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La Masturbación o Autosexualidad no sale en la Biblia, ¿pero es mala?

por Ed Murphy | 


La inmundicia o impureza abarca no sólo la práctica de la homosexualidad, sino también aquella de la autoestimulación conocida igualmente como masturbación. El diccionario define la masturbación como la «estimulación de los órganos genitales hasta el orgasmo, llevada a cabo mediante contacto manual o corporal de otro tipo excluyendo el coito». Quizás esta u otra definición parecida contaría con la aceptación general de los médicos y los consejeros. Dicha práctica, por lo tanto, consistiría en producir el orgasmo por cualquier otro medio que no fuera la cópula sexual.

Hacia una definición práctica
Sin embargo, a mí esta definición amplia me causa problemas. Por eso prefiero el término más limitado de la «autoestimulación sexual», que enfatiza la propia gratificación, una forma de narcisismo. Se trata de una actividad sexual totalmente egoísta, llevada a cabo mediante la autoexcitación, hasta conseguir el orgasmo. También me gusta la palabra que emplea Norman L. Geisler: «autosexualidad».

La definición dada por el diccionario implicaría que casi todas las parejas casadas practican la masturbación en diferentes momentos de su vida marital, cuando el coito completo no es posible o aconsejable para uno de los cónyuges por distintas razones. También significaría que algunos matrimonios utilizan con regularidad la masturbación, particularmente aquellas mujeres que no pueden alcanzar el orgasmo sin un estímulo manual de su marido. A menudo, cuando se da esta situación ya hay suficiente trauma personal como para añadir la idea de que se está practicando la masturbación.

El sicólogo Earl D. Wilson reconoce esta realidad en el excelente capítulo sobre la masturbación de su libro Sexual Sanity [Sanidad sexual], una obra de gran utilidad. Wilson escribe: «Para algunas parejas, la masturbación es necesaria a fin de alcanzar el máximo ajuste sexual».

Cuando aconsejo a matrimonios que tienen esta clase de problema personal, jamás utilizo la palabra masturbación para referirme a lo que ellos hacen. Prefiero llamarlo  «estimulación manual». A pesar de que vivimos en una era de supuesta liberación sexual, entre los cristianos sensibles todavía hay un sentido de vergüenza conectado con la palabra «masturbación». El amontonar vergüenza sobre un hombre o una mujer ya angustiados es injusto e imprudente. La definición que hago de masturbación es, por lo tanto, la práctica de la autoestimulación hasta alcanzar el orgasmo por los medios que sean. El centro de atención se halla en esa estimulación. Es una forma de autoerotismo que conlleva la preocupación con los propios órganos sexuales y el orgasmo. La mayoría de los autores cristianos que he leído tienen una opinión en cierto modo más flexible de la autosexualidad que la mía. Sin embargo reconocen muchos de los peligros que entraña.

El silencio de la Biblia
La Biblia no dice nada en absoluto acerca de esta práctica. Earl Wilson comenta acertadamente:
La masturbación, como otros muchos temas de gran preocupación personal y social, no es ni condenada ni condonada en la Escritura. En realidad, no he podido encontrar ninguna declaración escritural directa acerca de ella. Los cristianos no siempre han sido sinceros en cuanto a este hecho y han tratado de dar la impresión de que sus opiniones sobre el tema estaban respaldadas por imperativos bíblicos. Este no es el caso.

Luego cita la interpretación tradicional católica de Génesis 38.8–10. Alcorn dice que a partir de dicho texto la masturbación comenzó a «llamarse onanismo por el supuesto hecho de un hombre llamado Onán». Sin embargo, un estudio de dicho pasaje no revela en absoluto ningún ejemplo de autosexualidad. Onán tuvo coito con la mujer del relato, pero al llegar al momento del orgasmo «vertía en tierra, por no dar descendencia a su hermano» (v. 9). Y sigue diciendo: «La cuestión fue la desobediencia de Onán al negarse a engendrar hijos para su difunto hermano, a lo cual estaba obligado por la ley y la lealtad familiar».

Una apelación a los principios bíblicos
En casos como este en los que la Biblia guarda silencio, deberíamos guiarnos por los amplios principios escriturales referentes al sexo. La sexualidad es un don de Dios, no sólo necesario para la procreación, sino también como acto particular por el cual el hombre y la mujer se convierten en «una sola carne» de la manera más significativa.

El coito es una especie de matrimonio, dice Geisler:
Si se produce fuera de un compromiso de amor de por vida, es un «mal matrimonio»; de hecho constituye el pecado que la Biblia llama fornicación (cf. Gálatas 5.19; 1 Corintios 6.18). La primera referencia al matrimonio declara que el hombre y la mujer se convierten en «una sola carne» (Génesis 2.24), implicando que cuando dos cuerpos se unen hay matrimonio … El coito inicia un «matrimonio».

Si no se entra en el mismo con un compromiso de amor de por vida, entonces constituye una unión perversa, un acto de fornicación. Geisler considera que la autosexualidad es en general mala y la masturbación pecaminosa: «(1) cuando su único motivo es el mero placer biológico; (2) si la persona permite que se convierta en un hábito compulsivo; y/o (3) cuando dicho hábito es el resultado de sentimientos inferiores y produce sentimientos de culpabilidad». Continúa el autor con una importante afirmación: «La masturbación es pecaminosa cuando se realiza en conexión con imágenes pornográficas, ya que Jesús dijo que la lujuria tiene que ver con los intereses del corazón» (Mateo 5.28).

Por último, escribe que la autosexualidad:
[ … ]puede ser correcta si se utiliza como un programa temporal y limitado de autocontrol a fin de evitar el pecado sexual antes del matrimonio. Si uno está comprometido a llevar una vida pura hasta el momento de casarse, puede ser permisible en ocasiones hacer uso de la autoestimulación sexual para aliviar la tensión. Siempre que no se convierta en un hábito o en un medio para satisfacer la lujuria personal, la masturbación no tiene por qué ser un acto inmoral (cf. 1 Corintios 7.5; 9.25) … La masturbación utilizada con moderación, sin lascivia, con el propósito de conservar la propia pureza no es inmoral.

Problemas de la autosexualidad
Estoy de acuerdo con las primeras afirmaciones de Geisler acerca de los tres casos en los que la autosexualidad es mala. Sin embargo, tengo problemas con su autorización (y la de otros autores) en cuanto a la misma como alivio para la lujuria. Primero, ¿debe convertirse la autosexualidad en un esposo o una esposa suplente? Como toda persona con un matrimonio feliz sabe, cuando se entra en una vida de profunda realización sexual con el ser amado, resulta aún más difícil cortarla de repente a causa de la enfermedad, la separación forzosa o la muerte.

En segundo lugar, ¿es la autosexualidad la única forma de evitar la lujuria? ¿No hay otras maneras mucho más en consonancia con las Escrituras y que no implican riesgo, como sucede con la masturbación, de convertirse en un hábito? Earl Wilson y Randy Alcorn, aunque por lo general coinciden con Geisler, hacen algunas observaciones importantes que dan equilibrio al tema que nos ocupa. Wilson defiende el énfasis bíblico en el autocontrol al decir que si la autosexualidad fuera el camino a seguir, el apóstol Pablo lo diría en su enseñanza sobre el autodominio sexual en 1 Corintios 7.8–9. ¿Por qué no expresa el apóstol que si alguien no puede controlar su instinto sexual se masturbe?

Esto es lo que muchos autores parecen estar diciendo. Wilson comenta al respecto: Hay una respuesta que parece evidente: la masturbación no es una forma de autocontrol, sino a menudo una falta del mismo. Las fantasías sexuales y la masturbación permiten a las personas entrar en una relación erótica con múltiples individuos, lo cual no parece compatible con la exhortación de Pablo a ejercer el dominio propio, como leíamos en 1 Corintios 6.12–13 … Nos engañamos a nosotros mismos cuando decimos que no podemos vivir sin la masturbación. Ese mismo aserto raya en la obsesión.

Necesitamos reconocer que somos personas amantes del placer y que la masturbación es una forma de escoger el culto a éste antes que a Dios. Wilson sigue diciendo que el segundo de los principales problemas en cuanto a la autosexualidad es su despersonalización, y cita el título del excelente capítulo de John White sobre el autoerotismo: «El sexo en una isla desierta». Su argumento completo contra la autosexualidad como un estilo de vida sexual legítimo, es que el sexo lo da Dios para contrarrestar la soledad humana («No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él», Génesis 2.18). La autosexualidad, en cambio, produce mayor soledad. Aquello que fue creado para unir de por vida a un hombre y una mujer, se utiliza erróneamente generando el peor tipo de soledad y aislamiento que pueda darse.

Tus deseos sexuales están asociados con una necesidad más profunda: que alguien comparta tu isla y termine con tu soledad … La masturbación es estar solo en una isla. Frustra el mismo instinto que intenta gratificar. Alcorn está de acuerdo con la línea general de pensamiento que siguen Wilson y White, y concluye su capítulo sobre la autosexualidad con dos asuntos importantes.

El primero es que «la masturbación parece ser una parte natural del descubrimiento que el adolescente hace de sí mismo, particularmente los chicos». Y advierte a los padres cristianos que no deben alterarse si descubren a sus hijos adolescentes masturbándose; ni amenazarlos con que les producirá locura o algún tipo de desajuste físico o emocional posterior.

Y el segundo es que los individuos no deberían permitir que la autosexualidad se convirtiera en «el centro de su vida. Los sentimientos de culpabilidad, vergüenza y autoaborrecimiento, así como el resentimiento contra Dios por haber hecho del estímulo sexual una fuerza tan poderosa en la vida humana, pueden estropear la vida de un creyente», dice Alcorn.

Si hemos cometido pecado de autosexualidad, podemos ser perdonados. Si estamos atados a ese hábito, hay forma de salir de él. Como expresan todos los autores-consejeros mencionados: del mismo modo que uno elige masturbarse, puede también decidir dejar de hacerlo. Si la práctica es obsesiva y de mucho tiempo, tal vez el romper con ella implique una verdadera guerra espiritual; pero en Cristo podemos dejarla. Alcorn, Wilson y White sugieren algunos pasos sencillos que podemos dar a fin de obtener la victoria sobre este hábito potencialmente obsesivo.

Siete razones para resistir a la autosexualidad
Tengo otras razones que me hacen adoptar una posición firme en contra de la autosexualidad. No puedo aceptarla como «la válvula de escape de Dios para el instinto sexual incorporado», una expresión común entre los dirigentes cristianos con quienes he discutido este tema.

En primer lugar, no se trata de algo necesario. Como cualquier otro hombre también tengo un fuerte interés sexual; sin embargo no practico la autosexualidad, aunque en ocasiones mi ministerio me haya alejado de mi tierna esposa durante meses. Con el paso del tiempo mi intimidad sexual con ella, en vez de hacerse más superficial, se profundiza. Después de cuarenta años de matrimonio, ella sigue resultándome tan deseable como siempre, e incluso más. La madurez trae consigo un amor más profundo por esta maravillosa mujer que Dios me ha dado y a la que digo continuamente que, después del Señor mismo, es el mayor regalo que he recibido de Él. Cuando me encuentro lejos de ella, incluso cuando estoy solo y anhelo su amor, no practico la autosexualidad. Decido no hacerlo. Y con este autodominio dado por Dios he recibido una libertad y una paz maravillosas. No hay paz ni libertad en estar esclavizado a la masturbación.

En segundo lugar, la masturbación no disminuye la tensión sexual, sino que la aumenta. Cuando deje de practicarla, su tensión sexual se resolverá por sí sola siempre que lleve una vida activa y realice un ejercicio físico disciplinado. De este modo se sentirá cansado por la noche y no necesitará la autoestimulación sexual para relajarse y dormir.

En tercer lugar, la conducta autoerótica implica casi siempre pecado sexual y lascivia en el terreno de la fantasía, aunque no se centre en ninguna persona en particular.

En cuarto lugar, la autosexualidad produce una fijación en los propios órganos y deseos sexuales, al contrario de lo que sucede en una relación sexual compartida con el esposo o la esposa.

En quinto lugar, la autosexualidad crea hábito. No estoy diciendo que una autoestimulación ocasional se convierta irremediablemente en un hábito obsesivo. La experiencia demuestra que no es así. Sin embargo, nadie llega a ser jamás esclavo de un hábito si no lo inicia en un momento dado y lo continúa practicando cada vez más. Esta es la única forma en que la autoestimulación puede llegar a convertirse en una esclavitud sexual. Por lo tanto, la única manera segura de evitar la posibilidad de contraer dicho hábito y esclavizarse a él es nunca empezar a practicarlo.

En sexto lugar, la autoestimulación erótica desempeña un papel central en casi todas las formas de esclavitud sexual: desde la promiscuidad hasta la homosexualidad pasando por la pornografía. Tal vez todos los «adictos al sexo» tengan el hábito de la masturbación. Que recuerde, en cada uno de los casos en que he tenido que aconsejar a hombres o mujeres con ataduras sexuales, la masturbación ha estado implicada. Algunas personas no pueden disfrutar de una relación sexual sana y satisfactoria con su cónyuge, pero se masturban con frecuencia.

Y por último, la masturbación incontrolada puede tener una clara dimensión demoníaca. He echado demonios de masturbación de la vida de hombres y mujeres sexualmente esclavizados. No digo que los demonios estén vinculados de manera directa a la vida de aquellos que tienen ataduras de prácticas autosexuales, ni tampoco con la mayoría de los que son adictos a tales prácticas, pero sí que pueden asociarse a la vida de cualquiera que esté atado a esta práctica sexual imprudente. Tales personas necesitan consejo, pero también liberación.

La esclavitud a la masturbación implica guerra espiritual. Puede que el deseo venga del interior del individuo, lucha con las concupiscencias de la carne, del exterior, lucha con un mundo enloquecido por el sexo o, como sucede a menudo, de arriba, lucha contra los demonios sexuales que nos tientan a la actividad sexual ilícita o imprudente (1 Corintios 7.5).

Un colega misionero con quien solía viajar experimentaba cada vez una mayor soledad durante las frecuentes separaciones de su esposa. Nunca había practicado la masturbación salvo en algunas contadas ocasiones cuando era adolescente, y al expresarle sus sentimientos de añoranza a dos amigos también misioneros, éstos se quedaron asombrados de que no hubiese probado la masturbación como medio de alivio temporal mientras estaba fuera de casa. Ambos dijeron que la utilizaban y que era la válvula de escape de Dios para contener los deseos sexuales.

Mi amigo empezó a seguir sus consejos, al principio de manera ocasional. Luego lo hizo cada vez con más frecuencia, en particular por las noches, mientras se hallaba en el baño o solo en la cama. Aunque le proporcionaba algo de alivio, en realidad le hacía sentirse muy inseguro. En los momentos más inoportunos, a menudo cuando estaba orando y leyendo la Biblia, o predicando, le cruzaban por la mente las imágenes de su actividad sexual. Sentía que debía dejar de masturbarse, y así lo hacía durante algún tiempo, pero luego el deseo volvía más fuerte que nunca.

A la larga, llegó a sentirse muy preocupado por su incontinencia. En vez de disminuir sus deseos sexuales el hábito que había adquirido parecía aumentarlos. Hasta que una noche, mientras estaba en la cama, le sobrevino el deseo con una intensidad mucho mayor de la que había conocido nunca. De repente se dio cuenta de que una presencia maligna estaba en su habitación. Acababa de empezar a aprender sobre la dimensión demoníaca de la guerra espiritual, pero percibía que se trataba de Satanás.

Enseguida recordó el pasaje de Santiago 4.7–8, que dice: Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Entonces empezó a someter otra vez al Señor su sexualidad y sus órganos sexuales, incluyendo su mente, sus emociones y su voluntad; después de lo cual resistió al diablo y a sus demonios sexuales en voz alta. Ocupó su lugar con Cristo en el trono, sobre todos los principados y las potestades del mal, y proclamó su victoria por medio de Aquel que había derrotado a Satanás y a sus espíritus malos en la cruz.

En pocos minutos, la presencia maligna desapareció y su incontrolable pasión sexual quedó dominada. Luego mi amigo se acercó al Señor con alabanza, adoración y acción de gracias. Dios, como había prometido, se acercó también a él (Santiago 4.7–8). Aquella noche no se masturbó; y aunque la experiencia tuvo lugar hace veinte años aproximadamente, jamás ha vuelto a hacerlo. El sigue viajando en un ministerio mundial, casi siempre sin su mujer, pero no ha tenido más problemas con la masturbación, ni siquiera tentaciones fuertes a practicarla, desde entonces. ¿Por qué arriesgarnos a ser esclavizados por la autoestimulación sexual cuando la libertad en Cristo es nuestra?

La Maldad de la Pornografía

por Ed Murphy. |



Uno de los principales instrumentos que utiliza Satanás para atacar sexualmente a la humanidad en general (mayormente a los hombres) y a los creyentes en particular es la pornografía, la cual existe en un grado epidémico en los Estados Unidos y el resto del mundo occidental.

La palabra «pornografía» viene de dos palabras griegas muy antiguas. La primera es porné, que originalmente significaba prostituta, y se traduce como «ramera» en el Nuevo Testamento. Aunque el término se refería más que todo a las mujeres prostitutas, también era aplicado a los varones. Y la segunda es graphé, que quiere decir imagen, pintura o escritura, y que abarca a toda clase de símbolos físicos externos que producen excitación sexual en aquellos que los utilizan.

Tanto en el mundo occidental como en otras naciones, la pornografía está invadiendo no sólo la cultura en general sino también los hogares. Y los hogares cristianos no son una excepción. En otras épocas, la pornografía se encontraba sólo en ciertas tiendas de mala fama de los barrios chinos; ahora se vende abiertamente. Los autoservicios ofrecen entre sus artículos pornografía blanda, fotografías y relatos estimulantes centrados en la desnudez y en una sexualidad normal, muchas veces colocada justo al lado del puesto del cajero. En la mayoría de las bibliotecas públicas, los niños al igual que los adultos pueden conseguir libros sobre sexo muy explícitos con fotografías de hombres y mujeres desnudos. Los medios de comunicación, en particular las revistas, las películas, los videos y la televisión, promueven la desnudez y las actividades sexuales ilícitas a una velocidad alarmante, y se jactan de que las imágenes y los relatos se harán cada vez más explícitos en los meses siguientes.

La pornografía, del mismo modo que la prostitución, no es un crimen inofensivo como a veces se afirma. Sus víctimas están por todas partes. Incita a la imaginación a cometer adulterio mental; produce deseos contrarios a la voluntad que Dios tiene para nuestra vida; aviva las pasiones y la excitación sexual especialmente en los hombres, haciéndolos peligrosos en potencia para las mujeres y los niños.

Aunque algunos «expertos» lo nieguen, el hombre promedio sabe que esto es cierto. Muchos varones, incluso cristianos, han sido estimulados por la pornografía y se han visto tentados a buscar relaciones sexuales aun con mujeres o niños que no las querían. ¡Cuántos incestos y violaciones hay como resultado de la excitación sexual causada por la pornografía!

La pornografía es un juego que implica a la mente, la imaginación y la fantasía. Conduce a la lujuria mental para con las mujeres, la cual el Señor Jesús condenó en Mateo 5.27–29. Constituye una industria que factura más de ocho mil millones de dólares anuales en Estados Unidos. Y aunque en la actualidad incursiona en el sector femenino de la sociedad, es un problema de hombres, sobre todo de solteros.

El efecto negativo de la pornografía sobre el concepto que el varón tiene de las mujeres y del lugar que ocupa el sexo en la relación hombre-mujer es devastador incluso en opinión de muchos científicos seculares. La investigadora Harriet Koskoff hace notar que:
La pornografía motiva las fantasías[ … ] permitiendo que los hombres conviertan mentalmente en masilla la carne de las mujeres. De manera más exacta, la pornografía es una ayuda para la masturbación[ … ] creo que la pornografía tiene algo que ver con la sociedad indulgente en que vivimos[ … ] es parte de la mentalidad del «yo, me, mi, soy el centro del universo» que se ha apoderado de nosotros. El tema principal de la pornografía es la masturbación, sea mental o física. Y la estrella de la masturbación es al mismo tiempo el director y el espectador[ … ] Hoy en día, los consumidores de material porno entran en una tienda de videos del vecindario y seleccionan uno de los 7.000 títulos disponibles.

Otro investigador añade:
«La pornografía tiene que ver con la descripción gráfica del sexo anatómico. No hay lugar en ella para los sentimientos humanos[ … ] para dos personas que comparten lo más profundo de sí mismas. Si lo único que (el espectador) tiene en su mente son imágenes de individuos apareándose como animales de granja, ¿cómo aprenderá jamás que el amor es lo que estimula la vida sexual?»
El Dr. James Dobson, que en 1986 fue elegido para formar parte de la Comisión del Fiscal General del Estado para el Estudio de la Pornografía en Estados Unidos, dio una visión panorámica completa de la epidemia que azota a América, en la edición de agosto de ese año de Focus on the Family [Enfoque a la familia].

Un pastor investiga
El Rvdo. Bill Hybels, pastor de Willow Creek Community Church en South Barrington, Illinois, EE.UU., ha escrito un libro chocante sobre la pornografía titulado Christians in A Sex Crazed Society [Los cristianos en una loca sociedad sexual]. Algunos extractos de su excelente obra fueron publicados en un artículo de la revista Moody Monthly en abril de 1989, bajo el título de «The Sin That So Easily Entangles» (El pecado que nos asedia).El citado artículo es riguroso pero chocante, sobre todo en lo que se refiere a la irrupción de la pornografía en nuestros hogares cristianos. Lo que transcribimos a continuación ha sido sacado de dicho artículo con permiso del editor.

Bill Hybels comenzó a tomar conciencia de la irrupción de la pornografía en las iglesias aconsejando a cristianos «piadosos», incluso líderes, cuyas vidas eran asoladas por la esclavitud a los materiales pornográficos. Se sintió sacudido en lo más profundo de su ser ante los descubrimientos que hizo.

Primeramente, Hybels descubrió que la pornografía ha cambiado para peor.
Se preguntaba si su perturbadora experiencia al aconsejar a los miembros de su iglesia esclavizados por los materiales pornográficos sería la excepción. «¿No estaremos armando demasiado alboroto respecto de la pornografía?», pensaba.

Tengo cientos de preocupaciones más urgentes que la de arrancar Playboy de las manos a quienes lo compran una que otra vez. Además, yo miré algunas de esas fotos desplegables retocadas del centro de la revista cuando estaba en el instituto y no arruiné mi vida por ello. Tengo un matrimonio feliz, dos hijos. ¿A qué tanto jaleo?

Durante los últimos años he oído los gritos de aquellos que pretenden que la pornografía está proliferando y que deberíamos hacer algo al respecto. Incluso ha habido líderes de zona que se han puesto en contacto conmigo para pedirme que les ayudara a cerrar las librerías «para adultos» de nuestra comunidad. No dejaba de preguntarme: «¿Por qué tanto drama?»

Sin embargo, cuando investigué el asunto tuve uno de los despertares más bruscos de mi vida. Conseguí ejemplares de revistas pornográficas y descubrí que aquellas que solía mirar a hurtadillas cuando estaba en el instituto ni siquiera existen ya. No pude hacerme con ninguna publicación que presentara mujeres parcialmente vestidas, el tipo de pornografía moderada que era normal hace quince años.

En cambio, me di cuenta de que la pornografía moderada actual, la que podemos comprar en cualquier tienda del barrio, contiene surtidos de fotos que desafían a toda imaginación e incluye imágenes de mujeres que están siendo atadas y amordazadas, violadas, azotadas y maltratadas. Lo normal es una serie de múltiples compañeros de relación en poses heterosexuales, homosexuales y lesbianas, y el tema subyacente lo constituyen casi siempre la dominación o la violencia.

Las revistas más crudas describen escenas de violaciones por pandillas, torturas y bestialismo. Algunas de las más populares presentan a hombres y mujeres manteniendo relaciones sexuales con niños de edades comprendidas entre los tres y los ocho años. Al descubrirlo me sentí horrorizado y ultrajado. Luego supe del sector más degradado de la industria pornográfica: las librerías «para adultos». Hay más de éstas en los Estados Unidos que sucursales de McDonald’s (veinte mil). En ellas se venden revistas y accesorios eróticos, pero su mayor atracción son las cabinas de películas. Un oficial de policía miembro de mi iglesia que se infiltró en este sector de las librerías para adultos me ha contado cosas no aptas para publicar. No hay ningún tipo de pornografía como la de hace quince años; pero lo que más me preocupa es el daño que la misma causa a los que quedan atrapados en ella.

En segundo lugar, Hybels descubrió que la pornografía produce adicción.
Cuando cedemos a nuestros apetitos sexuales y comenzamos a ver videos, películas y revistas explícitas, descubrimos que la pornografía causa adicción. Nos hace desear más y más materiales, y al igual que el alcohol y las drogas, destroza vidas. Esta semana he recibido una carta de alguien de mi iglesia que está luchando con esta adicción, y dice:
«Soy un inválido emocional. La adicción que tengo a la pornografía paraliza mi vida espiritual, pervierte mi visión del mundo, deforma mi vida social y destruye cualquier posibilidad de que Dios me utilice. Y sin embargo no puedo dejarla. La lujuria me consume, aunque no me satisface. La pornografía me promete todo, pero no da nada».

Hace algún tiempo intenté ayudar a una mujer cuyo marido era adicto a la pornografía. Me trajo un recibo de teléfono de más de trescientos dólares, el hombre hacía entre veinte y treinta llamadas a los teléfonos eróticos cada noche y también tenía una pila de revistas de metro y medio de altura y cajas llenas de películas pornográficas.

Aquellos que no hemos tenido nunca adicciones jamás comprenderemos la intensidad del deseo que sienten los adictos; pero debemos ser lo más comprensivos y compasivos posible, ya que personas que tienen importancia para Dios y se sientan a nuestro lado en la iglesia han cruzado sin querer esa línea invisible. Son esclavos de una forma de vida que los conduce a la aflicción y la ruina, y no saben cómo dejarla.

En tercer lugar, Hybels comprendió que la pornografía degrada a las mujeres.
Mostrar cómo las mujeres son seducidas, desnudadas y tratadas como animales de granja constituye un repugnante ataque contra su dignidad. Jesús elevó el papel y la dignidad de las mujeres, de modo que los cristianos sienten repulsa cuando se atenta contra su dignidad en los materiales pornográficos. Pero todavía me preocupa más el ataque sutil de la pornografía contra la naturaleza y el carácter del sexo femenino. Los materiales pornográficos presentan a las mujeres con un apetito insaciable de sexo.

Si hay un hilo conductor que da cuerpo a todo el contenido pornográfico, es el énfasis continuo, en docenas de formas distintas, en que incluso cuando las mujeres indican que no están interesadas en las propuestas sexuales de un hombre, en realidad lo están[ … ] Hay miles de hombres en nuestra comunidad que son adictos a la pornografía y que vagan por los lugares públicos convencidos de que todas las mujeres se pasan el día ansiando mantener relaciones sexuales. Si una mujer se resiste, lo que quiere en realidad es que el hombre se imponga a ella y la tome por la fuerza.

En cuarto lugar, Hybels comprendió que la pornografía destruye insidiosamente el matrimonio.
Sé que muchas parejas casadas de mi iglesia ven juntas videos pornográficos para añadir algo de estímulo a sus vidas sexuales. En un principio, ver pornografía puede excitar y estimular a los cónyuges; pero no son los resultados iniciales los que me preocupan.

Hace poco aconsejé a una mujer que era líder en su iglesia y cuyo marido tenía el cargo de anciano. Ambos habían empezado a usar pornografía hacía algunos años como estímulo para sus relaciones maritales, y ahora ella venía a verme porque su matrimonio estaba arruinado.

Dios diseñó la sexualidad marital para que brotara en el contexto de una relación íntima y cariñosa donde siempre estuvieran presentes el cuidado del otro, la comunicación, el servicio y la ternura. Cuando esos valores se cultivan en el matrimonio, despiertan la atracción sexual, y entonces el coito se convierte en una expresión de interés y amor, una forma de decir: «Me importas. Te quiero y deseo comunicártelo con ternura».

La pornografía frustra todo esto, reduciendo la dimensión sexual del matrimonio a un acontecimiento atlético biológicamente inducido, hasta que por último ya no se hace demasiado énfasis en la parte tierna de la vida de pareja. Cuando ésta se escapa de una relación, desaparecen el corazón y el alma de la sexualidad marital. La mujer empieza entonces a sentirse usada y agraviada, y el hombre frustrado y vacío. Una mujer me dijo: «Mi marido y yo no podemos tener experiencia sexual sin empezar viendo pornografía. Pero luego nos sentimos sucios, culpables y vacíos».

En quinto lugar, Hybels descubrió que la pornografía es devastadora para los niños.
La pornografía cae de una u otra manera en manos de los niños (y de los adolescentes), conduciéndolos a menudo a la experimentación sexual equivocada cuyos resultados son muy destructivos.

Cierta mujer dijo que ha pasado los últimos veinte años tratando de recuperarse de los daños que le causó su hermano. Este comenzó a mirar pornografía cuando tenía doce años de edad, y ya que no sabía sobre qué enfocar su excitación sexual utilizó a su hermana de diez.

Si la pornografía deforma la perspectiva sexual de los adultos, piense en lo que les hará a los niños, que son incapaces de tomar decisiones prudentes aun sobre cosas sencillas, ¡cuánto más en temas tan complejos como la sexualidad humana!

Los niños se convierten en víctimas de la pornografía también de otra manera: al caer en manos de adultos cuyo uso de la misma les ha despertado un repugnante interés en la explotación de los pequeños. Un hombre de mi iglesia, en una carta anónima, admitió ser adicto a la pornografía y haber hecho proposiciones a una niña de doce años de edad.

Cierto grupo de la Costa Occidental [de Estados Unidos] tiene este lema: «El sexo antes de los ocho; para que no sea demasiado tarde». Hay libros a la venta que ofrecen claras instrucciones a quienes abusan sexualmente de los niños sobre cómo seducirlos.

Los productores y comerciantes de pornografía están enfocando hacia los niños de edades comprendidas entre los doce y los diecisiete años de edad su estrategia de venta para la siguiente oleada de materiales sexualmente explícitos. ¿Quién los detendrá?

En mi ministerio a nivel mundial con líderes cristianos he aconsejado a cientos de ellos que tenían graves disfunciones sexuales. En la mayoría de los casos, sus problemas comenzaron bien por haber sido víctimas de abusos sexuales en la infancia, bien por estar esclavizados a la pornografía desde la adolescencia o la juventud.

Quisiera complementar las observaciones de Hybels acerca de la amenaza que representa la pornografía para el matrimonio con un ejemplo reciente. Durante mis conferencias sobre la vida y la guerra espiritual, intento estar disponible para aconsejar personalmente a matrimonios o individuos. En cierta ocasión aconsejaba a una preciosa pareja misionera acerca de varias necesidades que tenían, y una vez terminada la sesión, la esposa se quedó un poco rezagada y me pidió una consulta en privado para el día siguiente, a lo cual accedí.

—Tengo dificultades para responder sexualmente a mi marido — me confesó.
—¿Cree usted que puede identificar la raíz de su problema?
—Sí — contestó, sé cuando empezó el problema. Hace algún tiempo estaba ordenando el armario de mi esposo y descubrí algunas revistas escondidas entre sus pertenencias personales.
»Por lo general no suelo examinar sus cosas; sólo descubrí aquellas publicaciones de manera accidental. Cuando las abrí me quedé pasmada al verlas llenas de fotografías de hermosas mujeres totalmente desnudas.

»Estaba aturdida. Jamás había sospechado que se interesara en ninguna otra mujer aparte de mí. Aquello me horrorizó y me puse a llorar.
»Cuando volví a mirar los cuerpos de aquellas mujeres tan bien dotadas y luego me fui al espejo para verme a mí misma, no pude sino exclamar: “Dios mío, ¿es eso lo que él desea de mí? Jamás podré satisfacerle. No tengo todo lo que esas mujeres pueden ofrecerle”. Desde entonces no he vuelto a disfrutar de las relaciones sexuales con él.

No puedo menos que advertir a mis lectores varones que utilizan casualmente la pornografía que esto mismo podría suceder en sus matrimonios. Tal vez el 99 por ciento de las mujeres del mundo no están físicamente dotadas como esas otras dispuestas a vender sus cuerpos a la industria pornográfica. Cuando uno empieza a superponer tales fantasías sexuales al papel de su esposa en su unión marital está poniendo en peligro la intimidad de su matrimonio.

Michael J. McManus, autor de la columna «Etica y Religión» publicada en tantos periódicos americanos, dice lo siguiente acerca de la pornografía:
Entre 1960 y 1985, se ha cuadruplicado el número de hijos ilegítimos, triplicado el de abortos y divorcios, y centuplicado el abuso sexual de niños. En mi opinión, la causa de estos aumentos puede encontrarse en la pornografía, que justifica el liberarse de toda restricción. El hombre necesita disciplina en el terreno sexual de la misma manera que para triunfar en la vida. La pornografía tiene dimensiones transculturales. Algunas personas que no cuentan con la posibilidad de acceder a la página impresa, los videos y/o los cines pornográficos, tienen sus propias formas potenciales de esclavitud a la pornografía. El joven que rompe con un tabú local y practica regularmente el voyeurismo en un entorno tribal está participando en un tipo de pornografía de su propia cultura tanto como aquél que tiene a su disposición literatura, películas y tiendas porno.

Por último quisiera compartir otro ejemplo que me proporcionó uno de mis antiguos alumnos de la Universidad Biola, el cual escribió:
Desde mi niñez había quedado atrapado en [la pornografía] y no era capaz de liberarme de ella, por mucho que orara o confesase. Había escondido este pecado de todo el mundo. Me avergonzaba y azoraba tanto que no podía confiárselo a nadie, ni dentro ni fuera de la iglesia. Sólo recientemente logré descubrir a mi mujer esta área pecaminosa de mi vida. No aspiraba al ministerio, ya que no era capaz de acabar con tal adicción y no quería deshonrar a mi Señor. Siempre temía ser descubierto. Estoy agradecido de poder decir que ahora soy libre.

La inmoralidad, naturalmente, implica mucho más que la pornografía. No obstante, en la batalla por la mente, ella representa una de las principales puertas abiertas a la estimulación ilícita de la imaginación, lo que siempre llamo la esfera de la fantasía.

Una súplica
Concluyo este capítulo con una súplica encarecida: Si tiene usted algo que ver con la pornografía, rompa su hábito ahora. Busque un compañero de oración con el cual pueda expresarse y que le ayude a obtener la sanidad (Santiago 5.16) orando por usted y animándole. Busque a alguien ante quien ser responsable de sus actos, que le vigile, y a quien pueda acudir cuando la tentación intente dominarle.

Si no lo deja ahora y busca ayuda, su esclavitud no hará más que aumentar. Si es usted un consumidor ocasional, rompa por completo en este momento con esa costumbre. Controle lo que ve en el cine, la televisión o los videos. Niéguese a comprar, ver o leer cualquier literatura sexualmente estimulante. La libertad que experimentará habrá valido la lucha inicial. «El Hijo del Hombre le libertará y será verdaderamente libre». Lo sé. Yo mismo disfruto de esa libertad y vale más que todo el oro del mundo.

Exigen a Joel Osteen retractarse de sus declaraciones "Homofóbicas"

Las declaraciones de Joel Osteen, el pastor más influyente de EEUU, han causado polémica en comunidad gay por afirmar que la homosexualidad es pecado.

En una entrevista televisiva cedida a CNN, el pastor de la mega iglesia Lakewood, Joel Osteen, dijo que “la homosexualidad es pecado”, la afirmación del pastor, causó un rechazo en la comunidad gay y una reacción de protesta por parte de los defensores de los homosexuales, como la reacción de evangélicos.
El grupo LGBT Campaña de Derechos Humanos, exigió a Osteen una disculpa inmediata, argumentando que su declaración, “es una carga a los que ya están luchando para aceptar su orientación sexual o identidad de género”.

El presentador Piers Morgan, quien entrevistó a Osteen, enfatizó que el pastor principal de la iglesia Lakewood, rara vez discute el pecado en concreto, ¿por qué la homosexualidad es un pecado, y de acuerdo a las Escrituras, Elton John es un pecador?, preguntó Morgan al pastor Osteen.
“Uno esperaría que el señor Osteen usé su púlpito, con una audiencia de más de 7 millones de personas, para decirles a todos los seres humanos que son amados tal y como están. En su lugar, optó por enviar un mensaje peligroso e irresponsable” dijo el presidente de HRC Joe Solmonese.
R. Albert Mohler, Jr., líder evangélico se alegró de escuchar las declaraciones del pastor, pero no está de acuerdo que Osteen, se dedique a “predicar una teología moderna sobre la prosperidad”.
Mohler, quien es presidente del Seminario Teológico Bautista en Louisville en el sur de Kentucky, expresó que “afortunadamente, no negó que la homosexualidad es un pecado. Sólo podíamos tener la esperanza de que él hubiera dado una respuesta más audaz, seguida por la audacia del poder del Evangelio de Jesucristo”.
Osteen alcanza los 10 millones de telespectadores en todo el país, sin embargo el pastor de Lakewood dice que él no es “una de esas personas que hiere a los homosexuales y les dicen que son gente terrible”.
Un grupo de pastores de la zona de Houston, rechazó los argumentos sobre los comentarios de Osteen, al referirse que no fueron odiosos. “Ninguna persona razonable puede acusar a Joel por odio o de intolerante, pero fue muy amable en la forma en que respondió a las preguntas”, afirmó el Pastor Willie Davis del Área del concilio de pastores en Houston.


Joel Osteen reafirma lo que dijo acerca de la homosexualidad

El hijo de Jim y Tammy Faye Bakker: Jay, junto a un grupo de gays y lesbianas asistieron a uno de los servicios dominicales de Lakewood Church en un esfuerzo para cambiar la perspectiva que tiene Osteen sobre los homosexuales y lesbianas.
Sin embargo, Joel Osteen no cambió su posición respecto a la homosexualidad.
Esta es la primera de seis visitas a Mega-Iglesias norteamericanas que inicia la campaña Pro-gay llamada “American Family Outing” con el apoyo de Soulforce, COLAGE, National Black Justice Coalition, y la Universal Fellowship of Metropolitan Community Churches.

Unas 30 personas LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales) y seguidores del movimiento, emprendieron su campaña nacional el día de la madre, comenzando por una de las iglesias más grandes de Estados Unidos, con el fin de dialogar acerca de los asuntos de LGBT con miembros de estas Mega-Iglesias.
“Vienen familias de todo tipo” dice Kim Beggs, una madre lesbiana que asiste a la iglesia de Osteen, ella conversó con el diario Houston Chronicle agregando que “Dios nos ama a todos”.

Los Osteens – incluyendo a la madre del pastor: Dodie, y su esposa, Victoria – le dieron la bienvenida a Bakker y los invitados de Soulforce, explicó el vocero de Lakewood Donald Iloff, quien agregó que la iglesia no rechaza a ningúna visita.

Joel Osteen junto a su hermano Paul y su vocero Iloff, posteriormente se reunieron en forma privada con Bakker y allí discutieron temas de Fe, de familia y cuestiones relacionadas con LGBT.
“Fue una reunión muy cordial, muy agradable”, expreso a Christian Post Iloff el pasado martes. “Sin embargo, a través de nuestras conversaciones, continuamos estando en desacuerdo con Soulforce y la posición de Jay.”, recalcó.

Bakker, cuya madre es considerada una leyenda en la comunidad LGBT, y los grupos que participan en el movimiento pro-gay buscan, a través de esta campaña, que las Mega-Iglesias no vean la homosexualidad como pecado, explica Donald Iloff.

Aunque Osteen y líderes en Lakewood abren sus puertas para todo tipo de personas, Iloff aclara que “la homosexualidad es pecado y es desobediencia a Dios”. Además ratifica formalmente que mantendrán esa posición.

Osteen, quien es el autor del Bestseller “Your Best Life Now” (Su Mejor Vida Ahora), había permanecido cauteloso respecto al tema Gay, pero en varias entrevistas públicas él ha manifestado que no está de acuerdo.
“Debo precisar que no vemos la homosexualidad como el peor pecado. El pecado es pecado”, comentó Iloff.

Las iglesias continúan luchando contra el tema de la homosexualidad, más aún, ahora en que muchos ven la iglesia como una institución anti-gay. Cada vez, más cristianos están presionando a las iglesias para que muestren compasión, siempre y cuando, no se comprometan sus principios doctrinales.
Antes de la reunión del domingo, Osteen canceló la invitación de Bakker para asistir a un picnic con familias LGBT el día sábado, en parte argumentó, porque estaba preparando su sermón dominical.

El grupo de LGBT continuarán con su campaña “American Family Outing” concentrando sus esfuerzos en otras Mega-Iglesias, tales como:
- Willow Creek Community Church en Illinois,
- The Potter’s House en Dallas
- Hope Christian Church en Maryland
- Saddleback Community Church en el Sur de California.


Por Patricio Cuevas
NoticiaCristiana.com

La Juventud y el Evangelio. ¿Cómo debe vivir un joven?

¿Cuál debe ser la conducta del joven de hoy? En muchas iglesias veo a los jóvenes más inflamados por lo mundano que por la espiritualidad. Y en este video se nos echa en cara a todos cuál ha de ser la conducta.

El Adulterio y la Sociedad

El séptimo mandamiento dice: "No cometerás adulterio". Sin embargo, este pecado ha sido cometido a lo largo de toda la historia. Hoy, sin embargo, el adulterio parece más descontrolado que nunca. Entretanto, historias en los periódicos sensacionalistas informan sobre los amoríos de políticos, millonarios y estrellas de cine, y películas como "El paciente inglés", "El príncipe de las mareas" o "Los puentes de Madison" incluyen y aun promueven el adulterio.


¿Qué tan extendido está el adulterio? Dos de los estudios más confiables llegan a conclusiones similares. El Informe Janus sobre el Comportamiento Sexual estima que "más de un tercio de los hombres y un cuarto de las mujeres reconocen haber tenido al menos una experiencia sexual extramarital". {1} Una encuesta hecha por el Centro de Investigación de la Opinión Nacional de la Universidad de Chicago encontró porcentajes menores: el 25 por ciento de los hombres y el 17 por ciento de mujeres había sido infiel. Aun cuando se apliquen estas proporciones menores a la población adulta actual, esto significa que unos 19 millones de esposos y 12 millones de esposas han tenido una aventura. {2}



Independientemente de las cifras reales, el punto a destacar es que el adulterio es mucho más común de lo que nos gustaría admitir. El terapeuta familiar y psiquiatra Frank Pittman cree que "tal vez haya tantos actos de infidelidad en nuestra sociedad como existen accidentes de tránsito". {3} Además, sostiene que el hecho de que el adulterio se haya vuelto algo habitual ha alterado la percepción que tiene la sociedad de él. Dice: "No vamos a volver a los tiempos en que los adúlteros eran puestos en un cepo y humillados públicamente, ni convertirnos en una de esas sociedades --de las que hay muchas-- donde el adulterio se castiga con la muerte. La sociedad, en todo caso, no puede hacer cumplir una regla que viola la mayoría de las personas, y la infidelidad es tan común que ya no es una conducta desviada". {4}



Tal vez usted esté pensando: "Esto es solo un problema entre los no cristianos de la sociedad. No puede ser un problema en la iglesia. Ciertamente las normas morales de los cristianos son más elevadas". Bueno, hay evidencia creciente de que el adulterio es, también, un problema en círculos cristianos. Un artículo en un número de 1997 de la revista Newsweek señaló que varias encuestas sugieren que tanto como el 30 por ciento de los ministros protestantes varones han tenido relaciones sexuales con mujeres distintas de sus esposas. {5}



El Journal of Pastoral Care, en 1993, publicó una encuesta entre pastores bautistas del Sur en la que el 14 por ciento reconoció haber participado en "conducta sexual impropia de un ministro". También informó que el 70 por ciento había aconsejado al menos a una mujer que había tenido relaciones con otro ministro.



En 1988, una encuesta entre casi 1000 clérigos protestantes de la revista Leadership encontró que el 12 por ciento reconoció haber tenido relaciones sexuales fuera del matrimonio, y que el 23 por ciento había hecho algo sexualmente impropio con alguien que no era su cónyuge. Los investigadores entrevistaron también a casi 1000 suscriptores de Christianity Today que no eran pastores. Encontraron que los números eran casi el doble: el 45 por ciento dijo haber hecho algo sexualmente inadecuado, y el 23 por ciento había tenido relaciones extramaritales. {6}



El adulterio está en la sociedad y ahora está en la iglesia. Veremos ahora algunos de los mitos que rodean las aventuras extramaritales.



Mitos acerca del adulterio

La infidelidad marital destruye matrimonios y familias, y a menudo conduce al divorcio. El sentimiento público contra el adulterio es, en realidad, bastante fuerte, ya que aproximadamente ocho de cada diez estadounidenses no están de acuerdo con el adulterio. {7}

Pero, aun cuando la mayoría de las personas consideran que el adulterio está mal y saben que puede ser devastador, nuestra sociedad perpetúa todavía varias mentiras acerca del adulterio a través de una mitología popular sobre los amoríos extramaritales. En este punto, queremos examinar algunos de los mitos sobre el adulterio.



Mito número 1: "El adulterio tiene que ver con el sexo". A menudo, justamente lo contrario es cierto. Cuando se descubre una aventura sexual, los que la observan dicen: "¿Qué le vio a ella?" o "¿Qué le vio a él?". Frecuentemente, el sexo es mejor en casa, y la pareja matrimonial es por lo menos tan atractiva como la pareja adúltera.



Ser bonita, apuesto o sensual no suele ser lo más importante. Las parejas de las aventuras no suelen escogerse porque sean más bonitas, apuestos o sexy. Suelen escogerse por diversos tipos de razones extrañas y no sexuales. Generalmente, la otra mujer o el otro hombre en una relación adúltera satisfacen necesidades que no satisface el cónyuge en el matrimonio. El Dr. Willard Harley, en su libro His Needs, Her Needs: Building an Affair-Proof Marriage (Las necesidades de él, las necesidades de ella: Cómo construir un matrimonio a prueba de amoríos) indica cinco necesidades básicas del hombre y cinco necesidades básicas de la mujer. Él cree que las necesidades insatisfechas de cualquiera de los integrantes de la pareja son una causa importante de las aventuras extramaritales. También encontró que las personas se involucran en estos amoríos con una asiduidad asombrosa, a pesar de las fuertes convicciones morales o religiosas que puedan tener. La falta de realización en una de estas áreas emocionales básicas crea un vacío peligroso en la vida de una persona. Y, lamentablemente, muchos terminarán por llenar esa necesidad fuera del matrimonio.



Frank Pittman, autor del libro Private Lies: Infidelity and the Betrayal of Intimacy (Mentiras privadas: La infidelidad y la traición de la intimidad), encontró en su propio estudio personal que muchos de sus pacientes que tenían aventuras tenían una buena vida sexual, pero provenían de matrimonios con poca o ninguna intimidad. Concluyó que: "Las aventuras tenían, por lo tanto, una probabilidad tres veces mayor de ser la búsqueda de un compinche que de un mejor orgasmo". {8}



El sexo puede no estar involucrado en algunos amoríos. La relación podría ser meramente un vínculo emocional. La consejera Bonnie Weil advierte que estas denominadas "aventuras del corazón" pueden ser aún más traicioneras que el tipo puramente físico. Las mujeres, en especial, tienden a dejar a sus esposos cuando sienten un fuerte vínculo emocional con otro hombre". {9}



Mito número 2: "El adulterio tiene que ver con el carácter". En el pasado, la sociedad despreciaba a los alcohólicos como personas que tenían un carácter débil debido a su problema. Ahora lo consideramos como una adicción o aun una enfermedad. Si bien esto no justifica el comportamiento, podemos ver que no puede ser rotulado simplemente como un problema de carácter.



Hay evidencia psicológica creciente de que el comportamiento adúltero en los padres afecta dramáticamente a los hijos cuando llegan a la adultez. Así como el divorcio en una familia influye en la probabilidad de que los niños adultos consideren el divorcio, el comportamiento adúltero de los padres parece generar un comportamiento similar en sus hijos. ¿Acaso no es éste un ejemplo más de la enseñanza bíblica de que los pecados de una generación recaen sobre la siguiente?



Mito número 3: "El adulterio es terapéutico". Algunos de los libros de psicología y revistas para mujeres que circulan en nuestra cultura promueven las aventuras extramaritales como positivas. Este mito de que una aventura puede reavivar un matrimonio aburrido es una mentira devastadora. Según la fuente que esté leyendo, una aventura hará lo siguiente: lo hará un mejor amante, lo ayudará a enfrentar su crisis de la edad media, traerá alegría a su vida o volverá a traer un poco de emoción a su matrimonio. Nada podría estar más lejos de la verdad. Una aventura podrá darle más sexo, pero podría darle también una enfermedad de transmisión sexual. Podría darle más emoción a su matrimonio, si para usted un divorcio en la corte es emocionante. Recuerde que el adulterio termina en divorcio el 65 por ciento de las veces. "Para la mayor parte de las personas y la mayoría de los matrimonios, la infidelidad es peligrosa". {10}



Mito número 4: "El adulterio es inofensivo". Las películas son tan solo uno de los lugares donde el adulterio ha sido promovido como algo positivo. El paciente inglés recibió doce nominaciones al Oscar, incluyendo mejor película del año, por su descripción de una relación adúltera entre un apuesto conde y la esposa inglesa de su colega. Los puentes de Madison relata la historia de la esposa de un granjero de Iowa que tiene una breve aventura extramarital con un fotógrafo de la revista National Geographic que supuestamente la ayudó a dinamizar su matrimonio. El príncipe de las mareas recibió siete nominaciones al Oscar y muestra a un terapeuta casado que se acuesta con su paciente, también casada.



Note los eufemismos que ha desarrollado la sociedad a lo largo de los años para disculpar o suavizar la percepción del adulterio. Muchos no se pueden repetir, pero entre los que se pueden mencionar se encuentra: andar de juerga, dormir por ahí, tener una aventura, echar una cana al aire, escarceos amorosos. Algunos han llegado a sugerir que es simplemente una actividad recreativa, como jugar al sófbol o ir al cine.



El sexo prohibido es una adicción que puede y suele tener consecuencias devastadoras para una persona y una familia. El adulterio hace pedazos la confianza, la intimidad y la autoestima. Destruye familias, arruina carreras y deja una estela de dolor y destrucción a su paso. Este legado potencial de dolor emocional para los hijos de una persona debería ser suficiente para que se detenga y cuente el costo antes de que sea demasiado tarde.



Aun cuando los amoríos nunca se expongan, hay costos emocionales involucrados. Por ejemplo, las parejas adúlteras privan a sus cónyuges de la energía y la intimidad que deberían dedicarse al matrimonio. Engañan a sus parejas y se vuelven deshonestas acerca de sus sentimientos y acciones. Como dice Frank Pittman: "La infidelidad no está en el sexo necesariamente, sino en el secreto. No se trata de la persona con quien te acuestas sino a quien le mientes". {11}



Mito número 5: "El adulterio tiene que terminar en divorcio". Sólo alrededor del 35 por ciento de las parejas permanecen juntas una vez descubierta la aventura adúltera; el 65 por ciento restante se divorcia. Tal vez nada puede destruir un matrimonio más rápidamente que la infidelidad marital.



La buena noticia es que no tiene que ser así. Una consejera dice que el 98 por ciento de las parejas que trata permanecen juntas luego del asesoramiento. Si bien reconocemos que este índice de éxitos no es fácil de lograr y requiere decisiones morales y el perdón inmediatos, lo que sí demuestra es que el adulterio no tiene que terminar en el divorcio.



Cómo prevenir el adulterio: las necesidades de ella

¿Cómo puede una pareja prevenir el adulterio? El Dr. Willard Harley, en su libro His Needs, Her Needs: Building an Affair-Proof Marriage (Las necesidades de él, las necesidades de ella: Cómo construir un matrimonio a prueba de amoríos) brinda algunas respuestas. Él encontró que los matrimonios que no logran satisfacer las necesidades de un cónyuge son más vulnerables a una aventura extramarital. A menudo, la falta de satisfacción mutua de las necesidades de los hombres y las mujeres se debe a una falta de conocimiento antes que una egoísta renuencia a ser atentos. Satisfacer las necesidades es críticamente importante porque, en los matrimonios que no suplen las necesidades, es llamativo y alarmante cuán consistentemente las personas casadas buscan saciar sus necesidades insatisfechas a través de una aventura extramarital. Si alguna de las cinco necesidades básicas de un cónyuge no es satisfecha, ese cónyuge se vuelve vulnerable a la tentación de una aventura.

Primero, veamos las cinco necesidades de la esposa. La primera necesidad es de afecto. Para la mayoría de las mujeres, el afecto simboliza seguridad, protección, consuelo y aprobación. Cuando un esposo muestra afecto a su esposa, le está enviando los siguientes mensajes: (1) Te voy a cuidar y proteger; (2) Me interesan los problemas que enfrentas, y estoy contigo; (3) Creo que has hecho un buen trabajo, así que estoy orgulloso de ti.



Los hombres necesitan entender cuán fuertemente las mujeres necesitan estas afirmaciones. Para la esposa típica, difícilmente pueda recibir suficientes. Un abrazo puede comunicar todas las afirmaciones del párrafo anterior. Pero el afecto puede demostrarse de muchas formas, como ser: besos, tarjetas, flores, cenar afuera, abrir la puerta del coche, tomarse de las manos, caminatas luego de cenar, masajes en la espalda, llamadas telefónicas. Hay mil formas de decir "te quiero". Desde el punto de vista de una mujer, el afecto es el pegamento esencial de su relación con un hombre.



La segunda necesidad es la conversación. Las esposas necesitan que sus esposos les hablen y las escuchen. Necesitan mucha conversación de doble vía. En el tiempo de sus citas antes del matrimonio, la mayoría de las parejas pasan tiempo demostrándose afecto y conversando. Esto no debería abandonarse luego del casamiento. Cuando dos personas se casan, cada integrante de la pareja tiene derecho a esperar que el mismo cuidado y atención amorosos que prevalecían durante el noviazgo continúen después del casamiento. El hombre que toma tiempo para hablar a una mujer tiene el camino abierto a su corazón.



La tercera necesidad es de sinceridad y franqueza. Una esposa necesita confiar en su esposo plenamente. Un sentido de seguridad es la trama común entretejida a través de cada una de las cinco necesidades básicas de una mujer. Si un esposo no mantiene una comunicación sincera y franca con su esposa, socava su confianza y termina por destruir su seguridad. Para sentirse segura, una esposa debe confiar en que su esposo le dará información precisa acerca de su pasado, el presente y el futuro. Si ella no puede confiar en las señales que él le envía, no tiene ningún fundamento sobre el cual construir una relación sólida. En vez de adaptarse a él, se siente desequilibrada; en vez de acercarse cada vez más a él, se aleja de él.



El compromiso financiero es una cuarta necesidad que experimenta una mujer. Ella necesita tener el dinero suficiente como para vivir cómodamente; necesita apoyo financiero. No importa cuán exitosa pueda ser la carrera de una mujer, en general ella quiere que su esposo gane el dinero suficiente como para permitirle sentirse apoyada y cuidada.



La quinta necesidad es el compromiso familiar. Una esposa necesita que su esposo sea un buen padre y tenga un compromiso con la familia. La vasta mayoría de mujeres que se casan tienen un poderoso instinto para crear un hogar y tener hijos. Sobre todo, las esposas quieren que sus esposos asuman un papel de liderazgo en su familia y se comprometan con el desarrollo moral y educativo de sus hijos.



Como prevenir el adulterio: Las necesidades de él

Ahora veamos las cinco necesidades que tienen los esposos. La primera es la satisfacción sexual. La esposa típica no entiende la profunda necesidad que tiene su esposo del sexo más que el típico esposo entiende la profunda necesidad de afecto de su esposa. Pero estos dos ingredientes pueden trabajar muy estrechamente en un matrimonio feliz y realizado. El sexo puede ocurrir naturalmente y frecuentemente si hay suficiente afecto.

La segunda necesidad de un hombre es el compañerismo recreativo. Él necesita que ella sea su compañera de juego. No es infrecuente que las mujeres, cuando son solteras, acompañen a los hombres en lo que a ellos les interesa. Se encuentran practicando la caza, la pesca, jugando al fútbol o viendo deportes o películas que nunca hubieran escogido por su cuenta.



Luego del casamiento, las mujeres a menudo tratan de interesar a sus esposos en actividades más de su propio gusto. Si fracasan sus intentos, tal vez alienten a sus esposos a continuar sus actividades recreativas sin ellas. Pero esta opción es muy peligrosa para un matrimonio, porque los hombres dan una importancia sorprendente a tener a sus esposas como compañeras de recreación. Entre las cinco necesidades básicas masculinas, para el esposo típico, pasar tiempo de recreación con su esposa solo es superado por el sexo.



La tercera necesidad de un esposo es una esposa atractiva. Un hombre necesita una esposa que a él le guste. El Dr. Harley dice que, en las relaciones sexuales, la mayoría de los hombres encuentran que es casi imposible apreciar a una mujer por sus cualidades interiores solamente; debe haber más. La necesidad de un hombre del atractivo físico de su compañera es profunda.



La cuarta necesidad de un hombre es el apoyo doméstico. Él necesita paz y quietud. Es tan profunda la necesidad que tiene un esposo de apoyo doméstico de su esposa que a menudo fantasea sobre cómo ella lo recibirá amorosamente y agradablemente a la puerta, y sobre hijos que se portan bien y que también están contentos de verlo y recibirlo en la comodidad de un hogar bien mantenido.



La fantasía continúa. Su esposa lo lleva a sentarse y relajarse antes de participar de una sabrosa cena. Más tarde, la familia comparte una caminata a la noche, y él vuelve y acuesta a los niños sin inconvenientes o problemas. Luego él y su esposa se relajan, charlan y tal vez ven un poco de televisión hasta retirarse a una hora razonable para amarse. A las esposas tal vez les cause gracia este escenario, pero esta visión es bastante frecuente en las vidas de fantasía de muchos hombres. La necesidad masculina de que la esposa "se ocupe de las cosas" --especialmente él-- es generalizada, persistente y profunda.



La quinta necesidad es admiración. Él necesita que ella esté orgullosa de él. Las esposas necesitan aprender a expresar la admiración que ya sienten por sus esposos, en vez de presionarlos para obtener mayores logros. La admiración sincera es un gran motivador para los hombres. Cuando una mujer dice a un hombre que él es maravilloso, eso lo inspira a lograr más. Se considera capaz de manejar nuevas responsabilidades y perfeccionar habilidades mucho más allá de su nivel actual.



Si alguna de las cinco necesidades básicas de un cónyuge queda sin satisfacer, esa persona se vuelve vulnerable a la tentación de una aventura. Por lo tanto, la mejor forma de prevenir el adulterio es satisfacer las necesidades de su cónyuge y fortalecer su matrimonio.


Escrito por Kerby Anderson

Traducción: Eduardo Figueroa
Revisión: Alejandro Field



Notas



Samuel Janus and Cynthia Janus, The Janus Report on Sexual Behavior (New York: John Wiley and Sons, 1993), 169.
Joannie Schrof, "Adultery in America," U.S. News and World Report, 31 Aug. 1998, 31.
Frank Pittman, Private Lies: Infidelity and the Betrayal of Intimacy (New York: Norton, 1989), 117.
Ibid., 13.
Kenneth Woodward, "Sex, Morality and the Protestant Minister," Newsweek (28 July 1997), 62.
"How Common Is Pastoral Indiscretion?" Leadership (Winter 1988), 12.
En esta encuesta, se les preguntó a los estadounidenses: "¿Qué opina acerca de que una persona casada tenga relaciones sexuales con alguien que no es su cónyuge?". Sus respuestas: el 79% contesto "siempre está mal" y un 11% contestó "casi siempre está mal". Citado en "Attitudes on Adultery," USA Today/CNN/Gallup Poll, 1997.

Pittman, 122.
Bonnie Eaker Weil, Adultery: The Forgivable Sin (Norwalk, Conn.: Hastings House, 1994), 9.
Pittman, 37.
Ibid., 53.
© 2001 Probe Ministries. Todos los derechos reservados.


Extraído de: http://ministeriosprobe.org/docs/el_adulterio.html

Nueva Ley en Bolivia acepta relaciones sexuales desde los 12 años




Con el argumento de que se pretende evitar que se criminalice a los adolescentes, el Congreso boliviano aprobó un polémico artículo en la “Ley de Reforma al Código Penal para la Protección Legal de Niños, Niñas y Adolescentes” que consciente las relaciones sexuales a partir de los 12 años de edad.

La norma, que en su conjunto está orientada a endurecer las sanciones contra los violadores, introdujo este cambio criticado por organizaciones de protección a la familia y parlamentarios de oposición.

El artículo 15 en sus modificaciones establece que cualquier forma de relación sexual “con una persona de uno u otro sexo menor de catorce años… será sancionado con privación de libertad de veinte a veinticinco años, sin derecho a indulto, incluso sin que se haya hecho uso de la fuerza física o intimidación y se alegue consentimiento”.

“Quedan exentas de esta sanción las relaciones consensuadas entre adolescentes mayores de doce años, siempre que no exista diferencia de edad mayor de tres (3) años, entre ambos, y no se haya producido violencia ni intimidación”, agrega textualmente el articulado.

Según declaraciones al periódico La Razón, la diputada opositora Norma Piérola ,aseguró que esta parte de la Ley “da la libertad sexual a los niños y niñas, y que no se tomó en cuenta las observaciones efectuadas por organizaciones como la Brigada de Protección a la Familia, la Oficina Jurídica para la mujer y otras de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, ya que de nada sirvieron las acotaciones para enriquecer las modificaciones”.

El oficialista periódico “Cambio”, destaca la aprobación de la norma, que deberá ser promulgada o rechazada por el presidente Evo Morales, porque agrava las penas para los violadores de menores de edad hasta con 30 años de cárcel sin derecho a indulto, aunque no se refiere al artículo referido a las relaciones sexuales a partir de los 12 años de edad.

Con relación a esta polémica parte de la Ley, la diputada oficialista Rebeca Delgado, aseguró “Lo que se está pretendiendo es que nos penalice y victimice a las personas que puedan tener relaciones sexuales, pero que son mayores de 12 años”.

 


La norma que modifica el Código Penal boliviano para endurecer las sanciones contra los violadores de menores de edad, contiene un polémico artículo en el que se consciente las relaciones sexuales entre adolescentes mayores de 12 años de edad.

La verdad del Halloween

La "fiesta" de Halloween sigue siendo una de las favoritas a nivel mundial. A pesar de las incontables denuncias que se suceden alrededor de ésta, tales como desapariciones, muertes, y terror causado en algunos niños, muchas personas se anotan como adeptos para esta "festividad". Le invito a ver el siguiente video y saque usted mismo sus conclusiones.


¿Existe el socialismo en la Biblia?

por Juan Valles |

Para muchos es un secreto que Dios se interese en la economía y los negocios, e ignoran que Dios ha plasmado en la Escritura su interés por estos temas. Larry Burkett, fundador y director de «Conceptos económicos cristianos», y quien es citado por D.J. Kennedy en su libro "¿Y qué si Jesús no hbubiera nacido?", sostiene que la Biblia, con más de setecientas referencias al dinero, habla más sobre economía que sobre muchos otros temas. Escribe:

"El dinero es algo tan importante que dos tercios de las parábolas de Cristo se relacionan con su uso y administración. Esto de por sí debiera hablamos de la Importancia de entender los planes de Dios para la economía."
Aunque para muchas personas el socialismo haya dejado de ser una novedad o tema de actualidad, no obstante para otros se ha hecho un tema recurrente; no obstante, dejando a un lado lo que proclaman los políticos, los pensadores, los fanáticos y aun los detractores, vamos a quitarnos el calzado para resolver un dilema que se ha estado planteando desde hace mucho tiempo: el socialismo visto por la Biblia.


Para muchos temas, la Biblia puede resultar ser un trampolín que promueva infinitamente sus bondades, o bien la piedra de tropiezo que le extinga. ¿Qué podemos observar acerce del socialismo? ¿Es verdad que puede apoyarse en las Escrituras?

Un pasaje comúnmente citado por los pensadores socialistas se encuentra en el libro de los hechos: "La multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma. Ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común." (Hechos 4:32).

Ciertamente, este pasaje habla de tener las cosas en común, que es uno de los bationes del socialismo, el vivir en comunidad, la relevancia de lo social y el bienestar común. Pero con toda sinceridad hay que destacar algunos aspectos:

Un pasaje similar a éste está en 2:44. Nadie obligó a los creyentes a entregar sus pertenencias. En el caso del socialismo o aun en el comunismo, el Estado es quien hace sujetar a la población la propiedad a fin de administrar para la comunidad y para lo equitativo. Fíjese que el texto dice "nada de lo que poseía", es decir, ninguna de sus propiedades. A pesar de que todos los creyentes voluntariamente ofrecían sus pertenencias, nadie podría negar que se trata de propiedad privada. ¿Ellos las entregaban? Sí. Pero basta con leer que eran de "un corazón y un alma" para darse cuenta que se hacía por amor, no por sistema político, estadal, económico, etc. Cada quien era libre de hacer con su propiedad lo que le resultaba más conveniente.

Pero había un motivo más para esta extraordinaria conducta de los creyentes. Como bien es sabido, la Iglesia del primer siglo esperaba el pronto regreso de Jesucristo. Nadie sabía el día ni la hora en que Cristo regresaría (como tampoco nadie lo sabe ahora), pero ellos creían estar seguros de que la segunda venida estaría próxima. Un ejemplo calor está en los escritos de Pablo cuando dice: "Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron" (1Tes 4:15), dando a entender claramente que creía encontrarse entre los vivientes para el regreso de Cristo Jesús. Por ello, los cristianos no se aferraron a nada material, sino que vivían con todo en común, a sabiendas de que pronto no lo necesitarían.

Francamente no podemos tomar ese pasaje como un apoyo de la Biblia hacia el socialismo, aunque puede notarse que, si un grupo de personas decide compartirse sus bienes de todo corazón, movidos por el amor y la hermandad, los resultados serían altamente satisfactorios.

¿Qué del Capitalismo?

Ahora bien, el otro lado de la moneda lo representa lo que se denomina la libre empresa, que lleva implícito la idea de la propiedad privada. ¿Es bíblico el capitalismo? ¿Puede apoyarse con la Escritura? Para sorpresa de muchos, sí, y bastante.

La libre empresa era disfrutada por los apóstoles. En Mateo 4:21 se habla de Juan y su hermano Jacobo, quienes trabajaban con su padre en la barca de éste. Estos pescadores eran dueños de una barca con la cual producían su sustento, al igual que Pedro, en cuya barca entró Jesús en Lucas 5:3 para obrar una pesca milagrosa. Aun Jesús era carpintero según Marcos 6. Pero más enfático no puede ser el pasaje donde el joven nazareno, con apenas doce años, se refiere al Dios Padre como poseedor de un negocio cuando dice: " --¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?" (Luc 2:49).

La sabiduría de la Biblia también destaca la propiedad privada y la bondad de la libre empresa en proverbios 24:27 "Prepara tus labores fuera, dispónlas en tus campos y edifica después tu casa."

Un comentario adicional lo proporciona D. J. Kennedy, el famoso pastor presbiteriano autor de "Por qué Creo" y fundador de "Evangelismo Explosivo Internacional", quien admite:

"¿Qué dice la Biblia tocante a la economía? Sólo en el Decálogo -los Diez Mandamientos- tenemos un sólIdo respaldo a la propiedad privada, fundam,ento de toda buena economía. El mandamiento «No hurtarás» (Exodo 20.15), como VIrtualmente todo teólogo ha declarado durante veinte siglos, es una garantía .divina a la propiedad privada. Yo no puedo hurtar algo de usted si usted no es su dueño. Además, en el Decálogo tenemos tamblen el mandamiento: «No codiciarás la casa de tu prójimo[...] ni cosa alguna de tu prójimo» (Éxodo 20.17). Otra clara enseñanza sobre la propiedad privada."

En base a esto, ¿es importante para Dios la propiedad privada? Bastará con leer la historia de la viña de Nabot, la cual trató de adquirir o cambiar el Rey (y a lo que muchos denominan una "expropiación", término usado cuando un Mandatario, Rey, etc., adquiere en base a su autoridad, un bien para un fin específico). El pasaje dice:

"Pasadas estas cosas, aconteció que Nabot, de Jezreel, tenía una viña junto al palacio de Acab, rey de Samaria. Acab dijo a Nabot:
--Dame tu viña para un huerto de legumbres, porque está cercana a mi casa, y yo te daré por ella otra viña mejor que esta; o si mejor te parece, te pagaré su valor en dinero.
Nabot respondió a Acab:
--¡Líbreme Jehová de darte yo la heredad de mis padres!
Acab se marchó a su casa triste y enojado, por lo que Nabot, de Jezreel, le había respondido, al decirle: "No te daré la heredad de mis padres". Se acostó en su cama, volvió su rostro y no comió. Su mujer Jezabel se le acercó y le dijo:
--¿Por qué estás tan decaído de espíritu y no comes?
Él respondió:
--Porque hablé con Nabot, de Jezreel, y le dije que me vendiera su viña o que, si lo prefería, le daría otra viña por ella. Y él respondió: "Yo no te daré mi viña".
Su mujer Jezabel le dijo:
--¿No eres acaso tú el rey de Israel? Levántate, come y alégrate; yo te daré la viña de Nabot de Jezreel.
Entonces escribió ella cartas en nombre de Acab, las selló con su anillo y las envió a los ancianos y a los principales que vivían en la ciudad junto a Nabot. Las cartas que escribió decían así: "Proclamad un ayuno y sentad a Nabot delante del pueblo. Poned a dos hombres perversos frente a él, que atestigüen contra él y digan: "Tú has maldecido a Dios y al rey". Luego sacadlo y apedreadlo para que muera". Los de su ciudad, los ancianos y los principales que habitaban en ella, hicieron como Jezabel les mandó, conforme a lo escrito en las cartas que ella les había enviado. Promulgaron un ayuno y pusieron a Nabot delante del pueblo. Llegaron los dos hombres perversos y se sentaron frente a él. Aquellos hombres perversos atestiguaron contra Nabot delante del pueblo diciendo: "Nabot ha maldecido a Dios y al rey". Entonces lo llevaron fuera de la ciudad y lo apedrearon, y murió. Después enviaron a decir a Jezabel: "Nabot ha sido apedreado y ha muerto". Cuando Jezabel oyó que Nabot había sido apedreado y muerto, dijo a Acab: "Levántate y toma posesión de la viña de Nabot, de Jezreel, la que no te quiso vender, pues Nabot ya no vive, sino que ha muerto".
Al escuchar Acab que Nabot había muerto, se levantó para descender a la viña de Nabot, de Jezreel, y tomar posesión de ella.
Entonces llegó la palabra de Jehová a Elías, el tisbita, diciendo:
"Levántate, desciende a encontrarte con Acab, rey de Israel, que está en Samaria. Él está en la viña de Nabot, a la cual ha descendido para tomar posesión de ella.
Tú le dirás: "Así ha hablado Jehová: ¿No solo has matado, sino que también despojas?" Y volverás a decirle: "Así ha dicho Jehová: En el mismo lugar donde lamieron los perros la sangre de Nabot, los perros lamerán también tu sangre, tu misma sangre".
Acab dijo a Elías:
--¿Me has hallado, enemigo mío?
--Te he encontrado --respondió él--, porque te has prestado a hacer lo malo delante de Jehová. Yo voy a traer el mal sobre ti, barreré tu posteridad y destruiré hasta el último hombre de la casa de Acab, tanto al siervo como al libre en Israel. Pondré tu casa como la casa de Jeroboam hijo de Nabat y como la casa de Baasa hijo de Ahías, por la rebelión con que provocaste mi ira y por haber hecho pecar a Israel. De Jezabel también ha hablado Jehová, diciendo: "Los perros se comerán a Jezabel en el muro de Jezreel". Al que de la familia de Acab muera en la ciudad, los perros lo comerán, y al que muera en el campo, se lo comerán las aves del cielo." (1Reyes 21:1-24)
Está claro que para Dios la propiedad privada es importante. Y que el concepto de libre empresa es apoyado por la Biblia. Aunque el socialismo parezca ser bueno, equitativo, no es lo que parece estar acorde con la filosofía divina. Dios concede la propiedad privada, y en la Biblia se muestra la libre empresa. ¿Qué diría un socialista acerca de las parábolas de Jesús, donde el Señor entregaba a sus siervos talentos de aucerdo a la capacidad de cada uno, y luego de irse por un tiempo volvió para rendir cuentas, promoviendo y bendiciendo a los que multiplicaban el talento mediante el uso, y reprobando al que no lo multiplicó? Puede verlo con más detalle en Mateo 25:14-24.

Así, Dios bendice el fruto y la obra de las manos. El socialismo es la ayuda del gobierno. Dios nos exhorta a que ayudemos nosotros, lo cual es diferente. Bendiciones.


La Vida de Richard Wurmbrand

Mejor conocido como el Pablo de la Cortina de Hierro", se trata del hombre que creó una iglesia subterránea cuando el régimen comunista se apoderó de Rumania. Pasó catorce años preso por predicar a Cristo. Su historia es digna de ser conocida no solo por cristianos sino por todos los que ignoran lo que es capaz un creyente por el Dios que le salvó.

Richard Wurmbrand fue un pastor evangélico luterano de origen judío que nació en el 1909 en Rumania. Cuando los comunistas tomaron su tierra nativa en 1945, él se hizo un líder de la iglesia en la clandestinidad.

En 1948, él y su esposa, Sabina, fueron arrestados. Pasó 14 años prisionero en las cárceles comunistas, incluyendo 3 años incomunicado en una celda subterránea, sin poder ver el sol, las estrellas, ni las flores. Sólo veía a sus guardias y torturadores.

Los amigos cristianos en Noruega compraron su libertad por u$s 10,000 en 1964. El pastor Wurmbrand es el Fundador de la Organización Internacional “LA VOZ DE LOS MARTIRES” la cual ayudó a cristianos perseguidos en países comunistas, por más de 25 años. Sus innumerables obras literarias, escritas en varios idiomas son muestra de una vida entregada por completo al servicio de Dios y de su convicción plena de amor al prójimo.

Richard Wurmbrand, nació siendo el menor de 4 niños en una familia Judía en Bucarest, Rumania, el 24 de marzo de 1909. Pasó parte de su niñez en Estambul, Turquía donde su padre se establecería como un destacado odontólogo. Después de la muerte de éste por una epidemia de gripe en 1919, la familia cayó en la pobreza debiendo retornar a Rumania.

Richard, talentoso, intelectual, conocedor de 9 lenguas, tuvo una juventud tormentosa. Participó activamente en la política izquierdista.

En 1936, se casó con Sabina. Despúes de ello, Richard y Sabina se convirtieron a Cristo en 1938, a través del mensaje de un carpintero alemán de apellido Wolfkes. La pareja judía lo conoció durante unas vacaciones en las montañas de Rumania, quien puso una Biblia en sus manos. No teniendo ninguna educación, este carpintero no hizo mucho más que impeler a estos dos jóvenes, educados, intelectuales judíos, para tomar tiempo y leer al menos uno de los Evangelios, una esencia de una corta biografía de la personalidad más famosa de las personas Judía, “Jesucristo”.

Sabina y Richard conociendo otros cristianos judíos se convirtieron y fueron bautizados. Fundaron la Misión Anglicana Mission a los Judíos en Bucarest. Richard fue ordenado como anglicano. Luego, terminada la Segunda Guerra Mundial fue reordenado ministro luterano.

Su único hijo, Michael nació en 1939. Debido a la declaración de guerra de Rumania en contra de Inglaterra y otros poderosos del Oeste, muchos ministros Anglicanos tuvieron que dejar Rumania. El Rev. Richard Wurmbrand y su esposa Sabina , sin pensar en familia o posesiones continuaron sin temor su trabajo misionero cristiano.

Ellos trabajaron arduamente ayudando a escapar a numerosos judíos , predicaron diariamente en los refugios para las bombas, y terminaron arrestados varias veces por susactividades subterráneas cristianas durante un estado de guerra.

Al menos una vez estuvieron a horas de ser ejecutados por un tribunal militar de Rumania. Los Wurmbrand, amados y respetados por muchas personalidades cristianas ortodoxas, escaparon solo a través de la intervención del jefe editor del principal periódico de ese tiempo. Los parientes de Sabina, dos hermanas y un hermano perecieron masacrados por nazis.

También fue muerto por legionarios rumanos nazis, Isaac Feinstein, un influyente misionero cristiano para los judíos, quien fue fundamental en la conversión de los Wurmbrand.

Sus vidas durante ese período fueron descritas en el Libro de Wurmbrand, “Cristo en el camino Judío.”

En el corto período desde del final de la Segunda Guerra Mundial hasta la transformación de Rumania en un estado comunista (1945-1949), el Rev. Wurmbrand imprimió y organizó la distribución de un millón de Evangelios, en idioma ruso, destinado a las tropas rusas que ocuparon Rumania. El pastoreó una Iglesia de 1,000 miembros, la mayoría judíos convertidos.

En Febrero de 1948 el Rev. Richard que contaba con protección diplomática sueca, fue secuestrado por el gobierno comunista y desapareció rumbo a las sombrías prisiones comunistas.

En preparación para un corto juicio fue mantenido bajo un nombre secreto por casi 3 años, en una celda solitaria, bajo torturas para hacerlo confesar crímenes imaginarios.

Permaneció durante 14 años en prisiones comunistas en dos períodos, 1948-1956 y 1959-1964. Su esposa Sabina fue también encarcelada en un campo de esclavos por 3 años.

En 1964, un grupo de cristianos noruegos reunió u$ 10.000 y lo pagó al gobierno comunista el gobierno comunista en concepto de rescate. Sus libros “Torturado por Cristo” y “God´s Underground”, describen todo en detalle.

Los Wurmbrand llegaron a Olso, Noruega en Diciembre 1965 y sin entender el idioma, visitaron en su primer domingo en libertad la Iglesia Luterana Americana. Impresionados por la libertad de culto, ellos lloraron durante todo el servicio.

Myrus Knutson, el ministro de la Iglesia, por compasión profunda, abrió su casa generosamente a la familia refugiada mientras negociaba, a través de la Embajada de Estados Unidos, con el a fin de que este gobierno garantice su seguridad certifique la veracidad de la historia de estos refugiados, su sufrimiento y torturas. Sus contactos respondieron: “completamente confiables”.

Así fue que el Rev. Richard Wurmbrand fue invitado a hablar en la más grande reunión en Oslo. La reunión se abrió para las preguntas: Preguntaron -¿Porque el no debía intentar coexistir con el comunismo?- Wurmbrand siempre sincero en su comportamiento, lentamente se alejó del podium, arrebató la billetera de un coronel de su bolsillo, y dijo, -Tomé su dinero, está en mi bolsillo. Vamos a coexistir!-

El respondió que, obviamente, el comunismo quiere coexistir una vez que haya ocupado la mitad del mundo. No debe haber ninguna solución para el cáncer pero nadie ha decidido coexistir con el cáncer y así una acomodación con el comunismo no es posible. A cada ladrón le gustaría coexistir con la policía, pero esto es inaceptable.

El coronel Sturdy se levantó de su lugar y dijo, “Caballeros, vamos a enviar a este hombre a América, para que arrebate las billeteras de todos los izquierdistas y abran sus ojos”.

Una colecta fue hecha ahí mismo y al Rev. Wurmbrand se le organizó un itinerario de un mes para hablar en el este de los Estados Unidos. Llegó a Nueva York e inmediatamente hizo un horario de regreso por falta de éxito. Fue a Filadelfia para visitar al único amigo que conocía, un ministro judío cristiano. Este ministro lo desanimó de tratar de quedarse en los E.U., porque era muy viejo y débil para pastorear una Iglesia, y, “podrías ser capaz de hacerte un salario” fueron sus palabras finales.

 

Le pidió al ministro si le podría enseñar un poco más de Filadelfia. Esto sucedió. Ocurrió que mientras el Rev. Richard caminaba por la calle, se cruzó con la más grande manifestación contraria a la intervención americana en Vietnam . Richard y su amigo se detuvieron a escuchar por curiosidad. Seis minutos después, Richard fue directo al micrófono diciendo: -Tú no sabes nada del comunismo, soy un Doctor en comunismo. Deberías estar del lado de las víctimas del comunismo en lugar de defender sus torturas-. -¿Cómo puedes ser un Doctor en comunismo? -fue la respuesta sarcástica. - Aquí están mis credenciales, respondió Wurmbrand, quitándose su camisa y mostrando las cicatrices de las profundas torturas en su torso.

La policía alejó a Wurmbrand pidiéndole que se vistiera. Esto fue suficiente para que personas de los periódicos tomaran fotos dramáticas y preguntaran por entrevistas.

El siguiente día en casi todos los periódicos de los E.U., en la primera página, habían fotos del ministro que mostró sus cicatrices de tortura y buscaron entrevistas, y así Richard Wurmbrand tuvo que posponer su regreso por mes y medio. El tuvo que volver por tres meses más para seguir hablando.

En Mayo 1966 él testificó ante el Subcomité Interno de Seguridad del Senado de los E.U.

Su testimonio se volvió más popular en los siguientes tres años. Junto con la familia él emigró a los Estados Unidos en Noviembre de 1966. Una vez en los Estados Unidos la familia Wurmbrand comenzó el ministerio “Misiones cristianas para el mundo comunista”, en el presente “La Voz de los Mártires, Inc”, una organización mundial que tiene como su objetivo principal ayudar a los cristianos perseguidos por regimenes comunistas, evangelizar a izquierdistas y darles sostén.

Después de la caída del comunismo en Rusia, la misión intensificó su trabajo en países Árabes y en todos aquellos lugares de hostigamiento y opresión a los cristianos por causa de su fe. Las actividades de la organización y el Rev. Wurmbrand hablando en muchos países trajo la atención del mundo.

El mensaje de Wurmbrand siempre fue: Odien los sistemas del diablo, pero amen a los perseguidores y traten de ganarlos al cristianismo.

De profundo y agudo pensamiento le dan una cálida personalidad. Su tema principal, ayuden a todos, y denle a todos quienes llegan a preguntar por ti (…) hasta puedes ayudar o darles solo un poco.

Líderes cristianos alrededor del mundo lo han llamado un mártir viviente.

El Rev. Wurmbrand habló prácticamente en la mayoría de los países del mundo libre, y estuvo en varias televisoras influyentes.

Un ejemplo podría ser una asombrosa hora y media dialogando con la atea Madelaine Murray O´Hare , a quien dejó literalmente muda. Wurmbrand, que no estaba inicialmente invitado a la entrevista pidió la palabra: -He viajado a través del mundo y visto muchas obras caritativos como hospitales cristianos, orfanatos judíos, hasta casas budistas para enfermos. ¿Podría usted darme un ejemplo de algún establecimiento caritativo ateo?- La Srta. O´Hare hizo silencio por 3 minutos. El moderador invitó al Rev. Wurmbrand a ser parte del debate. A O´Hare “no le agradó para nada como quedó editado el video.

Muchos de sus escritos teológicos, escritos en las prisiones comunistas, aún hoy permanecen desconocidos. Otros han sido traducidos y esperan publicación. Unos pocos de sus sermones aparecieron como “Mensajes en confinamiento solitario”.

Continuamente viajando y hablando, pasados sus 85 años, en los últimos cinco años de su vida, el Rev. Wurmbrand fue confinado a su cama, con una severa neuropatía, consecuencia de los terribles 3 años de confinamiento solitario, donde fue obligado a pasar interminables horas de pie.

Richard Wurmbrand murió en Torrance, California el 17 Febrero 2001 . Su esposa Sabina había fallecido el 11 de Agosto del 2000. Les sobrevive su hijo Michael y su inmenso legado.

Aporte de Krator Fuente: The Voice of Martyrs

 
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