Respondamos Un texto a la vez

Qué quiere decir un determinado texto? Aquí analizamos el contexto para no decir un pretexto, y dar respuesta oportuna acerca de algo que se cree según un determinado pasaje de la Escritura.

¿Quién es Jesucristo?

Ningún tema es tan importante como la identidad de Jesucristo. La cristología correcta puede ser una piedra de tropiezo para muchos, y aquí le damos muchísimo valor. ¿Qué piensa usted de Jesús?

El Catolicismo, ¿es la verdad?

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¿Qué creen los testigos de Jehová?

Sección dedicada al polémico grupo religioso que ha editado su propia versión de la Biblia acomodada a sus doctrinas. Aquí obtendrá detalles para conocer y responder a los miembros de la Watchtower.

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¿Podemos creer cualquier cosa respecto a Jesús?

por Juan Valles | 

Por supuesto ya lo sabía, ya lo había visto en varias páginas por ahí y en ciertos comentarios de "apologistas" de internet. Y ya me decidí a hablar al respecto: Jesús es Dios, y no sólo es importante reconocerlo sino necesario para la salvación.

En los relatos evangélicos nos muestran el interés de Jesús por saber lo que se piensa de él. Mateo nos narra que "Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?" Es decir, ¿qué cree la gente de mí? Mateo continua el relato y nos da la respuesta que le dieron a Jesús: "Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas." Varias opiniones. Y hoy día pasa igual: ven a Jesús como un maestro, otros lo ven como un profeta, otros lo ven como el fundador de una religión, o como un hombre sabio del oriente, etc. Las opiniones respecto a Jesús van y vienen. Pero Jesús va por más, pues no sólo le interesa la opinión de los de afuera sino de los suyos, y pregunta: "Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?" Si usted es uno de los de Jesús, si es cristiano, si es uno de sus discípulos, esta pregunta es para usted: ¿quien crees que es Jesús? ¿Quiere saber lo que dijeron los discípulos? Solamente uno levantó la voz. Mateo lo registra: "Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente." En este punto estalló el infierno, se colapsó el cielo, todos saltaron en alabanza a Dios y todo el mundo espiritual quedaría atónito. Sí, a Jesús no sólo le interesa la opinión que tengamos de Él, sino que tengamos la opinión correcta.


El Yo Soy

El Yo Soy sigue siendo una bandera para la Deidad de Jesús. El ego eimi de Juan 8:58 es un ejemplo claro donde Jesús contrasta su eternidad y preexistencia delante del prinicipio de Abraham, cosa que los judíos entendieron de inmediato. Pero esto de 8:58 es el climax que Jesús venía anunciando desde más temprano. En el mismo capítulo, pero en el verso 24 hallamos un texto que nos concierne:

"Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis."

Recordemos que el Yo Soy es el equivalente a la Deidad Plena, la referencia al Jehová del Antiguo Testamento que se le manifestó a Moisés (ver Éxo 3:14). Y Jesús les dice "Si no creéis que Yo Soy, en vuestros pecados moriréis." 

Como ya lo he explicado, esta expresión griega indica que Jesús es atemporal, que contrasta con cualquier ser humano porque contrario a Jesús nosotros tenemos un origen en el tiempo (El Mesías sería eterno Is 9:6, Miq 5:2). Para concluir, vemos a Jesús diciendo Si no crees que Yo Soy Dios, si no crees que yo soy Jehová, si no crees que Yo Soy Dios, en vuestros pecados moriréis.


Si confesares con tu boca...

En su carta a los romanos Pablo viene hablando del pueblo judío, y lanza una frase extraordinaria, que se usa mucho para predicar a Cristo entre los escépticos, pero que refiere mucho contenido teológico. Pablo dijo:
"... que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo." -Romanos 10:9
A pesar de que muchas han leído este pasaje se olvidan de que el título "Señor" es un sinónimo de "Dios". Y aunque algunos consideran este palabra como un adjetivo común que no tiene mayor relevancia, en la perspectiva del Nuevo testamento refiere mucho. No olvidemos que cuando se tradujo la escritura hebrea al griego, es decir, la llamada septuaginta, el término "Jehová-Elohim" se tradujo por "ho kyrios ho theos", es decir, El Señor Dios. Ahora bien: es precisamente esta expresión (ho Kyrios) la que se aplica a Cristo en el Nuevo testamento. De hecho, al final del evangelio de Juan vemos a Tomás que cae en adoración y dice a Jesús "Dios mio y Señor mio" (ho kyrios mou kai ho theos mou). ¿Necesitamos más pruebas o preferimos seguir siendo tercos pese a la evidencia?

William Hendriksen comenta de este verso "Que el título de Señor es usado aquí (en Ro. 10:9) en su sentido más exaltado, indicando la igualdad de Jesús con Dios, es claro no sólo por el hecho que el apóstol frecuentemente y sin vacilaciones atribuye a Jesús cualidades que en el Antiguo Testamento se le atribuyen a Dios, sino también por la circunstancia que ya en 9:5 él ha llamado a Jesús sobre todo Dios bendito por siempre."

Así que podemos pensar de Jesús lo que mejor parezca, pero si queremos dar en el blanco debemos seguir lo que la Biblia dice. Jesús es Dios, y está interesado en que tengamos de él la perspectiva correcta, que reconozcamos y creamos que es lo que dice ser, Dios en carne, pues en su cuerpo carnal habita todo Dios (Col 2:9), sin reservas. Si no creemos que Jesús es tal entonces moriremos en nuestros pecados. Pero si reconocemos que Jesús es el Señor, entonces seremos salvos.

El Señor le bendiga.


La Biblia de los testigos de Jehová y Juan 8:58

por Juan Valles | 


La Biblia de los testigos de Jehová está repleta de diferencias ineludibles ante los ojos de todo verdadero creyente, y la mayoría de estas diferencias tiene que ver con la Persona de Jesucristo, el cual es minimizado doctrinalmente por esta secta. En este artículo veremos una de estas diferencias.

Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy. (Juan 8:58)

En el evangelio de Juan tenemos una de las citas más empblemáticas de Jesús respecto a Su Deidad. En una clara confrontación con algunos judíos, Jesús se refirió así mismo como el Yo Soy, identificación directa con el Yo Soy que se le presentó a Moisés en Éxodo 3. Los judíos entendieron el mensaje de Jesús y quisieron apedrearle por blasfemia.

Este pasaje es tan notorio que los traductores de la Biblia de los testigos de Jehová no perdieron el tiempo para tergiversarlo, y traducirlo de la siguiente forma:

"Jesús les dijo: Muy verdaderamente les digo: Antes que Abrahán llegara a existir, yo he sido”

El énfasis está puesto sobre quien es el Señor antes de que Abraham naciera. ¿Tiene algún problema que Jesús haya dicho que nació antes que Abraham? Francamente no. De hecho, unos versos antes, fue precisamente eso lo que quiso decir cuando dijo: "Abrahán el padre de ustedes se regocijó mucho por la expectativa de ver mi día, y lo vio y se regocijó”. (8:56), lo cual los judíos lo entendieron como nada realmente importante, a lo que Jesús intensificó por mil su declaración al decir, no sólo que es antes de Abraham, sino que es el Yo Soy. Eso encolerizó a los judíos...

La expresión "Yo Soy" corresponde al griego "ego eimi", el cual, en palabras de A.T. Robertson, el erudito mejor informado del griego de la Biblia, no está condicionado por el tiempo, es decir, es un presente no sólo continuo, sino eterno, que no indica un punto de origen desde cuando haya comenzado a ser, ni un punto final donde esto  termine.

Pero la desfatachez de los traductores de la nuevo mundo no tiene límites, pues de todas las veces que aparece esta expresión "ego eimi" siempre la tradujeron bien, es decir, "Yo Soy", excepto esta de Juan 8:58, lo que no nos parece extraño, pues una declaración como ésta echaría por tierra su doctrina de que Cristo es un mero hombre, sujeto eternamente a Jehová, y que han etiquetado como una especie de semi-dios.

Robertson culmina diciendo:
"Es indudable que aquí Jesús proclama su existencia eterna con la frase absoluta que se emplea de Dios. El contraste entre genesthai (la venida de Abraham a la existencia) y eimi (el ser atemporal) es absoluto."

No hay argumento posible para traducir lo que la traducción Nuevo Mundo ha puesto en este verso.

 
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