya la connotación sexual de "conocer" en este contexto). Así que, aunque siempre habrá quien opine lo contrario, la Biblia es lo suficientemente clara como para declarar su rechazo a la homosexualidad, la cual es tan vieja como Matusalén.

Es preciso destacar lo que dice A. T. Robertson, la mayor autoridad concerniente al griego de la Biblia, quien agrega que se trata de «Una horrible licencia, no simplemente con mujeres ni con sus esposas o en otras naciones, sino incluso en usos innaturales (Ro. 1:27) que se describen con la misma palabra «sodomía» (Gn. 19:4–11)». El Nuevo comentario bíblico siglo veintiuno es claro en este punto cuando dice que los sodomitas «se permitieron inmoralidad sexual y fueron por caminos carnales extraños». 

Esto también es comprobable con las mejores traducciones de la Biblia, unas que simplemente dicen lo que dice el texto, "carne extraña", y otras la realidad a la que refiere. Por ejemplo, la Biblia Textual dice "vicios contra naturaleza". La Biblia Kadosh dice "cometieron pecados sexuales y perversión". La Biblia de las Américas dice "se corrompieron y siguieron carne extraña". La Biblia de Jerusalén dice "carne diferente". La Biblia al día dice "toda clase de pasiones desenfrenadas (entre ellas el concúbito entre varones)". La Nueva Traducción Viviente dice "estaban llenas de inmoralidad y de toda clase de perversión sexual". La Nueva Versión Internacional vierte "inmoralidad sexual y vicios contra la naturaleza". La palabra de Dios para Todos dice "cometieron inmoralidades y perversiones sexuales". 

No hay mucho que argumentar en contra de esto cuando las mejores voces al respecto hallan unanimidad, no sólo de ahora sino desde siempre.


¿Y Qué hay de Ezequiel?
En el libro del profeta Ezequiel hay una mención de Sodoma y Gomorra de la que algunos han echado mano para tratar de explicar el asunto. El pasaje en cuestión dice:
«Mira, este fue el delito de tu hermana Sodoma: soberbia, hartura de pan, y gran ociosidad tuvieron ella y sus hijas, pero no extendió la mano al pobre y al menesteroso. Se ensoberbecieron delante de mí, y cometieron abominaciones, por lo que las quité de en medio en cuanto lo vi.»
Los defensores de la homosexualidad suelen basar sus argumentos en este pasaje porque pueden alegar que la homosexualidad no está presente aquí, y en consecuencia no estaría presente en el pasaje de Génesis 19 que estudiamos anteriormente. Pero ya hemos visto que sí se juzgó la homosexualidad en Sodoma, así que se equivocan.

El problema de Sodoma y Gomorra no era sólo la homosexualidad (ya vistas en este estudio). William McDonald dice que «La perversión sexual era sólo uno de los pecados de Sodoma. La maldad de Sodoma también incluía soberbia, saciedad de pan y abundancia de ociosidad.» Y para Norman Geisler hay relación directa entre la homosexualidad y los demás pecados señalados aquí, cuando dice en su libro Respuestas a las Sectas que «el pecado del egoísmo relatado por Ezequiel no excluye el pecado de homosexualidad», antes de decirnos que la homosexualidad es también una forma de egoísmo.

Hay una palabra muy fuerte en este pasaje que aparte de llamar la atención, ha sido mal interpretada por los defensores de la homosexualidad. Es la palabra abominación, del hebreo toevah. Norman Geisler habla de ella breve y claramente:
«El versículo que sigue (Ez 16:50) indica que su pecado era sexual, llamándolo "abominación". Esa es la  misma palabra que se emplea para describir los pecados homosexuales en Levítico 18:22.»
Esta palabra es lo suficientemente fuerte como para dar a expresar cuánto detesta Dios las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo. Y aun así ha sido malinterpretada por muchos, encajonándola como sinónimo de "tabú", o "impureza ritual", términos totalmente alejados de la verdad.

Además, esta palabra tiene un asidero contra la homosexualidad en Levíticos 18:22 donde dice: «No te echarás con varón como con mujer; es abominación.» O, como lo vierte la NTV: «No practiques la homosexualidad, al tener relaciones sexuales con un hombre como si fuera una mujer. Es un pecado detestable.» También la vemos en Levítico 20:13 al decir: «Si alguno se ayuntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre.»

Entre los argumentos que suelen dar los homosexuales para evadir la responsabilidad de la verdad en este pasaje, dicen que Levíticos es un manual del ritualismo de los sacerdotes, de ahí que enseñan que toevah no significa abominación sino impureza relacionada con los ritos de los judíos, lo que haría a la homosexualidad aceptable para nuestros días. Otros agregan que se trata de una prohibición exclusiva para los judíos.

Tales enseñanzas son tan abominables como el acto mismo de la homosexualidad. Primero: es falso que el libro de Levíticos sea un manual para sacerdotes. Segundo: es falso que el texto se refiera a leyes o rituales ceremoniales inherentes a sacerdotes. Tercero, es falso que la palabra sólo tenga que ver con la idolatría y la prostitución cúltica, y es falso que se trate de una prohibición exclusiva para los judíos. Hay tres grandes divisiones en el libro de Levíticos: un conjunto de leyes civiles, otro conjunto de leyes ceremoniales, y finalmente las leyes morales.

El término toevah significa abominación, abominable o detestable. Si a Dios le es detestable la idolatría, entonces toevah.Si a Dios le es detestable la falta de ética, entonces es toevah. ¿Un ejemplo? En  Proverbios 6:16-19 dice:
«Seis cosas aborrece Jehová, y aun siete abomina su alma:
Los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos derramadoras de sangre inocente, el corazón que maquina pensamientos inicuos, los pies presurosos para correr al mal, el testigo falso que habla mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos.»
Aquí se usa la palabra toevah para hablar de algunas cosas que Dios aborrece, y fíjese que ninguna tiene nada que ver con la idolatría ni con asuntos inherentes al culto judío, ni tampoco son asuntos que Dios sólo haya prohibido a los judíos, pues esta palabra no se limita a leyes ceremoniales ni a asuntos étnicos o culturales, como mal enseñan los pro homosexuales.

Volviendo al texto de Levíticos y refutando a los homosexuales, fíjese que en Levítico 20:13 el tema de la homosexualidad no sigue a la lista de leyes acerca del culto o la idolatría (como para darle crédito al argumento pro gay), sino que está enmarcada en la lista que corresponde a los pecados sexuales, como es el adulterio, entre otros (véase los versos 10-18).

Y acerca de Levítico 18, hay un fuerte argumento que elimina toda posibilidad de que sea una prohibición exclusiva a los judíos, o inherente a cuestiones inherentes al culto o a la idolatría. Dios dice que por estos motivos que acaba de enumerar en Levítico 18 (entre ellos la homosexualidad) ha juzgado a otras naciones, y exhorta a los judíos a vivir conforme a este ejemplo (tal como nos dice a nosotros en Judas 1:7). Es decir, el mismo contexto nos dice que se trata de leyes absolutas, morales, por las que Dios no solamente juzga a los judíos sino a los habitantes de cualquier nación por tales actos que Él repudia. El texto dice:
«En ninguna de estas cosas os amancillaréis; pues en todas estas cosas se han corrompido las naciones que yo echo de delante de vosotros, y la tierra fue contaminada; y yo visité su maldad sobre ella, y la tierra vomitó sus moradores. Guardad, pues, vosotros mis estatutos y mis ordenanzas, y no hagáis ninguna de estas abominaciones, ni el natural ni el extranjero que mora entre vosotros (porque todas estas abominaciones hicieron los hombres de aquella tierra que fueron antes de vosotros, y la tierra fue contaminada); no sea que la tierra os vomite por haberla contaminado, como vomitó a la nación que la habitó antes de vosotros. Porque cualquiera que hiciere alguna de todas estas abominaciones, las personas que las hicieren serán cortadas de entre su pueblo. Guardad, pues, mi ordenanza, no haciendo las costumbres abominables que practicaron antes de vosotros, y no os contaminéis en ellas. Yo Jehová vuestro Dios.» (Lev 18:24-30).
Con este texto queda refutado el intento de vincular la prohibición de Levítico únicamente al pueblo de Israel, al culto ju de los judíos o a leyes derogadas por los pactos de Dios. No hay nada en la Biblia que sugiera que Dios aprueba las relaciones entre homosexuales. Si usted revisa las relaciones entre pareja que existen en la Biblia, todas, desde las más amorosas, románticas o sexuales son entre un hombre y una mujer. No hay nada que indique lo contrario a menos que se quiera negar la clara ordenanza bíblica. Pero quien lo haga debe recordar que Dios le respetará su decisión, conforme a lo que dice Romanos 1:26 de que «Por esa razón, Dios los abandonó a sus pasiones vergonzosas. Aun las mujeres se rebelaron contra la forma natural de tener relaciones sexuales y, en cambio, dieron rienda suelta al sexo unas con otras». Y así, no perdamos de vista que lo que Judas trata de decirnos es que tengamos en cuenta ese ejemplo en el que los sodomitas recibieron el fin por su extravío. William Barclay atina cuando agrega:
«Así pues, Judas les recuerda a estos malvados el destino de aquellos que en los tiempos pasados desafiaron la ley moral de Dios. Es razonable suponer que los que Judas denuncia también habían descendido a la sodomía, y estaban pervirtiendo la gracia de Dios para justificarla. Judas insiste en que deberían recordar que el pecado y el juicio van de la mano, y deberían arrepentirse antes que fuera demasiado tarde.»
Que el Señor le bendiga.

 
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